La herramienta Sistema de Información sobre Incendios para la Gestión de Recursos (FIRMS, por sus siglas en inglés), desarrollada por la NASA, muestra varios focos activos dentro de Camerún en una consulta realizada el 8 de agosto de 2026. Las alertas del Global Forest Watch, una plataforma de vigilancia de los bosques impulsada por el centro de investigación World Resources Institute, proceden del sensor satelital VIIRS. Según la NASA, este instrumento recopila imágenes visibles e infrarrojas para detectar anomalías térmicas y fuegos activos.Pero estos mapas no muestran directamente el tamaño real de cada incendio. Stouter explica a Maldita.es que los datos de FIRMS proceden principalmente de dos sensores: MODIS, con un tamaño de píxel de unos 1.000 metros, y VIIRS, de 375 metros. En los bosques tropicales de la cuenca del Congo, señala, “el campo agrícola promedio, donde se produce la gran mayoría de los incendios, es menor que estos tamaños de píxel”. Además, un mismo fuego puede generar varias detecciones. La concentración de puntos rojos en el mapa no significa, por sí sola, que existan grandes incendios continuos ni que cada punto represente un incendio diferente.La mayor parte de los fuegos en Camerún tienen su origen en la agriculturaSobre el origen de estos fuegos, la investigadora explica que “la mayor parte de la actividad incendiaria en la cuenca del Congo y el África central tropical se origina en la agricultura a pequeña escala”. El fuego se utiliza para limpiar los campos antes de la siembra y, según Stouter, constituye “una herramienta agrícola fundamental” en zonas donde el acceso a maquinaria, fertilizantes y pesticidas es muy limitado. Esto encaja con casos documentados en Camerún. En marzo de 2021, Cameroon Tribune informó de varios incendios en zonas agrícolas que afectaron a plantaciones de cacao y palma aceitera, incluyendo uno que destruyó “decenas de hectáreas de bosques y cultivos”. En otra publicación de 2022 Cameroon Tribune explicó que los incendios habían destruido más de 375 hectáreas de plantaciones agrícolas en la región Este de Camerún durante seis meses, según una investigación realizada bajo la supervisión de los servicios regionales del Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural camerunés.El cambio climático no es la causa directa que inicia un incendio, pero sí genera las condiciones que favorecen su propagación. Stouter señala que, a medida que han aumentado las temperaturas y la pérdida de bosques, “el riesgo de incendios a gran escala podría estar aumentando en toda la cuenca del Congo”. El aumento de las temperaturas, las sequías y la pérdida de humedad de la vegetación hacen que, una vez iniciado un fuego, pueda extenderse con mayor facilidad, alcanzar más intensidad y ser más difícil de controlar. La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) señala que el calentamiento está generando condiciones más cálidas y secas y temporadas de incendios más largas y activas.