Estas embarcaciones se han convertido en uno de los grandes símbolos de la ciudad portuguesaEste es el destino portugués que está conquistando a todos los españoles que quieren salir del país en verano
Cuando alguien piensa en Aveiro, es probable que imagine primero sus famosos barcos de colores recorriendo tranquilamente los canales de la ciudad –no, no todo es Venecia–. Estas embarcaciones, conocidas como moliceiros de Aveiro, se han convertido en una de las imágenes más reconocibles de Portugal y en uno de los principales atractivos para quienes buscan qué ver en Aveiro. Sin embargo, lo que muchos visitantes desconocen es que estos barcos no nacieron para pasear turistas ni para hacer fotografías.
La ciudad portuguesa se encuentra junto al océano Atlántico y la ría de Aveiro, un amplio estuario que ha condicionado históricamente la forma de vivir de sus habitantes. Según explica la web oficial de Turismo de Portugal, la ciudad está atravesada por una red de canales por los que navegan los moliceiros, estas famosas embarcaciones estrechas y alargadas. Pero lejos del turismo, su origen está estrechamente ligado a una actividad económica que durante siglos fue fundamental para la vida de la región.
El verdadero origen de los barcos de Aveiro
La propia web oficial de Turismo de Aveiro recuerda “estas embarcaciones estrechas y coloridas se utilizaban antiguamente para recoger algas y plantas marinas, y hoy se emplean para realizar paseos turísticos”. Esa sencilla frase resume siglos de historia. Los moliceiros de Aveiro fueron diseñados específicamente para navegar por las aguas poco profundas de la laguna y recoger el llamado “moliço”, una mezcla de algas y vegetación acuática que posteriormente se utilizaba como fertilizante agrícola.
Canales de Aveiro.
Durante generaciones, esta actividad resultó esencial para las comunidades que vivían alrededor de la ría de Aveiro. Con el paso del tiempo, la recogida de moliço perdió importancia económica. Sin embargo, las embarcaciones sobrevivieron y terminaron convirtiéndose en uno de los principales símbolos culturales de la ciudad. Hoy, los barcos de Aveiro continúan navegando por los canales, aunque ya no transportan algas, sino viajeros interesados en descubrir la historia y el paisaje de la región.
Mucho más que los moliceiros de Aveiro
Aunque los canales y los barcos son la imagen más conocida de la ciudad, hay muchos otros motivos para incluir Aveiro en una ruta por Portugal. La propia oficina de turismo destaca la presencia de numerosos edificios de estilo Art Nouveau repartidos por el centro urbano. Muchas de estas construcciones se concentran junto al canal principal y ayudan a explicar la prosperidad que vivió la ciudad entre finales del siglo XIX y principios del XX.
Otro de los lugares imprescindibles para quienes buscan qué ver en Aveiro es el Museo de Aveiro, situado en el antiguo Convento de Jesús. Allí se conserva el mausoleo de Santa Juana, una de las figuras religiosas más importantes de la ciudad. También destacan los retablos dorados de la iglesia conventual y otros ejemplos de arte sacro que muestran la relevancia histórica que tuvo este enclave dentro de Portugal.
window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
multimedia.initializeItem('yt-vlYzt0jWz2k-9678', 'youtube', 'vlYzt0jWz2k', document.getElementById('yt-vlYzt0jWz2k-9678'));
}]);
Hoy, los moliceiros de Aveiro siguen recorriendo los canales igual que lo hacían hace siglos, aunque con una función muy distinta. Lo que comenzó como una herramienta de trabajo para recoger algas acabó transformándose en uno de los grandes iconos turísticos de Portugal. Subirse a uno de estos barcos permite contemplar la ciudad desde una perspectiva diferente, pero también recordar que detrás de cada postal existe una historia mucho más antigua, ligada al trabajo, al mar y a la relación que los habitantes de Aveiro han mantenido durante generaciones con su singular paisaje de agua.