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While they wait for a reply to their request for federal aid, state officials Friday unveiled their own campaign to assist Maryland farmers hit by a "devastating" April freeze that damaged crops and wiped out some farms completely.

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El Teatro Real estrena, en una velada bronca, una versión de la ópera de Charles Gounod con puesta en escena del director de la ceremonia de clausura de los Juegos Olímpicos de París Entrevista - Shego: “Si el PP no nos llama para tocar por decir lo que pensamos, qué pena, es lo que hay” “¿Cómo hacer nuevamente una historia que todo el mundo conoce?”, se preguntaba Thomas Jolly durante la rueda de prensa de Romeo y Julieta. El nombre quizás les suene: fue el responsable de las ceremonias de inauguración y clausura de los Juegos Olímpicos de París. “¿Por qué nos sigue emocionando aunque sepamos el final?”, proseguía, en videoconexión desde el festival de Cannes. “Lo que atrapa al público es la fuerza con la que estos enamorados luchan, con eso nos podemos identificar”. El propio Jolly está bien identificado con los personajes. Durante la cuarentena del COVID, el actor y director aprovechó que su apartamento tenía dos balcones para representar junto a su pareja la célebre escena homónima de la obra de Shakespeare. La ocurrencia, como tantas otras de la pandemia, se viralizó. Llegó, incluso, a manos del director de la Ópera de la Bastilla, quien, ni corto ni perezoso, contactó con el joven regista para ofrecerle mejores medios que un telón improvisado con una persiana. Veinticinco óperas se han escrito sobre la manida historia de estos enamorados con parentelas enfrentadas. Algunas siguen al pie de la letra el argumento del bardo inmortal. Otras se toman licencias modernizadoras, como hiciera Leonard Bernstein en West Side Story. La de Charles Gounod se estrenó en 1867 y es una versión sentimentaloide. En ella, desaparecen las tensiones sociales y políticas, y el argumento se despacha entre cuánto te quiero, cuánto me quieres: matémonos. Malos tiempos para programar semejante alegato en favor de amor romántico desatado. “Esta historia es un oxímoron”, repetían durante la presentación sus responsables escénicos. “Partiendo del título, Romeo ‘y’ Julieta, que son dos personajes que no pueden estar juntos”. Plano general de la escalera que lidera el inicio de la puesta en escena de 'Romeo y Julieta' Para escenificar estos imposibles, Jolly ha optado por incrustar en el escenario la gran escalinata de la Ópera Garnier, famoso mastodonte Estilo II Imperio, sabiendo que la producción se estrenaría en la Bastilla, el moderno teatro sede de la Ópera Nacional de París. El golpe de efecto, sospecho, tendrá más impacto en Francia. Para los madrileños que abarrotaron el Teatro Real durante el estreno de este miércoles, la desproporcionada escalera no fue más que un armatoste giratorio que no sabía estarse quieto. Historia de un descarrilamiento La ópera, escrita antes de que la consigna “enseña, no cuentes” fuese predicada a los guionistas, comienza con un coro (a la manera de las tragedias griegas) que nos relata que en Verona hay una epidemia de peste y dos familias que se detestan. “Hace mucho tiempo, en una galaxia muy muy lejana”. Y como en las películas de Star Wars, casi nada de lo dicho vuelve a retomarse. Se alza el telón y aparecen médicos con máscaras picudas desinfectando cadáveres con un sahumerio. Primera y única vez que sabemos del virus y de los doctores. El recurso narrativo, al cajón de los descartes. Suma y sigue. Sobre el obstinado artefacto rotador, una multitud carnavalesca se agita como poseída por el “ritmo ragatanga”. En las fiestas de los Capuleto, cada uno baila su música imaginaria. Sin que sepamos ni cómo ni por qué, algunos Montesco se han colado a zampar canapés, gula que podría costarles la vida. Fruto de esa osadía, Julieta se cruza con Romeo y Cupido hace de las suyas. Diez minutos después se confiesan sus apellidos. “Está decidido”, proclama ella, “si no puedo estar con él, la tumba será mi lecho nupcial”. Admito que el despropósito consiguió ilusionarme. Con un libreto tan absurdo y lleno de clichés —pensé—, habrán decidido pisar el acelerador y vamos derechitos hacia un descarrilamiento. Qué ingenuo. Una hora después, la escalinata de cartón piedra seguía dando vueltas, lo irracional no pasaba de hortera, y los elementos escenográficos se sucedían más por demostrarnos que se disponía de ellos que porque tuvieran sentido. Hubo peleas a puerrazos, un fraile botánico entrando en barca por lo seco, trajes cargados de espejitos, novias derviches, coreografías imposibles, toda clase de distracciones que dificultaban atender a la música, confeti a destiempo y un dúo protagonista al que la química le salió a deber. Javier Camarena (Roméo), Nadine Sierra (Juliette) y Sonia Ganassi (Gertrude) en 'Romeo y Julieta' Viendo el guirigai, el público se animó a participar. Durante toda la función, los aficionados de las localidades más elevadas interrumpieron la música a gritos, molestos tras quedar cegados a causa de una iluminación que, en términos generales, tampoco tenía ni pies ni cabeza. Al concluir el entreacto, Carlo Rizzi (el director musical), fue recibido con abucheos que volvieron a repetirse al final de la función, junto a la tradicional pitada que este teatro suele reservar al director de escena (tuvo el valor de salir primero en solitario para recibir los primeros golpes) y al resto de su equipo. Ni la música ni la dramaturgia Romeo y Julieta es una ópera insostenible porque la protagoniza gente que todavía no ha merendado junta, pero que está dispuesta a sacrificarse en el altar de un amor que ni es digno de ese nombre. “Qué dulce instante. Qué alegría infinita y después morir contigo”. Para que medio funcione, tanto la música como la dramaturgia deben convencernos de que sus protagonistas están enajenados. Podrían, no sé, haber ubicado la acción en un frenopático y sería más creíble que en esa Verona de pestes intermitentes, en la que los cuellos con gola conviven con linternas a pila y esquifes con ruedas. La soprano Nadine Sierra, intérprete de Julieta en el Teatro Real Perezosamente, esta propuesta despliega la serie de hitos que necesita la obra (la fiesta, el encuentro de los amantes, el repentino enamoramiento, la boda secreta, el duelo con muerto, el destierro de Romeo, el casamiento forzoso con un aristócrata por voluntad de un hermano cadáver, la muerte fingida, el plan que sale mal, el suicidio felicísimo) como una lista de epígrafes a completar más que como episodios de un mismo itinerario narrativo que deben sucederse con una mínima naturalidad. Tampoco termina de entenderse la apuesta estética de Jolly. Por qué, tras el entreacto, el desparpajo esquizoide de la primera parte deja paso a un minimalismo injustificado. Nos quedan, eso sí, las danzas incomprensibles. Algo es algo. Yendo a lo musical, la dirección de Rizzi fue aburridísima y no logró ofrecernos ni un triste momento de tensión. Teniendo sobre la escena a dos jóvenes tan fogosos, parecería que habían repartido calmantes. En las voces, Nadine Sierra fue muy superior a su contraparte, encarnada por Javier Camarena. La soprano estadounidense, bien es verdad, tiene un rol mucho más lucido. Los agradecimientos hay que dárselos a la señora Miolan-Carvalho (primera cantante en interpretar el papel y esposa del empresario que patrocinaba la función) que logró que Gounod le alicatase la partitura con arias de lucimiento. La pareja empasta mal y al tenor no se le vio cómodo en ese papel, por más que arrancase un par de aplausos con sus notas de pecho. El resto del elenco se reparte papeles menores y ninguno consiguió lucirse demasiado.
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El Teatro Real estrena, en una velada bronca, una versión de la ópera de Charles Gounod con puesta en escena del director de la ceremonia de clausura de los Juegos Olímpicos de París Entrevista - Shego: “Si el PP no nos llama para tocar por decir lo que pensamos, qué pena, es lo que hay” “¿Cómo hacer nuevamente una historia que todo el mundo conoce?”, se preguntaba Thomas Jolly durante la rueda de prensa de Romeo y Julieta. El nombre quizás les suene: fue el responsable de las ceremonias de inauguración y clausura de los Juegos Olímpicos de París. “¿Por qué nos sigue emocionando aunque sepamos el final?”, proseguía, en videoconexión desde el festival de Cannes. “Lo que atrapa al público es la fuerza con la que estos enamorados luchan, con eso nos podemos identificar”. El propio Jolly está bien identificado con los personajes. Durante la cuarentena del COVID, el actor y director aprovechó que su apartamento tenía dos balcones para representar junto a su pareja la célebre escena homónima de la obra de Shakespeare. La ocurrencia, como tantas otras de la pandemia, se viralizó. Llegó, incluso, a manos del director de la Ópera de la Bastilla, quien, ni corto ni perezoso, contactó con el joven regista para ofrecerle mejores medios que un telón improvisado con una persiana. Veinticinco óperas se han escrito sobre la manida historia de estos enamorados con parentelas enfrentadas. Algunas siguen al pie de la letra el argumento del bardo inmortal. Otras se toman licencias modernizadoras, como hiciera Leonard Bernstein en West Side Story. La de Charles Gounod se estrenó en 1867 y es una versión sentimentaloide. En ella, desaparecen las tensiones sociales y políticas, y el argumento se despacha entre cuánto te quiero, cuánto me quieres: matémonos. Malos tiempos para programar semejante alegato en favor de amor romántico desatado. “Esta historia es un oxímoron”, repetían durante la presentación sus responsables escénicos. “Partiendo del título, Romeo ‘y’ Julieta, que son dos personajes que no pueden estar juntos”. Plano general de la escalera que lidera el inicio de la puesta en escena de 'Romeo y Julieta' Para escenificar estos imposibles, Jolly ha optado por incrustar en el escenario la gran escalinata de la Ópera Garnier, famoso mastodonte Estilo II Imperio, sabiendo que la producción se estrenaría en la Bastilla, el moderno teatro sede de la Ópera Nacional de París. El golpe de efecto, sospecho, tendrá más impacto en Francia. Para los madrileños que abarrotaron el Teatro Real durante el estreno de este miércoles, la desproporcionada escalera no fue más que un armatoste giratorio que no sabía estarse quieto. Historia de un descarrilamiento La ópera, escrita antes de que la consigna “enseña, no cuentes” fuese predicada a los guionistas, comienza con un coro (a la manera de las tragedias griegas) que nos relata que en Verona hay una epidemia de peste y dos familias que se detestan. “Hace mucho tiempo, en una galaxia muy muy lejana”. Y como en las películas de Star Wars, casi nada de lo dicho vuelve a retomarse. Se alza el telón y aparecen médicos con máscaras picudas desinfectando cadáveres con un sahumerio. Primera y única vez que sabemos del virus y de los doctores. El recurso narrativo, al cajón de los descartes. Suma y sigue. Sobre el obstinado artefacto rotador, una multitud carnavalesca se agita como poseída por el “ritmo ragatanga”. En las fiestas de los Capuleto, cada uno baila su música imaginaria. Sin que sepamos ni cómo ni por qué, algunos Montesco se han colado