Existen más joyas arquitectónicas y restos de la Antigua Roma en la actual capital italiana que merecen la pena visitar
La ciudad de Roma, como la capital del Imperio Romano que fue en su día, ofrece el mayor número de monumentos de esta época de la historia, pero no solo eso, sino que también tiene algunos de los más impresionantes a nivel estructura y de conservación. Es por eso por lo que los reyes de la corona son algunos como el Coliseo, Foro Romano o Panteón, que son los más visitados y masificados.
Pero además de estos tres, existen más joyas arquitectónicas y restos de la Antigua Roma en la actual capital italiana que merecen la pena visitar para conocer más detalles sobre esta etapa, como son el Arco de Tito o la Basílica de Majencio, justo al lado de Coliseo y Foro durante la visita, pero también otros con los que escapar de sitios más masificados en los que disfrutar también de la historia.
Monte Palatino
Este lugar se puede visitar con la misma entrada del Coliseo y Foro Romano, pero muchos viajeros no llegan hasta allí, a pesar de que su visita puede ser incluso más interesante. Es la zona en la que se sitúan los restos de los palacios imperiales, así como se encuentran también los Jardines Farnesio, desde donde se obtienen unas vistas panorámicas inmejorables de la zona.
Mercados de Trajano
Son considerados los primeros centros comerciales de la historia, y se encuentran también en los alrededores del Foro, en la vía imperial, lo que hace fácil llegar hasta allí tras visitar el Coliseo. En sus alrededores está otra de las joyas de la Antigua Roma que sigue en pie como es la Columna de Trajano.
Termas de Caracalla
Este complejo monumental ofrece una gran visita para los aficionados de la historia y la Roma Antigua. Construidos en el siglo III ofrece mosaicos muy bien conservados, así como un edificio de escala arquitectónica como pocos, además de que suele estar en zona poco masificada y por ello su visita es mucho más tranquila que la de otros monumentos romanos.
Circo Máximo
No muy lejos de las Termas de Caracalla encontramos el Circo Máximo. De él actualmente solo nos queda la forma que tenía, pero vale eso para hacernos una idea de lo que fue en su día, y donde tenían lugar las famosas carreras de cuadrigas. Entrar es gratis y se sitúa en una zona tranquila para pasear.
Templo de Hércules Víctor
Es el edificio en mármol más antiguo conservado en Roma, en lo que eran sus murallas. Su origen data del siglo II a.C y se sitúa actualmente en el parque de la Bocca Della Verità, mucho más masificada.
Teatro de Marcelo
Su edificación es anterior a la del Coliseo. Fue mandado construir por Julio César, pero fue el emperador Augusto quien lo finalizó en el año 13 d.C. Tenía capacidad para 15.000 o 20.000 espectadores, y se encuentra cerca del Templo de Hércules Víctor o la Bocca della Verità, a tan solo 15 minutos a pie del Coliseo.
Ostia Antica
Si queremos una experiencia más completa de lo que era vivir en el Imperio Romano, el yacimiento de Ostia Antica a 30 minutos en tren de Roma, nos da una idea de lo que era una ciudad antigua, sobre todo entre las clases populares, al tener restos de lo que eran los bloques de pisos entonces (insulae), así como la estructura de la planificación urbanística y edificios comerciales.