Por Antonella PrennaArs-sur-Moselle – El sábado 25 de julio, la iglesia de Saint-Martin, en Ars-sur-Moselle, localidad francesa de 4.838 habitantes situada en el departamento de Mosela, acogió a más de 200 fieles llegados de distintos países del mundo. La ocasión fue doble: la fiesta patronal de la comunidad y el 35º aniversario de la ordenación sacerdotal del obispo Aldo Berardi, O.SS.T., Vicario Apostólico de Arabia del Norte .La celebración eucarística se desarrolló en un clima de intensa participación precisamente en la iglesia donde el obispo Berardi recibió el Bautismo, la Confirmación y fue ordenado sacerdote. Nacido y criado en el barrio de Schwalbach, el prelado regresa con frecuencia a su localidad de origen, donde todavía vive parte de su familia.La liturgia comenzó con la entrada de los representantes del Souvenir Français, asociación fundada en 1887 dedicada al cuidado de las tumbas de los caídos por Francia, a la conservación de los monumentos conmemorativos y a transmitir la memoria histórica a las nuevas generaciones. Los abanderados abrieron la procesión, deteniéndose ante el altar e inclinando las banderas nacionales como signo de homenaje.En la homilía, comentando el Evangelio según san Mateo , con las parábolas del tesoro escondido y de la perla preciosa, el obispo Berardi reflexionó sobre la identidad cristiana arraigada en Cristo y sobre la importancia de ponerlo en el centro de la propia vida y de las propias decisiones. «Nuestro único tesoro es Cristo», afirmó, recordando que esta fue la elección fundamental que maduró desde su infancia y dando gracias al Señor por «treinta y cinco años de bendiciones y de gracia» vividos en el ministerio sacerdotal.Entre los concelebrantes estuvieron el arzobispo-obispo de Metz, Philippe Ballot; el abad Jérôme Petitjean, párroco de Saint-Martin; y numerosos sacerdotes llegados de Qatar, Bahréin, Kuwait, México, Canadá e Italia. También participaron en la celebración la representante de Qatar ante la UNESCO, el alcalde de Ars-sur-Moselle y las autoridades civiles locales.La iglesia fortificada de Saint-Martin, construida en la Edad Media sobre el emplazamiento de la antigua ciudad fortificada, fue destruida en 1807 y reconstruida en 1816. De niño, el futuro obispo solía detenerse en oración ante la estatua de Nuestra Señora de la Mance, una representación de la Virgen de Loreto salvada durante la Revolución Francesa. Sobre la estatua se encuentra una pequeña vidriera que representa a san Aretas, decapitado junto a sus compañeros, los mártires de Najrán.El obispo Berardi tiene una especial devoción por san Aretas y sus compañeros. El 10 de diciembre de 2023, con ocasión de la fiesta de la dedicación de la Catedral de Awali, en Bahréin -uno de los países que, junto con Qatar, Kuwait y Arabia Saudita, forman parte del Vicariato Apostólico de Arabia del Norte-, el obispo colocó una reliquia del mártir Aretas en el altar de la Catedral dedicada a Nuestra Señora de Arabia .En los últimos años, la memoria de estos mártires ha recibido un nuevo impulso: entre 2023 y 2024 se celebró el Jubileo por el 1500 aniversario de su martirio y, en julio de 2026, la Santa Sede aprobó los textos litúrgicos propios para su celebración en los Vicariatos Apostólicos de la Península Arábiga .Al finalizar la Misa solemne, los participantes, junto con los representantes del Souvenir Français, se dirigieron al monumento a los caídos situado junto a la iglesia de Saint-Martin, donde, en presencia de las autoridades civiles y religiosas, se rindió homenaje a los fallecidos con el acompañamiento de la banda musical.Después de la guerra franco-prusiana de 1870-1871, Ars-sur-Moselle, como toda la región de Alsacia-Mosela, fue anexionada al Imperio alemán y pasó a llamarse Ars an der Mosel. Permaneció bajo administración alemana hasta el final de la Primera Guerra Mundial, cuando el territorio volvió a Francia con el Tratado de Versalles de 1919.«Esta zona -explica el obispo Berardi a la Agencia Fides- ha conocido tres guerras y dos anexiones. Esperamos que el Papa León, durante su visita a Metz el próximo 28 de septiembre, pueda recordar este territorio como un ejemplo de reconciliación entre los pueblos».