a zampar canapés, gula que podría costarles la vida. Fruto de esa osadía, Julieta se cruza con Romeo y Cupido hace de las suyas. Diez minutos después se confiesan sus apellidos. “Está decidido”, proclama ella, “si no puedo estar con él, la tumba será mi lecho nupcial”. Admito que el despropósito consiguió ilusionarme. Con un libreto tan absurdo y lleno de clichés —pensé—, habrán decidido pisar el acelerador y vamos derechitos hacia un descarrilamiento. Qué ingenuo. Una hora después, la escalinata de cartón piedra seguía dando vueltas, lo irracional no pasaba de hortera, y los elementos escenográficos se sucedían más por demostrarnos que se disponía de ellos que porque tuvieran sentido. Hubo peleas a puerrazos, un fraile botánico entrando en barca por lo seco, trajes cargados de espejitos, novias derviches, coreografías imposibles, toda clase de distracciones que dificultaban atender a la música, confeti a destiempo y un dúo protagonista al que la química le salió a deber. Javier Camarena (Roméo), Nadine Sierra (Juliette) y Sonia Ganassi (Gertrude) en 'Romeo y Julieta' Viendo el guirigai, el público se animó a participar. Durante toda la función, los aficionados de las localidades más elevadas interrumpieron la música a gritos, molestos tras quedar cegados a causa de una iluminación que, en términos generales, tampoco tenía ni pies ni cabeza. Al concluir el entreacto, Carlo Rizzi (el director musical), fue recibido con abucheos que volvieron a repetirse al final de la función, junto a la tradicional pitada que este teatro suele reservar al director de escena (tuvo el valor de salir primero en solitario para recibir los primeros golpes) y al resto de su equipo. Ni la música ni la dramaturgia Romeo y Julieta es una ópera insostenible porque la protagoniza gente que todavía no ha merendado junta, pero que está dispuesta a sacrificarse en el altar de un amor que ni es digno de ese nombre. “Qué dulce instante. Qué alegría infinita y después morir contigo”. Para que medio funcione, tanto la música como la dramaturgia deben convencernos de que sus protagonistas están enajenados. Podrían, no sé, haber ubicado la acción en un frenopático y sería más creíble que en esa Verona de pestes intermitentes, en la que los cuellos con gola conviven con linternas a pila y esquifes con ruedas. La soprano Nadine Sierra, intérprete de Julieta en el Teatro Real Perezosamente, esta propuesta despliega la serie de hitos que necesita la obra (la fiesta, el encuentro de los amantes, el repentino enamoramiento, la boda secreta, el duelo con muerto, el destierro de Romeo, el casamiento forzoso con un aristócrata por voluntad de un hermano cadáver, la muerte fingida, el plan que sale mal, el suicidio felicísimo) como una lista de epígrafes a completar más que como episodios de un mismo itinerario narrativo que deben sucederse con una mínima naturalidad. Tampoco termina de entenderse la apuesta estética de Jolly. Por qué, tras el entreacto, el desparpajo esquizoide de la primera parte deja paso a un minimalismo injustificado. Nos quedan, eso sí, las danzas incomprensibles. Algo es algo. Yendo a lo musical, la dirección de Rizzi fue aburridísima y no logró ofrecernos ni un triste momento de tensión. Teniendo sobre la escena a dos jóvenes tan fogosos, parecería que habían repartido calmantes. En las voces, Nadine Sierra fue muy superior a su contraparte, encarnada por Javier Camarena. La soprano estadounidense, bien es verdad, tiene un rol mucho más lucido. Los agradecimientos hay que dárselos a la señora Miolan-Carvalho (primera cantante en interpretar el papel y esposa del empresario que patrocinaba la función) que logró que Gounod le alicatase la partitura con arias de lucimiento. La pareja empasta mal y al tenor no se le vio cómodo en ese papel, por más que arrancase un par de aplausos con sus notas de pecho. El resto del elenco se reparte papeles menores y ninguno consiguió lucirse demasiado.
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No se trata solo de corrupción ni de tráfico de influencias. Si ese fuera el criterio, medio establishment español habría acabado sentado ante los tribunales hace mucho tiempo. Lo que vuelve a Zapatero especialmente vulnerable es haber contribuido a desplazar los límites de lo políticamente aceptable No hace falta idealizar a Zapatero para entender por qué van hoy a por él. Sabemos perfectamente lo que ha sido el régimen bipartidista del 78. Sabemos cómo funcionan las puertas giratorias, los consejos de administración, las consultoras, las redes de influencia y los lobbies construidos alrededor de quienes han ocupado el poder. No estamos descubriendo nada nuevo. Durante décadas, expresidentes, exministros y altos cargos del PSOE y del PP han vendido contactos, agenda, influencia y capacidad de intermediación entre grandes empresas y administraciones públicas. Ese ecosistema ha sido una pieza estructural del propio régimen. Felipe González trabajó para grandes energéticas. Aznar actuó como intermediario internacional de corporaciones españolas. Rajoy convivió con una trama de corrupción sistémica y con aparatos policiales utilizados políticamente. Juan Carlos I acumuló comisiones, cuentas opacas y escándalos hasta acabar refugiado fuera del país. Y, sin embargo, el sistema protegió siempre a los suyos mediante una mezcla de impunidad, silencio y normalización. Por eso la pregunta importante no es si Zapatero participó en dinámicas propias de las élites del régimen. La pregunta es otra: ¿por qué ahora sí se rompe la omertà? ¿Por qué precisamente Zapatero deja de ser tratado como uno de los intocables? Y la respuesta no está únicamente en los tribunales. Está en la política. Cuando salimos a las plazas en el 15M no protestábamos únicamente contra la corrupción. Protestábamos contra algo más profundo: contra la sensación de que la democracia había quedado subordinada a un bloque de poder económico, financiero e inmobiliario que gobernaba al margen de la voluntad popular. La corrupción no era una anomalía del sistema; era una de sus formas normales de funcionamiento. Por eso el problema nunca fueron solo las puertas giratorias o los lobbies. El problema era que existía un perímetro invisible de poder que nadie podía cuestionar realmente. Podían alternarse PSOE y PP. Podían cambiar los gobiernos. Incluso podían tolerarse determinadas críticas morales o regeneracionistas. Pero había consensos intocables: la subordinación económica a las élites financieras, la arquitectura territorial surgida de la Transición, la política exterior atlántica y la exclusión de cualquier fuerza que amenazara seriamente ese equilibrio. El 15M rompió parcialmente esa normalidad. Por primera vez en décadas apareció un bloque político y social que no pedía simplemente una mejor gestión del régimen, sino que cuestionaba su legitimidad profunda. Y eso produjo un miedo duradero en los sectores históricos del poder. La paradoja de Zapatero es precisamente esa. Fue uno de los hombres del régimen contra el que muchos nos levantamos. Participó incluso en algunas de sus decisiones más traumáticas, como la reforma del artículo 135 junto al PP, subordinando la soberanía democrática a los mercados financieros. Aquella decisión abrió una crisis de legitimidad enorme y aceleró la ruptura entre amplias capas sociales y el régimen del bipartidismo. Pero la historia nunca es lineal. Mientras otros expresidentes permanecían cómodamente integrados en el núcleo duro del régimen, Zapatero fue desplazándose hacia otro lugar político. No dejó de pertenecer al sistema, pero empezó a desempeñar una función distinta: la de intermediario entre el viejo PSOE y el nuevo bloque político surgido tras el 15M, las izquierdas antioligárquicas, el plurinacionalismo y la crisis territorial del Estado. Ese desplazamiento no empezó ayer. Ya en 2004, la retirada de las tropas españolas de Irak supuso una ruptura simbólica con el eje Aznar-Bush en uno de los momentos de máxima obediencia atlántica. Aquello dejó una huella profunda en determinados sectores del poder internacional. Más tarde llegaron sus vínculos con gobiernos latinoamericanos que incomodaban abiertamente a Washington. Sin embargo, el verdadero giro político de Zapatero llegó después de abandonar la presidencia. Habría podido convertirse en una figura decorativa del régimen, integrada silenciosamente en el circuito habitual de expresidentes, consejos de administración y conferencias bien remuneradas. Habría podido limitarse a ocupar el lugar discreto que el sistema reserva a quienes aceptan retirarse sin alterar los equilibrios de fondo. Pero eligió otra función. Defendió a Pedro Sánchez cuando buena parte del aparato socialista, los grandes medios y sectores del poder económico trabajaban para derribarlo. Validó alianzas políticas que el régimen consideraba anómalas o directamente ilegítimas. Protegió la interlocución con fuerzas nacidas del 15M y con el independentismo catalán cuando desde muchos ámbitos se reclamaba su exclusión total del espacio político legítimo. Participó además en la construcción de una salida política al conflicto catalán basada en la negociación y la amnistía, precisamente en uno de los temas donde el Estado profundo había trazado líneas rojas más rígidas. Ahí es donde deja de ser simplemente un expresidente con negocios, relaciones o actividades de lobby —algo habitual en las élites españolas— para convertirse en una figura políticamente intolerable. Porque Zapatero pasó a simbolizar algo mucho más inquietante para determinados poderes: la posibilidad de que el PSOE dejara de funcionar como una de las dos columnas previsibles del régimen y aceptara apoyarse en fuerzas que habían nacido precisamente cuestionándolo. Ese es el verdadero núcleo del conflicto. No se trata solo de corrupción ni de tráfico de influencias. Si ese fuera el criterio, medio establishment español habría acabado sentado ante los tribunales hace mucho tiempo. Lo que vuelve a Zapatero especialmente vulnerable es haber contribuido a desplazar los límites de lo políticamente aceptable. Zapatero pasó así de ser un expresidente homologable a convertirse en algo mucho más peligroso para determinados poderes: un puente. Un puente entre el PSOE tradicional y quienes habíamos nacido políticamente impugnando el régimen del 78. Un puente entre la vieja socialdemocracia y las fuerzas que cuestionaban los consensos territoriales, económicos y mediáticos de la Transición. No compartía todas nuestras posiciones, pero defendió nuestra legitimidad política cuando otros querían expulsarnos del marco democrático. Y eso es precisamente lo que ciertos sectores no le perdonan. En los últimos años, además, el conflicto se ha ampliado. El Gobierno español ha mantenido posiciones incómodas para sectores del atlantismo más duro: tensiones con Israel por Gaza, rechazo a determinadas exigencias de la OTAN, acercamiento económico a China o autonomía relativa frente a Trump. Y Zapatero ha aparecido simbólicamente asociado a buena parte de ese desplazamiento político e ideológico. Por eso el castigo tiene también una dimensión ejemplarizante. Porque cuando alguien del interior del régimen ayuda a legitimar a quienes lo cuestionan, deja de ser simplemente un adversario político: se convierte en un traidor. Y al traidor no se le castiga solo por lo que hace, sino por la puerta que abrió.
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No se trata solo de corrupción ni de tráfico de influencias. Si ese fuera el criterio, medio establishment español habría acabado sentado ante los tribunales hace mucho tiempo. Lo que vuelve a Zapatero especialmente vulnerable es haber contribuido a desplazar los límites de lo políticamente aceptable No hace falta idealizar a Zapatero para entender por qué van hoy a por él. Sabemos perfectamente lo que ha sido el régimen bipartidista del 78. Sabemos cómo funcionan las puertas giratorias, los consejos de administración, las consultoras, las redes de influencia y los lobbies construidos alrededor de quienes han ocupado el poder. No estamos descubriendo nada nuevo. Durante décadas, expresidentes, exministros y altos cargos del PSOE y del PP han vendido contactos, agenda, influencia y capacidad de intermediación entre grandes empresas y administraciones públicas. Ese ecosistema ha sido una pieza estructural del propio régimen. Felipe González trabajó para grandes energéticas. Aznar actuó como intermediario internacional de corporaciones españolas. Rajoy convivió con una trama de corrupción sistémica y con aparatos policiales utilizados políticamente. Juan Carlos I acumuló comisiones, cuentas opacas y escándalos hasta acabar refugiado fuera del país. Y, sin embargo, el sistema protegió siempre a los suyos mediante una mezcla de impunidad, silencio y normalización. Por eso la pregunta importante no es si Zapatero participó en dinámicas propias de las élites del régimen. La pregunta es otra: ¿por qué ahora sí se rompe la omertà? ¿Por qué precisamente Zapatero deja de ser tratado como uno de los intocables? Y la respuesta no está únicamente en los tribunales. Está en la política. Cuando salimos a las plazas en el 15M no protestábamos únicamente contra la corrupción. Protestábamos contra algo más profundo: contra la sensación de que la democracia había quedado subordinada a un bloque de poder económico, financiero e inmobiliario que gobernaba al margen de la voluntad popular. La corrupción no era una anomalía del sistema; era una de sus formas normales de funcionamiento. Por eso el problema nunca fueron solo las puertas giratorias o los lobbies. El problema era que existía un perímetro invisible de poder que nadie podía cuestionar realmente. Podían alternarse PSOE y PP. Podían cambiar los gobiernos. Incluso podían tolerarse determinadas críticas morales o regeneracionistas. Pero había consensos intocables: la subordinación económica a las élites financieras, la arquitectura territorial surgida de la Transición, la política exterior atlántica y la exclusión de cualquier fuerza que amenazara seriamente ese equilibrio. El 15M rompió parcialmente esa normalidad. Por primera vez en décadas apareció un bloque político y social que no pedía simplemente una mejor gestión del régimen, sino que cuestionaba su legitimidad profunda. Y eso produjo un miedo duradero en los sectores históricos del poder. La paradoja de Zapatero es precisamente esa. Fue uno de los hombres del régimen contra el que muchos nos levantamos. Participó incluso en algunas de sus decisiones más traumáticas, como la reforma del artículo 135 junto al PP, subordinando la soberanía democrática a los mercados financieros. Aquella decisión abrió una crisis de legitimidad enorme y aceleró la ruptura entre amplias capas sociales y el régimen del bipartidismo. Pero la historia nunca es lineal. Mientras otros expresidentes permanecían cómodamente integrados en el núcleo duro del régimen, Zapatero fue desplazándose hacia otro lugar político. No dejó de pertenecer al sistema, pero empezó a desempeñar una función distinta: la de intermediario entre el viejo PSOE y el nuevo bloque político surgido tras el 15M, las izquierdas antioligárquicas, el plurinacionalismo y la crisis territorial del Estado. Ese desplazamiento no empezó ayer. Ya en 2004, la retirada de las tropas españolas de Irak supuso una ruptura simbólica con el eje Aznar-Bush en uno de los momentos de máxima obediencia atlántica. Aquello dejó una huella profunda en determinados sectores del poder internacional. Más tarde llegaron sus vínculos con gobiernos latinoamericanos que incomodaban abiertamente a Washington. Sin embargo, el verdadero giro político de Zapatero llegó después de abandonar la presidencia. Habría podido convertirse en una figura decorativa del régimen, integrada silenciosamente en el circuito habitual de expresidentes, consejos de administración y conferencias bien remuneradas. Habría podido limitarse a ocupar el lugar discreto que el sistema reserva a quienes aceptan retirarse sin alterar los equilibrios de fondo. Pero eligió otra función. Defendió a Pedro Sánchez cuando buena parte del aparato socialista, los grandes medios y sectores del poder económico trabajaban para derribarlo. Validó alianzas políticas que el régimen consideraba anómalas o directamente ilegítimas. Protegió la interlocución con fuerzas nacidas del 15M y con el independentismo catalán cuando desde muchos ámbitos se reclamaba su exclusión total del espacio político legítimo. Participó además en la construcción de una salida política al conflicto catalán basada en la negociación y la amnistía, precisamente en uno de los temas donde el Estado profundo había trazado líneas rojas más rígidas. Ahí es donde deja de ser simplemente un expresidente con negocios, relaciones o actividades de lobby —algo habitual en las élites españolas— para convertirse en una figura políticamente intolerable. Porque Zapatero pasó a simbolizar algo mucho más inquietante para determinados poderes: la posibilidad de que el PSOE dejara de funcionar como una de las dos columnas previsibles del régimen y aceptara apoyarse en fuerzas que habían nacido precisamente cuestionándolo. Ese es el verdadero núcleo del conflicto. No se trata solo de corrupción ni de tráfico de influencias. Si ese fuera el criterio, medio establishment español habría acabado sentado ante los tribunales hace mucho tiempo. Lo que vuelve a Zapatero especialmente vulnerable es haber contribuido a desplazar los límites de lo políticamente aceptable. Zapatero pasó así de ser un expresidente homologable a convertirse en algo mucho más peligroso para determinados poderes: un puente. Un puente entre el PSOE tradicional y quienes habíamos nacido políticamente impugnando el régimen del 78. Un puente entre la vieja socialdemocracia y las fuerzas que cuestionaban los consensos territoriales, económicos y mediáticos de la Transición. No compartía todas nuestras posiciones, pero defendió nuestra legitimidad política cuando otros querían expulsarnos del marco democrático. Y eso es precisamente lo que ciertos sectores no le perdonan. En los últimos años, además, el conflicto se ha ampliado. El Gobierno español ha mantenido posiciones incómodas para sectores del atlantismo más duro: tensiones con Israel por Gaza, rechazo a determinadas exigencias de la OTAN, acercamiento económico a China o autonomía relativa frente a Trump. Y Zapatero ha aparecido simbólicamente asociado a buena parte de ese desplazamiento político e ideológico. Por eso el castigo tiene también una dimensión ejemplarizante. Porque cuando alguien del interior del régimen ayuda a legitimar a quienes lo cuestionan, deja de ser simplemente un adversario político: se convierte en un traidor. Y al traidor no se le castiga solo por lo que hace, sino por la puerta que abrió.
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Frómista, Carrión de los Condes, San Andrés de Arroyo, Mave o San Salvador de Cantamuda forman parte de una de las mayores concentraciones de arte románico de Europa Pueblos rojos, amarillos y negros: la Ruta del Color de Segovia por la Sierra de Ayllón Hablar del románico palentino es hablar de uno de los conjuntos medievales más importantes de Europa. Pocas provincias concentran tantas iglesias, monasterios, ermitas y pequeños templos repartidos por todo el territorio. Porque aquí el románico no se limita a unos pocos grandes monumentos conocidos. Aparece también en pueblos muy pequeños, en mitad de Tierra de Campos o entre los valles y montañas del norte de Palencia, formando parte del paisaje con total naturalidad. El gran símbolo de todo ese patrimonio quizá sea la iglesia de San Martín de Tours, en Frómista. Es una de las imágenes más reconocibles del románico español y, por ello, el típico ejemplo que suele ilustrar el capítulo dedicado al románico en los libros de texto. Pero el románico palentino va mucho más allá. Está en los frisos escultóricos de Carrión de los Condes, en monasterios como San Andrés de Arroyo o Santa María la Real de Aguilar de Campoo, en iglesias excavadas en la roca como Olleros de Pisuerga o en pequeñas ermitas rurales que todavía conservan capiteles, canecillos y pinturas de hace casi mil años. Además, recorrer esta ruta también es una buena manera de descubrir una provincia muy diversa. El patrimonio se distribuye entre el Camino de Santiago, las llanuras del sur y las comarcas montañosas del norte, donde aparecen algunas de las mayores joyas del recorrido. Desde Frómista o Villalcázar de Sirga hasta Moarves de Ojeda, Mave, Aguilar de Campoo o San Salvador de Cantamuda, la ruta enlaza algunos de los templos más importantes del románico español con otros mucho más pequeños y discretos, pero igual de interesantes. San Martín De Tours, en Frómista. El románico del Camino de Santiago El Camino de Santiago fue una de las grandes vías de difusión del arte románico en Europa, y la provincia de Palencia conserva algunos de sus ejemplos más importantes. Durante siglos, peregrinos, comerciantes y monjes atravesaron estas tierras dejando tras de sí iglesias y monasterios que todavía hoy siguen marcando el paisaje de Tierra de Campos. La parada más conocida de esta ruta es, evidentemente, Frómista. Allí se encuentra la iglesia de San Martín de Tours, considerada una de las grandes obras maestras del románico europeo. Construida en el siglo XI, destaca por la armonía de sus proporciones, sus torres cilíndricas, el cimborrio y la limpieza de sus líneas. Es la imagen más reconocible del románico palentino. Siguiendo el Camino aparece Carrión de los Condes, otro de los grandes núcleos históricos de la ruta jacobea. Aquí sobresale la iglesia de Santiago y su famoso friso escultórico presidido por Cristo Pantocrátor, rodeado del Tetramorfos, y acompañado por los doce Apóstoles. Muy cerca están también Santa María del Camino y el monasterio de San Zoilo, durante siglos ligado a la acogida de peregrinos; aunque su espectacular claustro es renacentista, sí conserva portadas y restos románicos. Portada de la iglesia de Santiago, en Carrión de los Condes. Otro de los lugares imprescindibles es Villalcázar de Sirga. Su iglesia de Santa María la Blanca, relacionada tradicionalmente con los templarios, mezcla todavía rasgos románicos con elementos ya próximos al gótico y fue uno de los grandes templos del Camino medieval. La ruta deja además otros ejemplos menos conocidos, pero muy interesantes. En Población de Campos todavía se conserva la ermita de Nuestra Señora del Socorro, vinculada a la Orden de San Juan de Jerusalén. Y en localidades como Boadilla del Camino o Itero de la Vega siguen apareciendo puentes, iglesias y elementos medievales que recuerdan la enorme importancia histórica del Camino de Santiago en esta parte de Palencia. Ermita de Nuestra Señora del Socorro, en Población de Campos. El románico del sur palentino y el Cerrato Aunque el norte concentra los conjuntos más famosos, el sur palentino también guarda ejemplos muy interesantes. Aquí el románico aparece integrado en paisajes abiertos y en pequeños pueblos donde muchos templos conservan todavía una gran sobriedad. La propia ciudad de Palencia permite empezar la ruta con una visita imprescindible: la cripta de San Antolín, situada bajo la catedral. Se trata de uno de los espacios más antiguos y singulares de todo el patrimonio palentino, con elementos visigodos y románicos que ayudan a entender el origen medieval de la ciudad. La cripta de la catedral de Palencia. Ya en el Cerrato destacan lugares como Villamuriel de Cerrato, cuya iglesia de Santa María la Mayor sorprende por su aspecto casi defensivo, o Dueñas, donde el monasterio de San Isidro, conocido popularmente como La Trapa, conserva una de las portadas románicas más antiguas de la provincia. También merece una parada la iglesia de San Julián, en Villaconancio, muy reconocible por sus ábsides decorados con arquillos ciegos, así como templos más sencillos como Nuestra Señora de la Paz, en Cevico Navero, o San Fructuoso, en Valoria del Alcor, buenos ejemplos de ese románico rural sobrio y funcional que caracteriza buena parte del patrimonio palentino. Iglesia de San Julián, en Villaconancio. La Valdavia, el románico más rural De camino hacia las grandes rutas monumentales del norte aparece también La Valdavia, una comarca tranquila y poco poblada donde el románico se conserva en pequeñas iglesias rurales repartidas entre pueblos diminutos. Uno de los ejemplos más representativos es la iglesia de San Pelayo, en Arenillas de San Pelayo, con su sencilla nave única y su ábside semicircular. También destacan el conjunto escultórico de la Dehesa de Tablares y la iglesia de San Esteban, en Renedo de Valdavia, conocida por su pila bautismal decorada con escenas bíblicas. Son construcciones mucho más modestas que las de Frómista o Aguilar de Campoo, pero ayudan a entender cómo era el románico más cotidiano y austero. La iglesia San Pelayo Mártir, en Arenillas de San Pelayo. La Ojeda: uno de los grandes núcleos del románico palentino La comarca de La Ojeda concentra algunos de los edificios más importantes y mejor conservados de toda la provincia. Aquí el románico gana riqueza escultórica y aparecen varios monasterios fundamentales para entender la expansión de este estilo en el norte palentino. Uno de los grandes nombres de la zona es el monasterio de San Andrés de Arroyo. Su claustro cisterciense, decorado con capiteles vegetales de enorme delicadeza está considerado una de las joyas de la arquitectura medieval española. Muy cerca se encuentra la iglesia de San Juan Bautista, en Moarves de Ojeda, famosa por su espectacular friso escultórico construido con piedra rojiza, mientras que en Perazancas de Ojeda destacan tanto la ermita de San Pelayo, uno de los templos más antiguos del románico palentino y único por sus pinturas murales, como la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción y su curiosa portada. La ruta por La Ojeda puede completarse con paradas en Santa Eufemia de Cozuelos o Zorita del Páramo, donde siguen apareciendo ejemplos muy variados de un románico especialmente rico y bien conservado. Pinturas de la ermita de San Pelayo, en Perazancas. Aguilar de Campoo y el valle del Pisuerga Si hay un lugar especialmente ligado al románico palentino, ese es Aguilar de Campoo. La localidad y todo el entorno del valle del Pisuerga reúnen algunos de los conjuntos medievales más importantes de Castilla y León. El gran referente es el monasterio de Santa María la Real, auténtico centro de difusión y estudio del románico en España. Su iglesia abacial y el claustro convierten el conjunto en una visita imprescindible, además de albergar hoy el museo ROM y la Fundación Santa María la Real. Monasterio de Santa María la Real, en Aguilar de Campoo. Dentro del propio Aguilar destaca también la iglesia de Santa Cecilia, situada junto al castillo y conocida por conservar el famoso capitel de la Matanza de los Inocentes, una de las piezas más importantes del románico español. A pocos kilómetros aparece otro de los lugares más sorprendentes de toda la ruta: la iglesia de los Santos Justo y Pastor, en Olleros de Pisuerga, excavada directamente en la roca y convertida en una de las iglesias rupestres más singulares del norte peninsular. Muy cerca están también el monasterio de Santa María de Mave y la ermita de Santa Cecilia de Vallespinoso de Aguilar, construida sobre una roca y convertida en una de las imágenes más reconocibles del románico norteño. Ermita de Santa Cecilia, en Vallespinoso de Aguilar. La montaña palentina La ruta termina en la Montaña Palentina, donde el románico aparece rodeado de algunos de los paisajes más espectaculares de la provincia. Uno de los edificios más destacados es la colegiata de San Salvador de Cantamuda. Su característica espadaña la ha convertido en uno de los templos más reconocibles del románico palentino, aunque el interior también conserva la elegancia y sobriedad propias de este estilo. Colegiata de San Salvador de Cantamuda. Otro de los templos imprescindibles es la iglesia de San Cornelio y San Cipriano, en Revilla de Santullán, famosa por conservar una de las mejores portadas románicas de la provincia, donde curiosamente el maestro cantero Micaelis dejó su firma y autorretrato. También merece una visita la iglesia de San Martín Obispo, en Matalbaniega, especialmente conocida por la gran cantidad de canecillos decorados que todavía conserva. La ruta puede completarse con lugares como Cillamayor, Corvio o Villanueva de la Torre. Porque una de las mejores cosas del románico palentino es precisamente que, incluso en los pueblos más pequeños, siguen apareciendo iglesias y ermitas capaces de justificar una parada.
Frómista, Carrión de los Condes, San Andrés de Arroyo, Mave o San Salvador de Cantamuda forman parte de una de las mayores concentraciones de arte románico de Europa Pueblos rojos, amarillos y negros: la Ruta del Color de Segovia por la Sierra de Ayllón Hablar del románico palentino es hablar de uno de los conjuntos medievales más importantes de Europa. Pocas provincias concentran tantas iglesias, monasterios, ermitas y pequeños templos repartidos por todo el territorio. Porque aquí el románico no se limita a unos pocos grandes monumentos conocidos. Aparece también en pueblos muy pequeños, en mitad de Tierra de Campos o entre los valles y montañas del norte de Palencia, formando parte del paisaje con total naturalidad. El gran símbolo de todo ese patrimonio quizá sea la iglesia de San Martín de Tours, en Frómista. Es una de las imágenes más reconocibles del románico español y, por ello, el típico ejemplo que suele ilustrar el capítulo dedicado al románico en los libros de texto. Pero el románico palentino va mucho más allá. Está en los frisos escultóricos de Carrión de los Condes, en monasterios como San Andrés de Arroyo o Santa María la Real de Aguilar de Campoo, en iglesias excavadas en la roca como Olleros de Pisuerga o en pequeñas ermitas rurales que todavía conservan capiteles, canecillos y pinturas de hace casi mil años. Además, recorrer esta ruta también es una buena manera de descubrir una provincia muy diversa. El patrimonio se distribuye entre el Camino de Santiago, las llanuras del sur y las comarcas montañosas del norte, donde aparecen algunas de las mayores joyas del recorrido. Desde Frómista o Villalcázar de Sirga hasta Moarves de Ojeda, Mave, Aguilar de Campoo o San Salvador de Cantamuda, la ruta enlaza algunos de los templos más importantes del románico español con otros mucho más pequeños y discretos, pero igual de interesantes. San Martín De Tours, en Frómista. El románico del Camino de Santiago El Camino de Santiago fue una de las grandes vías de difusión del arte románico en Europa, y la provincia de Palencia conserva algunos de sus ejemplos más importantes. Durante siglos, peregrinos, comerciantes y monjes atravesaron estas tierras dejando tras de sí iglesias y monasterios que todavía hoy siguen marcando el paisaje de Tierra de Campos. La parada más conocida de esta ruta es, evidentemente, Frómista. Allí se encuentra la iglesia de San Martín de Tours, considerada una de las grandes obras maestras del románico europeo. Construida en el siglo XI, destaca por la armonía de sus proporciones, sus torres cilíndricas, el cimborrio y la limpieza de sus líneas. Es la imagen más reconocible del románico palentino. Siguiendo el Camino aparece Carrión de los Condes, otro de los grandes núcleos históricos de la ruta jacobea. Aquí sobresale la iglesia de Santiago y su famoso friso escultórico presidido por Cristo Pantocrátor, rodeado del Tetramorfos, y acompañado por los doce Apóstoles. Muy cerca están también Santa María del Camino y el monasterio de San Zoilo, durante siglos ligado a la acogida de peregrinos; aunque su espectacular claustro es renacentista, sí conserva portadas y restos románicos. Portada de la iglesia de Santiago, en Carrión de los Condes. Otro de los lugares imprescindibles es Villalcázar de Sirga. Su iglesia de Santa María la Blanca, relacionada tradicionalmente con los templarios, mezcla todavía rasgos románicos con elementos ya próximos al gótico y fue uno de los grandes templos del Camino medieval. La ruta deja además otros ejemplos menos conocidos, pero muy interesantes. En Población de Campos todavía se conserva la ermita de Nuestra Señora del Socorro, vinculada a la Orden de San Juan de Jerusalén. Y en localidades como Boadilla del Camino o Itero de la Vega siguen apareciendo puentes, iglesias y elementos medievales que recuerdan la enorme importancia histórica del Camino de Santiago en esta parte de Palencia. Ermita de Nuestra Señora del Socorro, en Población de Campos. El románico del sur palentino y el Cerrato Aunque el norte concentra los conjuntos más famosos, el sur palentino también guarda ejemplos muy interesantes. Aquí el románico aparece integrado en paisajes abiertos y en pequeños pueblos donde muchos templos conservan todavía una gran sobriedad. La propia ciudad de Palencia permite empezar la ruta con una visita imprescindible: la cripta de San Antolín, situada bajo la catedral. Se trata de uno de los espacios más antiguos y singulares de todo el patrimonio palentino, con elementos visigodos y románicos que ayudan a entender el origen medieval de la ciudad. La cripta de la catedral de Palencia. Ya en el Cerrato destacan lugares como Villamuriel de Cerrato, cuya iglesia de Santa María la Mayor sorprende por su aspecto casi defensivo, o Dueñas, donde el monasterio de San Isidro, conocido popularmente como La Trapa, conserva una de las portadas románicas más antiguas de la provincia. También merece una parada la iglesia de San Julián, en Villaconancio, muy reconocible por sus ábsides decorados con arquillos ciegos, así como templos más sencillos como Nuestra Señora de la Paz, en Cevico Navero, o San Fructuoso, en Valoria del Alcor, buenos ejemplos de ese románico rural sobrio y funcional que caracteriza buena parte del patrimonio palentino. Iglesia de San Julián, en Villaconancio. La Valdavia, el románico más rural De camino hacia las grandes rutas monumentales del norte aparece también La Valdavia, una comarca tranquila y poco poblada donde el románico se conserva en pequeñas iglesias rurales repartidas entre pueblos diminutos. Uno de los ejemplos más representativos es la iglesia de San Pelayo, en Arenillas de San Pelayo, con su sencilla nave única y su ábside semicircular. También destacan el conjunto escultórico de la Dehesa de Tablares y la iglesia de San Esteban, en Renedo de Valdavia, conocida por su pila bautismal decorada con escenas bíblicas. Son construcciones mucho más modestas que las de Frómista o Aguilar de Campoo, pero ayudan a entender cómo era el románico más cotidiano y austero. La iglesia San Pelayo Mártir, en Arenillas de San Pelayo. La Ojeda: uno de los grandes núcleos del románico palentino La comarca de La Ojeda concentra algunos de los edificios más importantes y mejor conservados de toda la provincia. Aquí el románico gana riqueza escultórica y aparecen varios monasterios fundamentales para entender la expansión de este estilo en el norte palentino. Uno de los grandes nombres de la zona es el monasterio de San Andrés de Arroyo. Su claustro cisterciense, decorado con capiteles vegetales de enorme delicadeza está considerado una de las joyas de la arquitectura medieval española. Muy cerca se encuentra la iglesia de San Juan Bautista, en Moarves de Ojeda, famosa por su espectacular friso escultórico construido con piedra rojiza, mientras que en Perazancas de Ojeda destacan tanto la ermita de San Pelayo, uno de los templos más antiguos del románico palentino y único por sus pinturas murales, como la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción y su curiosa portada. La ruta por La Ojeda puede completarse con paradas en Santa Eufemia de Cozuelos o Zorita del Páramo, donde siguen apareciendo ejemplos muy variados de un románico especialmente rico y bien conservado. Pinturas de la ermita de San Pelayo, en Perazancas. Aguilar de Campoo y el valle del Pisuerga Si hay un lugar especialmente ligado al románico palentino, ese es Aguilar de Campoo. La localidad y todo el entorno del valle del Pisuerga reúnen algunos de los conjuntos medievales más importantes de Castilla y León. El gran referente es el monasterio de Santa María la Real, auténtico centro de difusión y estudio del románico en España. Su iglesia abacial y el claustro convierten el conjunto en una visita imprescindible, además de albergar hoy el museo ROM y la Fundación Santa María la Real. Monasterio de Santa María la Real, en Aguilar de Campoo. Dentro del propio Aguilar destaca también la iglesia de Santa Cecilia, situada junto al castillo y conocida por conservar el famoso capitel de la Matanza de los Inocentes, una de las piezas más importantes del románico español. A pocos kilómetros aparece otro de los lugares más sorprendentes de toda la ruta: la iglesia de los Santos Justo y Pastor, en Olleros de Pisuerga, excavada directamente en la roca y convertida en una de las iglesias rupestres más singulares del norte peninsular. Muy cerca están también el monasterio de Santa María de Mave y la ermita de Santa Cecilia de Vallespinoso de Aguilar, construida sobre una roca y convertida en una de las imágenes más reconocibles del románico norteño. Ermita de Santa Cecilia, en Vallespinoso de Aguilar. La montaña palentina La ruta termina en la Montaña Palentina, donde el románico aparece rodeado de algunos de los paisajes más espectaculares de la provincia. Uno de los edificios más destacados es la colegiata de San Salvador de Cantamuda. Su característica espadaña la ha convertido en uno de los templos más reconocibles del románico palentino, aunque el interior también conserva la elegancia y sobriedad propias de este estilo. Colegiata de San Salvador de Cantamuda. Otro de los templos imprescindibles es la iglesia de San Cornelio y San Cipriano, en Revilla de Santullán, famosa por conservar una de las mejores portadas románicas de la provincia, donde curiosamente el maestro cantero Micaelis dejó su firma y autorretrato. También merece una visita la iglesia de San Martín Obispo, en Matalbaniega, especialmente conocida por la gran cantidad de canecillos decorados que todavía conserva. La ruta puede completarse con lugares como Cillamayor, Corvio o Villanueva de la Torre. Porque una de las mejores cosas del románico palentino es precisamente que, incluso en los pueblos más pequeños, siguen apareciendo iglesias y ermitas capaces de justificar una parada.
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AEMET ha activado la alerta amarilla por altas temperaturas en las horas centrales del sábado en el sur de la Comunidad de Madrid“Calor intenso y anómalo” para el fin de semana: diez provincias con aviso amarillo y hasta 40 grados en zonas del sur Las jornadas de calor más propias del verano se mantendrán este fin de semana en la Comunidad de Madrid, con hasta 37 grados que se pueden alcanzar en zonas del sur y con noches tropicales, que se podrían dar en localidades como la capital, según la previsión de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET). Así, AEMET ha activado la alerta amarilla por altas temperaturas en las horas centrales del sábado en el sur de la Comunidad de Madrid, zonas donde se podría llegar hasta los 37 grados y noches tropicales por encima de los 20 grados. De hecho, las temperaturas experimentarán solo un ligero ascenso en cuanto a las mínimas, superando los 20 grados, con hasta 21 en la capital, donde se podrían vivir noches tropicales. Las máximas apenas tendrán cambios, oscilando entre los 33 y 37 grados durante todo el fin de semana, con los valores más altos previstos en ciudades como Aranjuez. Posibles chubascos en la Sierra El sábado se espera que el cielo sea con intervalos de nubes altas, con nubosidad de evolución diurna durante las horas centrales. Se podrían dar chubascos dispersos y tormentas por la tarde, que serán más probables en la Sierra. El viento soplará flojo variable. Por su parte, el domingo seguirán los cielos con intervalos de nubes altas, con nubes de evolución que se generarán por la tarde, en la que no se descarta alguna tormenta aislada. El viento soplará flojo variable, con predominio de componente suroeste en las horas centrales del día.
AEMET ha activado la alerta amarilla por altas temperaturas en las horas centrales del sábado en el sur de la Comunidad de Madrid“Calor intenso y anómalo” para el fin de semana: diez provincias con aviso amarillo y hasta 40 grados en zonas del sur Las jornadas de calor más propias del verano se mantendrán este fin de semana en la Comunidad de Madrid, con hasta 37 grados que se pueden alcanzar en zonas del sur y con noches tropicales, que se podrían dar en localidades como la capital, según la previsión de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET). Así, AEMET ha activado la alerta amarilla por altas temperaturas en las horas centrales del sábado en el sur de la Comunidad de Madrid, zonas donde se podría llegar hasta los 37 grados y noches tropicales por encima de los 20 grados. De hecho, las temperaturas experimentarán solo un ligero ascenso en cuanto a las mínimas, superando los 20 grados, con hasta 21 en la capital, donde se podrían vivir noches tropicales. Las máximas apenas tendrán cambios, oscilando entre los 33 y 37 grados durante todo el fin de semana, con los valores más altos previstos en ciudades como Aranjuez. Posibles chubascos en la Sierra El sábado se espera que el cielo sea con intervalos de nubes altas, con nubosidad de evolución diurna durante las horas centrales. Se podrían dar chubascos dispersos y tormentas por la tarde, que serán más probables en la Sierra. El viento soplará flojo variable. Por su parte, el domingo seguirán los cielos con intervalos de nubes altas, con nubes de evolución que se generarán por la tarde, en la que no se descarta alguna tormenta aislada. El viento soplará flojo variable, con predominio de componente suroeste en las horas centrales del día.
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Se darán “valores que nuevamente baten récords, con temperaturas extraordinariamente altas para esta época del año”, no esperándose un descenso hasta el próximo martes. Las jornadas más propias del verano seguirán este fin de semana de mayo, con calor que será “intenso y anómalo” para esta época del año y con posibilidad de noches tropicales en el Mediterráneo, centro y sur peninsular, según la previsión de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET). Así, solo habrá una pequeña tregua en zonas del norte o de montaña, pudiendo darse tormentas en Pirineos o Sistema Ibérico durante el sábado y el domingo. En palabras del portavoz de la AEMET, Rubén del Campo, asegura que se darán “valores que nuevamente baten récords, con temperaturas extraordinariamente altas para esta época del año”, no esperándose un descenso hasta el próximo martes. De hecho, el que las temperaturas estén entre 5 y 10 grados “por encima de lo normal” hace que AEMET haya activado el aviso amarillo en horas centrales en provincias como Sevilla, Córdoba, Jaen, Zaragoza, Teruel, Soria y en zonas como el sur de Madrid o el centro de Extremadura el sábado, que el domingo solo se mantendrá en Andalucía. Por su parte, habrá también alerta amarilla por lluvias y tormentas en zona del Pirineo de Girona y Barcelona y sur de la Rioja, que el domingo se ampliará al sureste de Teruel e interior de Castellón. Noches tropicales y temperaturas de hasta 40 grados Durante este fin de semana, se espera que las temperaturas se mantengan altas. El sábado con valores máximos por encima de los 34 y 46 grados en la mayor parte de interiores de la mitad sur peninsular y depresiones del tercio nordeste, pudiéndose superar los 38 grados en el entorno del Guadiana y Guadalquivir. Una situación que se mantendrá el domingo, con valores que seguirán entre 34 y 36 en interiores de la mitad sur peninsular y zonas del tercio nordeste, alcanzando entre los 38 y 40 grados en el Guadalquivir. Ambos días, se espera además noches tropicales, por encima de 20 grados, en Mediterráneo, centro y sur peninsular. Tormentas en Pirineos y Sistema Ibérico A su vez, sin embargo, este fin de semana se producirá un aumento de la inestabilidad atmosférica, que “favorecerá la formación de tormentas en el este de la Península, sobre todo en zonas montañosas”, en palabras de la AEMET, e incluirán granizo en los Pirineos y el Sistema ibérico. El sábado se darán principalmente en Pirineos, pudiendo también afectar en forma de tormentas secas acompañadas de rachas muy fuertes de viento a zonas del centro peninsular, mientras, en el resto se mantendrá la situación de estabilidad con cielos poco nubosos o despejados. El domingo podría aumentar la nubosidad en algunas zonas con tiempo estable, con nubes altas en la mitad norte peninsular, con cielos poco nubosos o despejados en el resto, y con los chubascos y tormentas localmente fuertes extendiéndose en mayor intensidad en entorno del Sistema Ibérico oriental junto a los Pirineos.
Se darán “valores que nuevamente baten récords, con temperaturas extraordinariamente altas para esta época del año”, no esperándose un descenso hasta el próximo martes. Las jornadas más propias del verano seguirán este fin de semana de mayo, con calor que será “intenso y anómalo” para esta época del año y con posibilidad de noches tropicales en el Mediterráneo, centro y sur peninsular, según la previsión de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET). Así, solo habrá una pequeña tregua en zonas del norte o de montaña, pudiendo darse tormentas en Pirineos o Sistema Ibérico durante el sábado y el domingo. En palabras del portavoz de la AEMET, Rubén del Campo, asegura que se darán “valores que nuevamente baten récords, con temperaturas extraordinariamente altas para esta época del año”, no esperándose un descenso hasta el próximo martes. De hecho, el que las temperaturas estén entre 5 y 10 grados “por encima de lo normal” hace que AEMET haya activado el aviso amarillo en horas centrales en provincias como Sevilla, Córdoba, Jaen, Zaragoza, Teruel, Soria y en zonas como el sur de Madrid o el centro de Extremadura el sábado, que el domingo solo se mantendrá en Andalucía. Por su parte, habrá también alerta amarilla por lluvias y tormentas en zona del Pirineo de Girona y Barcelona y sur de la Rioja, que el domingo se ampliará al sureste de Teruel e interior de Castellón. Noches tropicales y temperaturas de hasta 40 grados Durante este fin de semana, se espera que las temperaturas se mantengan altas. El sábado con valores máximos por encima de los 34 y 46 grados en la mayor parte de interiores de la mitad sur peninsular y depresiones del tercio nordeste, pudiéndose superar los 38 grados en el entorno del Guadiana y Guadalquivir. Una situación que se mantendrá el domingo, con valores que seguirán entre 34 y 36 en interiores de la mitad sur peninsular y zonas del tercio nordeste, alcanzando entre los 38 y 40 grados en el Guadalquivir. Ambos días, se espera además noches tropicales, por encima de 20 grados, en Mediterráneo, centro y sur peninsular. Tormentas en Pirineos y Sistema Ibérico A su vez, sin embargo, este fin de semana se producirá un aumento de la inestabilidad atmosférica, que “favorecerá la formación de tormentas en el este de la Península, sobre todo en zonas montañosas”, en palabras de la AEMET, e incluirán granizo en los Pirineos y el Sistema ibérico. El sábado se darán principalmente en Pirineos, pudiendo también afectar en forma de tormentas secas acompañadas de rachas muy fuertes de viento a zonas del centro peninsular, mientras, en el resto se mantendrá la situación de estabilidad con cielos poco nubosos o despejados. El domingo podría aumentar la nubosidad en algunas zonas con tiempo estable, con nubes altas en la mitad norte peninsular, con cielos poco nubosos o despejados en el resto, y con los chubascos y tormentas localmente fuertes extendiéndose en mayor intensidad en entorno del Sistema Ibérico oriental junto a los Pirineos.
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В Украине завершили прием поправок к новому Гражданскому кодексу. Против документа прошли митинги по всей стране. Критики считают, что отдельные формулировки оставляют возможность для злоупотреблений, а некоторые нормы называют антиевропейскими Одна из противниц принятия нового Гражданского кодекса Украины – писательница Христина Морозова. "Этот кодекс – как ящик Пандоры или роман Стивена Кинга: чем дальше его читаешь, тем страшнее становится", – говорит она. Против его принятия...
В Украине завершили прием поправок к новому Гражданскому кодексу. Против документа прошли митинги по всей стране. Критики считают, что отдельные формулировки оставляют возможность для злоупотреблений, а некоторые нормы называют антиевропейскими Одна из противниц принятия нового Гражданского кодекса Украины – писательница Христина Морозова. "Этот кодекс – как ящик Пандоры или роман Стивена Кинга: чем дальше его читаешь, тем страшнее становится", – говорит она. Против его принятия...
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El Gobierno gallego avanza en un programa que premia económicamente a los facultativos que acorten las incapacidades temporales y que ha dejado el diálogo social en mínimos, con solo un sindicato y la patronal sentados en la mesa La Xunta ofrece cobrar más dinero a los médicos de familia si acortan las bajas de sus pacientes La Xunta se ha embarcado en una convencida apuesta por dificultar las bajas laborales en Galicia. Una en la que el presidente autonómico, Alfonso Rueda, ha reiterado que no piensa dar marcha atrás, pese a que se ha quedado solo con la patronal en esta empresa. Al plan le han llovido las críticas desde que lo presentó. Las primeras reacciones fueron las de los sindicatos de clase. CCOO y CIG -el mayoritario en Galicia- manifestaron que el foco no se estaba poniendo donde debería estar, que es el refuerzo de la sanidad para evitar que las incapacidades temporales se alarguen por las demoras en la atención y los tratamientos o la vigilancia de la seguridad y la salud en el trabajo. La CIG habló también de vasallaje a los empresarios. Luego se fueron uniendo las voces de los partidos de la oposición, de asociaciones de médicos de familia -los que gestionan las bajas- y de pacientes, de sindicatos del gremio y de todos los colegios médicos de la comunidad. El Gobierno gallego, sin embargo, no ha dejado de dar pasos para confirmar su proyecto. Incluso antes de lograr la bendición a través de un mermado diálogo social. La intención negociadora la enunció el propio Rueda cuando expuso esbozó el plan en la Cámara gallega, en la que aseguró que se negociaría con patronal y sindicatos. Solo tardó unos días en aclarar que, en realidad, las medidas se aplicarían con o sin acuerdo. El 20 de abril, poco menos de dos semanas después del primer anuncio, la Xunta presentó un decreto para “institucionalizar” el diálogo social, con la vista puesta precisamente en la batalla contra las bajas. El presidente gallego no le dio importancia a que el sindicato con más representación, la CIG, se negase a participar desde el principio y tampoco a que poco después de la primera reunión lo abandonase también CCOO. Si solo quedan la patronal y UGT -con algo menos del 26% de los delegados sindicales elegidos en Galicia y que también ha manifestado su malestar por el “torpedeo” de la negociación “a golpe de titulares”-, será con ellos con los que el Gobierno gallego se siente a buscar acuerdos, dijo. Pero la maquinaria ya ha echado a andar antes de que haya ningún fruto de esas conversaciones. La Xunta ha empezado a enviar a los inspectores de Sanidade a reunirse con médicos de familia para procurar que aceleren las altas, ha introducido como uno de los baremos del plus de productividad la duración de las incapacidades temporales y ha modificado el protocolo de gestión de las bajas, un cambio que está ya publicado en el Diario Oficial de Galicia (DOG), y que da más poder a las mutuas. El proceso arrancó en realidad hace dos años: el 5 de agosto de 2024 Rueda presidió el último Consello de la Xunta antes de tomarse unos días de descanso estival. No hacía ni seis meses que había logrado su primera mayoría absoluta al frente del PP gallego y empezaba a lanzar medidas propias más allá de las heredadas. Fue en la comparecencia posterior a aquella reunión de su gabinete en plena época vacacional en la que anunció un plan para luchar contra el “absentismo”, un término en el que insistía -e insiste- la patronal para referirse a las personas de baja. El Gobierno gallego, a través del conselleiro de Sanidade, Antonio Gómez Caamaño, hablaba entonces abiertamente de “fraude” en las incapacidades temporales y ya adelantaba que habría una “intensificación” de la actividad inspectora. En el debate del estado de la Autonomía del pasado 8 de abril, Rueda se presentó con un balance de aquellas medidas. Dijo que se habían revisado 130.000 casos y que 30.200 personas que “no debían” estar de baja recibieron el alta. Hizo una defensa cerrada de que este es un “asunto urgente” en Galicia porque “lastra la productividad” y citó que la media de la duración de las incapacidades temporales es la segunda más elevada del Estado, solo por detrás de la de Euskadi. Esa duración son 82,8 días en Galicia en el periodo 2017-2014, según recoge la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF). Pero hay más datos, que el presidente de la Xunta no citó: la incidencia gallega es la segunda más baja entre las comunidades autónomas, con 24,4 episodios de incapacidad temporal por cada 1.000 afiliados. Tampoco habló -y se lo recordaron en numerosas críticas- de la siniestralidad laboral, que creció en 2025 en la comunidad. Los datos oficiales del Instituto de Seguridade e Saúde Laboral de Galicia (Issga) muestran que fueron 30.749 los accidentes en el trabajo que derivaron en baja, un 1,3% más que el año anterior. En el discurso del pasado abril, el presidente gallego avanzó que se crearían unidades especializadas para controlar las bajas, centradas en las originadas en lesiones musculoesqueléticas y cuestiones de psiquiatría, que son las más frecuentes, y que se daría más poder a las mutuas privadas en la revisión de las incapacidades temporales. Desde entonces se han ido concretando varias medidas. Primero trascendió que, desde antes incluso del anuncio en el Parlamento de Galicia, el Servizo Galego de Saúde (Sergas) había estado enviando a sus inspectores a reunirse con médicos de familia de diferentes áreas sanitarias. La intención, según la Xunta, es “trasladar novedades legislativas y conceptos normativos específicos del absentismo”. Lo que ha ocurrido es que en esos encuentros se han ido repasando uno por uno los procesos de baja dependientes de esos facultativos como forma de presionar para que se acorten. Estas visitas ocurren desde marzo, según informó la Consellería de Sanidade, que indica que se revisaron ya 3.521 casos y se dieron 730 altas. A bajas más cortas, más sueldo para el médico El 18 de mayo, el presidente de la Xunta anunció que, para apoyar esta decisión de “pisar el acelerador” en el plan contra las bajas, va a incorporar a 18 personas para la inspección. Le va a dedicar a ello un presupuesto de tres millones de euros en los próximos tres años. Aquellos días se conoció otra medida: el Gobierno gallego ofrece a los médicos de familia ganar más dinero si acortan las bajas de los pacientes. Esto se hace a través del plus de productividad -que supone hasta 2.491 euros al año-, en el que se va a valorar que las incapacidades temporales se ajusten a lo que se considera tiempo “estándar”. La medida se ha encontrado con duras críticas de los propios médicos: sindicatos como O'Mega y Simega consideran que es una presión a los profesionales y lo ven “impresentable” por situar por encima de la salud intereses económicos y sembrar desconfianza entre sanitarios y pacientes. El Consello Galego de Colexios Médicos también avisa de los “importantes riesgos éticos, clínicos y organizativos” de que se premie en el sueldo de los facultativos que las bajas duren menos. La extensión de las incapacidades temporales, recuerda, debe depender de “criterios clínicos, evidencia científica y respeto a la independencia profesional”. El órgano que agrupa a los cuatro colegios médicos gallegos rechaza también la aplicación de una duración estándar: los tiempos orientativos, argumenta, son herramientas administrativas y “nunca deben sustituir la valoración clínica individualizada”. Los colectivos de médicos, como los sindicatos o los partidos de la oposición, reclaman que, en lugar de centrar los esfuerzos en cuestionar las bajas, se refuerce la sanidad pública y subrayan el impacto de las listas de espera en la prolongación de las incapacidades temporales. El paso más reciente dentro de la implantación del plan para limitar las bajas, también sin que vaya precedido de un acuerdo con el sector o en el diálogo social, es la resolución publicada esta semana en el DOG para modificar el protocolo común para la gestión clínica y el seguimiento de la incapacidad temporal por parte de los inspectores médicos. Los cambios son que las mutuas ya no tendrán que pedir autorización para cada prueba que quieran realizar al paciente, sino que valdrá con una para todas ellas, y que la inspección va a validar las propuestas de alta si están “debidamente motivadas” y sin que se interprete que el silencio del médico de cabecera significa que el trabajador debe seguir de baja. Es decir, va a dar facilidades para aceptar las altas que vengan indicadas por las mutuas. Las bajas como síntoma, no como problema económico Los sindicatos de clase han repetido en estas últimas semanas sus advertencias sobre lo que consideran un discurso peligroso que “criminaliza” y sitúa como sospechosas a las personas de baja y también a los médicos que las atienden. El de no tener que acudir a trabajar para recuperarse de una dolencia, insisten tanto CIG como CCOO, es “un derecho conquistado, no un privilegio”. Además de los retrasos en la atención y las pruebas en una sanidad pública que no deja de empeorar en sus indicadores de demora, los sindicatos señalan que es necesario analizar y poner el foco en otras cuestiones relacionadas con las causas y la duración de las bajas. Señalan el envejecimiento de la población, el retraso de la edad de jubilación, el descuido de la salud laboral o las largas jornadas. La CIG destaca que una de cada cuatro personas trabajadoras en Galicia tiene más de 55 años, lo que implica “mayor desgaste físico acumulado y más dificultades de recuperación”. Además, la jornada laboral en España supera la media europea y esos horarios prolongados “incrementan el desgaste físico y mental”. En la misma idea de que las incapacidades temporales deben abordarse como un síntoma, y no solo desde la perspectiva del impacto económico, CCOO elaboró un documento con su posición sobre el discurso del absentismo. Expone que lo que revelan las bajas es “que algo no funciona en el medio laboral” y la respuesta “no puede ser más control, más sospecha ni más presión”, sino más prevención “real” en las empresas, más inspecciones laborales y más inversión en sanidad. “El absentismo no debería abordarse como una anomalía moral ni como una simple desviación económica. En la inmensa mayoría de los casos es el síntoma de algo más profundo: un modelo productivo que desgasta, unas condiciones laborales que enferman y un sistema sanitario público que, tras años de sobrecarga, no siempre puede responder con rapidez”, sostiene CCOO, que añade que aumentar la presión a quienes están de baja es injusto y, además, ineficaz.
El Gobierno gallego avanza en un programa que premia económicamente a los facultativos que acorten las incapacidades temporales y que ha dejado el diálogo social en mínimos, con solo un sindicato y la patronal sentados en la mesa La Xunta ofrece cobrar más dinero a los médicos de familia si acortan las bajas de sus pacientes La Xunta se ha embarcado en una convencida apuesta por dificultar las bajas laborales en Galicia. Una en la que el presidente autonómico, Alfonso Rueda, ha reiterado que no piensa dar marcha atrás, pese a que se ha quedado solo con la patronal en esta empresa. Al plan le han llovido las críticas desde que lo presentó. Las primeras reacciones fueron las de los sindicatos de clase. CCOO y CIG -el mayoritario en Galicia- manifestaron que el foco no se estaba poniendo donde debería estar, que es el refuerzo de la sanidad para evitar que las incapacidades temporales se alarguen por las demoras en la atención y los tratamientos o la vigilancia de la seguridad y la salud en el trabajo. La CIG habló también de vasallaje a los empresarios. Luego se fueron uniendo las voces de los partidos de la oposición, de asociaciones de médicos de familia -los que gestionan las bajas- y de pacientes, de sindicatos del gremio y de todos los colegios médicos de la comunidad. El Gobierno gallego, sin embargo, no ha dejado de dar pasos para confirmar su proyecto. Incluso antes de lograr la bendición a través de un mermado diálogo social. La intención negociadora la enunció el propio Rueda cuando expuso esbozó el plan en la Cámara gallega, en la que aseguró que se negociaría con patronal y sindicatos. Solo tardó unos días en aclarar que, en realidad, las medidas se aplicarían con o sin acuerdo. El 20 de abril, poco menos de dos semanas después del primer anuncio, la Xunta presentó un decreto para “institucionalizar” el diálogo social, con la vista puesta precisamente en la batalla contra las bajas. El presidente gallego no le dio importancia a que el sindicato con más representación, la CIG, se negase a participar desde el principio y tampoco a que poco después de la primera reunión lo abandonase también CCOO. Si solo quedan la patronal y UGT -con algo menos del 26% de los delegados sindicales elegidos en Galicia y que también ha manifestado su malestar por el “torpedeo” de la negociación “a golpe de titulares”-, será con ellos con los que el Gobierno gallego se siente a buscar acuerdos, dijo. Pero la maquinaria ya ha echado a andar antes de que haya ningún fruto de esas conversaciones. La Xunta ha empezado a enviar a los inspectores de Sanidade a reunirse con médicos de familia para procurar que aceleren las altas, ha introducido como uno de los baremos del plus de productividad la duración de las incapacidades temporales y ha modificado el protocolo de gestión de las bajas, un cambio que está ya publicado en el Diario Oficial de Galicia (DOG), y que da más poder a las mutuas. El proceso arrancó en realidad hace dos años: el 5 de agosto de 2024 Rueda presidió el último Consello de la Xunta antes de tomarse unos días de descanso estival. No hacía ni seis meses que había logrado su primera mayoría absoluta al frente del PP gallego y empezaba a lanzar medidas propias más allá de las heredadas. Fue en la comparecencia posterior a aquella reunión de su gabinete en plena época vacacional en la que anunció un plan para luchar contra el “absentismo”, un término en el que insistía -e insiste- la patronal para referirse a las personas de baja. El Gobierno gallego, a través del conselleiro de Sanidade, Antonio Gómez Caamaño, hablaba entonces abiertamente de “fraude” en las incapacidades temporales y ya adelantaba que habría una “intensificación” de la actividad inspectora. En el debate del estado de la Autonomía del pasado 8 de abril, Rueda se presentó con un balance de aquellas medidas. Dijo que se habían revisado 130.000 casos y que 30.200 personas que “no debían” estar de baja recibieron el alta. Hizo una defensa cerrada de que este es un “asunto urgente” en Galicia porque “lastra la productividad” y citó que la media de la duración de las incapacidades temporales es la segunda más elevada del Estado, solo por detrás de la de Euskadi. Esa duración son 82,8 días en Galicia en el periodo 2017-2014, según recoge la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF). Pero hay más datos, que el presidente de la Xunta no citó: la incidencia gallega es la segunda más baja entre las comunidades autónomas, con 24,4 episodios de incapacidad temporal por cada 1.000 afiliados. Tampoco habló -y se lo recordaron en numerosas críticas- de la siniestralidad laboral, que creció en 2025 en la comunidad. Los datos oficiales del Instituto de Seguridade e Saúde Laboral de Galicia (Issga) muestran que fueron 30.749 los accidentes en el trabajo que derivaron en baja, un 1,3% más que el año anterior. En el discurso del pasado abril, el presidente gallego avanzó que se crearían unidades especializadas para controlar las bajas, centradas en las originadas en lesiones musculoesqueléticas y cuestiones de psiquiatría, que son las más frecuentes, y que se daría más poder a las mutuas privadas en la revisión de las incapacidades temporales. Desde entonces se han ido concretando varias medidas. Primero trascendió que, desde antes incluso del anuncio en el Parlamento de Galicia, el Servizo Galego de Saúde (Sergas) había estado enviando a sus inspectores a reunirse con médicos de familia de diferentes áreas sanitarias. La intención, según la Xunta, es “trasladar novedades legislativas y conceptos normativos específicos del absentismo”. Lo que ha ocurrido es que en esos encuentros se han ido repasando uno por uno los procesos de baja dependientes de esos facultativos como forma de presionar para que se acorten. Estas visitas ocurren desde marzo, según informó la Consellería de Sanidade, que indica que se revisaron ya 3.521 casos y se dieron 730 altas. A bajas más cortas, más sueldo para el médico El 18 de mayo, el presidente de la Xunta anunció que, para apoyar esta decisión de “pisar el acelerador” en el plan contra las bajas, va a incorporar a 18 personas para la inspección. Le va a dedicar a ello un presupuesto de tres millones de euros en los próximos tres años. Aquellos días se conoció otra medida: el Gobierno gallego ofrece a los médicos de familia ganar más dinero si acortan las bajas de los pacientes. Esto se hace a través del plus de productividad -que supone hasta 2.491 euros al año-, en el que se va a valorar que las incapacidades temporales se ajusten a lo que se considera tiempo “estándar”. La medida se ha encontrado con duras críticas de los propios médicos: sindicatos como O'Mega y Simega consideran que es una presión a los profesionales y lo ven “impresentable” por situar por encima de la salud intereses económicos y sembrar desconfianza entre sanitarios y pacientes. El Consello Galego de Colexios Médicos también avisa de los “importantes riesgos éticos, clínicos y organizativos” de que se premie en el sueldo de los facultativos que las bajas duren menos. La extensión de las incapacidades temporales, recuerda, debe depender de “criterios clínicos, evidencia científica y respeto a la independencia profesional”. El órgano que agrupa a los cuatro colegios médicos gallegos rechaza también la aplicación de una duración estándar: los tiempos orientativos, argumenta, son herramientas administrativas y “nunca deben sustituir la valoración clínica individualizada”. Los colectivos de médicos, como los sindicatos o los partidos de la oposición, reclaman que, en lugar de centrar los esfuerzos en cuestionar las bajas, se refuerce la sanidad pública y subrayan el impacto de las listas de espera en la prolongación de las incapacidades temporales. El paso más reciente dentro de la implantación del plan para limitar las bajas, también sin que vaya precedido de un acuerdo con el sector o en el diálogo social, es la resolución publicada esta semana en el DOG para modificar el protocolo común para la gestión clínica y el seguimiento de la incapacidad temporal por parte de los inspectores médicos. Los cambios son que las mutuas ya no tendrán que pedir autorización para cada prueba que quieran realizar al paciente, sino que valdrá con una para todas ellas, y que la inspección va a validar las propuestas de alta si están “debidamente motivadas” y sin que se interprete que el silencio del médico de cabecera significa que el trabajador debe seguir de baja. Es decir, va a dar facilidades para aceptar las altas que vengan indicadas por las mutuas. Las bajas como síntoma, no como problema económico Los sindicatos de clase han repetido en estas últimas semanas sus advertencias sobre lo que consideran un discurso peligroso que “criminaliza” y sitúa como sospechosas a las personas de baja y también a los médicos que las atienden. El de no tener que acudir a trabajar para recuperarse de una dolencia, insisten tanto CIG como CCOO, es “un derecho conquistado, no un privilegio”. Además de los retrasos en la atención y las pruebas en una sanidad pública que no deja de empeorar en sus indicadores de demora, los sindicatos señalan que es necesario analizar y poner el foco en otras cuestiones relacionadas con las causas y la duración de las bajas. Señalan el envejecimiento de la población, el retraso de la edad de jubilación, el descuido de la salud laboral o las largas jornadas. La CIG destaca que una de cada cuatro personas trabajadoras en Galicia tiene más de 55 años, lo que implica “mayor desgaste físico acumulado y más dificultades de recuperación”. Además, la jornada laboral en España supera la media europea y esos horarios prolongados “incrementan el desgaste físico y mental”. En la misma idea de que las incapacidades temporales deben abordarse como un síntoma, y no solo desde la perspectiva del impacto económico, CCOO elaboró un documento con su posición sobre el discurso del absentismo. Expone que lo que revelan las bajas es “que algo no funciona en el medio laboral” y la respuesta “no puede ser más control, más sospecha ni más presión”, sino más prevención “real” en las empresas, más inspecciones laborales y más inversión en sanidad. “El absentismo no debería abordarse como una anomalía moral ni como una simple desviación económica. En la inmensa mayoría de los casos es el síntoma de algo más profundo: un modelo productivo que desgasta, unas condiciones laborales que enferman y un sistema sanitario público que, tras años de sobrecarga, no siempre puede responder con rapidez”, sostiene CCOO, que añade que aumentar la presión a quienes están de baja es injusto y, además, ineficaz.
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L’organe lancé par le président américain il y a quatre mois pour œuvrer à la pacification et à la reconstruction de l’enclave palestinienne dévastée par plus de deux ans de bombardements n’est toujours pas à la tâche. Très controversé, il se voulait être un tremplin pour de futures missions pacificatrices dans le monde.
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Los Estados poseedores de armas nucleares y sus aliados impidieron que la conferencia, que se celebra cada cinco años, reconociera las consecuencias humanitarias de las armas nucleares. Temas principal: GlobalLeer artículo completo
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Per Airy Domínguez Teruel i Beatriz Mesa Tamazga designa l'espai nord-africà on les llengües amazigues —que són diverses i profundament arrelades a l'oralitat— han articulat històricament formes de cohesió cultural, social i identitària entre les seves comunitats. Les fronteres pròpies de l'estat nació, traçades a l'època contemporània, no han fet desaparèixer una identitat amaziga que les precedeix i desborda, marcada per una llarga història d'arrelament territorial, resistència i preservació de la memòria. Els amazics (poble originari d'aquesta zona del nord de l'Àfrica) han hagut de conviure durant dècades amb una manca de representativitat en espais dominats per la cultura àrab, experimentant una fissura persistent entre la llengua materna, viscuda i heretada, i la llengua institucionalitzada. Des de l'època postcolonial, la qüestió amaziga ha anat apareixent de mica en mica fins a acabar posant-se al centre de l'agenda ja a principis del segle XXI. Al Marroc, les reivindicacions amazigues han contribuït a avançar en la institucionalització de la llengua, que també ha anat ocupant un lloc simbòlic en el relat públic sobre la pluralitat cultural i lingüística del país. Un procés que diversos autors han descrit com a "Renaixença Amaziga". El reconeixement com a llengua oficial va arribar amb la reforma constitucional de 2011, conseqüència de les mobilitzacions socials que van tenir lloc a tot el nord d'Àfrica. Aquest pas resulta especialment rellevant per la inclusió de l'amazic al sistema educatiu. Després d'oficialitzar-se, l'amazic comença a sortir-se amb més celeritat i claredat dels marcs que sovint el reduïen únicament al folklore i el patrimoni, per reclamar un lloc —encara en construcció— dins de l'ordre lingüístic institucional. El procés d'institucionalització d'aquesta llengua és especialment rellevant: ha passat d'estar confinada a l'àmbit familiar, comunitari o associatiu a ser inclosa en el sistema educatiu. Aquesta trajectòria va començar el 2003 i s'ha accelerat a partir de les mesures que deriven de la nova Constitució de 2011. Aquest és el recorregut que analitza aquest article, posant especial atenció al període posterior a la constitucionalització de l'amazic, amb l'objectiu de visibilitzar tant els avenços aconseguits com les dificultats que encara marquen la seva incorporació a l'àmbit educatiu. Es tracta d'un procés no lineal, complex i farcit de matisos, on el ritme de la implementació ha resultat, en molts casos, més lent del previst, ja que depèn dels recursos disponibles, de decisions administratives i, en última instància, de la voluntat política. L'evolució de l'ensenyament de l'amazic després de la constitucionalització La integració de la llengua amaziga a les escoles públiques va començar a inicis del curs acadèmic 2003-2004. Aquest procés neix a partir de la Carta Nacional de l'Educació i la Formació (1999), un document on, per primera vegada a la història del país, l'amazic era considerat oficialment com a llengua i no com un simple dialecte. Però el principal punt d'inflexió institucional no arriba fins al discurs reial del 17 d'octubre de 2001, que va donar lloc a la creació de l'Institut Reial de la Cultura Amaziga (IRCAM). Entre els fonaments d'aquesta nova institució hi figurava, precisament, la posada en marxa d'una política lingüística conforme amb el que establia l'esmentada Carta Nacional. Aquesta taula permet contextualitzar l'evolució de la presència de l'amazic a l'escola primària marroquina des de la seva introducció el 2003 fins a l'any anterior a la constitucionalització. El reconeixement constitucional de 2011 per si mateix no ha produït una acceleració decisiva a l'hora d'implementar la llengua. Malgrat un progrés real els anys immediatament posteriors, es tracta d'una tendència continguda i continuista del període anterior. Com reflecteix el gràfic següent, entre 2011 i 2015 hi va haver un augment d'escoles, així com de docents i alumnats receptors d'aquesta llengua, però el creixement va ser a un ritme moderat: de 4.486 escoles el 2011-2012 es va passar a 4.581 el 2014-2015, de 4.935 docents a 5.133 i de 544.820 estudiants a 597.000. Per situar aquestes xifres, cal assenyalar que en aquells anys, hi havia al Marroc al voltant de 4 milions d'alumnes de primària, així que els estudiants que feien classe d'amazic representaven un 13-15 % del total. La taula següent descriu l'evolució general de l'ensenyament des de 2004 fins a 2024. La rellevància quantitativa de l'ensenyament de l'amazic que podem observar després de la constitucionalització no amaga, però, altres fragilitats en la seva arquitectura institucional. Tot i que el nombre d'escoles, docents i alumnes va augmentar, aquest creixement va coexistir amb una reducció d'inspectors especialitzats i de formadors als centres regionals públics de formació docent (Centres Régionaux des Métiers de l'Education et de la Formation, CRMEF). És a dir, aquesta evolució topa amb la lògica de la Llei orgànica 26-16, que veurem més endavant, el contingut de la qual subratlla que l'oficialització de l'amazic no pot limitar-se a la proclamació normativa, sinó que exigeix mesures concretes de formació, planificació i seguiment. L'existència, en el mateix text legal, de disposicions relatives al desenvolupament de recursos humans, a l'elaboració de plans d'acció i a la creació d'instàncies de seguiment i avaluació ja suggereix que la sostenibilitat d'aquesta política lingüística depèn tant de la seva generalització escolar com de la solidesa dels mecanismes d'acompanyament. Des d'aquest punt de vista, es pot considerar que el debilitament del personal de seguiment (agents de suivi) és un símptoma de la distància persistent entre el reconeixement jurídic i la implementació efectiva. De l'oficialització simbòlica a una implementació efectiva L'evolució observada entre 2011 i 2015 no es pot llegir com una conseqüència directa i immediata de la reforma constitucional del juliol de 2011. Tot i que la nova Constitució va reconèixer el caràcter oficial de l'amazic, han calgut anys per dotar-se d'instruments jurídics capaços de definir com s'havia d'integrar realment en la vida pública. L'any 2019 el Parlament va aprovar el desenvolupament legislatiu necessari. I al final del mandat de la primera legislatura encapçalada pels islamistes del Partit de la Justícia i el Desenvolupament (PJD), es van presentar dos projectes estrella: la Llei orgànica 26-16, que fixa les etapes d'implementació del caràcter oficial de la llengua amaziga i les modalitats de la seva integració, i la Llei orgànica 04-16, que fa referència al Consell Nacional de les Llengües i la Cultura Marroquina, on havia d'integrar-se l'IRCAM. A aquest nou marc s'hi suma, en el mateix cicle legislatiu, la Llei marc 51-17 sobre el sistema d'educació, formació i investigació científica, que redefineix l'horitzó general de la reforma educativa i ofereix un nou punt de suport per situar l'ensenyament de l'amazic. La promulgació de la Llei orgànica 26-16, el setembre de 2019, marca un punt d'inflexió. No perquè inauguri l'ensenyament d'aquesta llengua, ja present al sistema educatiu des de 2003, sinó perquè per primera vegada estableix de manera precisa com se n'ha d'aplicar l'oficialitat. La llei defineix l'amazic com un conjunt d'expressions lingüístiques, consagra l'escriptura tifinag, reconeix el seu ensenyament com un dret de tota la població marroquina i ordena la seva integració progressiva als diferents nivells del sistema educatiu i formatiu, tant públic com privat: preescolar, primària, secundària i formació professional. A més, determina calendaris d'aplicació —de cinc, deu i quinze anys, segons els àmbits— i obliga els ministeris i institucions afectats a elaborar plans específics. Per la seva banda, la Llei orgànica 04-16 regula el Consell Nacional de les Llengües i la Cultura Marroquina, previst a l'article 5 de la Constitució. Aquest òrgan té entre les seves funcions formular recomanacions i orientacions en matèria de política lingüística i cultural, i acompanyar l'activació del caràcter oficial de l'amazic i la seva incorporació progressiva en polítiques públiques (incloses les educatives). A partir d'aquí, cal desplaçar l'anàlisi cap al període 2019-2026, perquè és durant aquests anys que es pot mesurar amb més claredat l'abast real d'aquest nou esquelet normatiu. És llavors quan podem començar a observar si l'oficialitat deixa de ser un principi general per convertir-se en una política educativa efectiva. La realitat és que, tot i aquest nou impuls legislatiu, la implementació no avança de manera automàtica ni uniforme. La progressió no és lineal, ja que està condicionada per la disponibilitat de recursos, les decisions administratives i el grau de voluntat política. Dit d'una altra manera, el reconeixement jurídic obre una nova etapa, però no resol per si mateix els obstacles materials i institucionals que frenen la generalització de l'ensenyament de l'amazic. Malgrat això, les xifres oficials més recents apunten a una nova acceleració. Segons les declaracions ministerials, el 2023-2024 l'ensenyament de l'amazic va estar present en 1.803 centres de primària, 930 d'urbans i 873 de rurals. En aquest mateix període es parlava d'uns 746.000 alumnes beneficiaris, 16.529 classes i 1.860 docents especialitzats. El gener de 2024, el llavors ministre d'Educació Nacional, Preescolar i Esports, Chakib Benmoussa, va declarar davant la Cambra de Representats que l'amazic s'ensenyava al 31 % dels centres d'educació primària. Poc després, a inicis de 2025, el seu successor, Mohamed Saad Berrada, va afirmar que 650.936 alumnes rebien classes d'amazic en 3.400 escoles primàries, xifra que, segons la comunicació governamental, equivaldria a una cobertura del 40 % de l'ensenyament públic. En aquesta mateixa intervenció també es va indicar que el nombre de docents implicats havia arribat a 3.400, fet que confirmava una seqüència d'augment recent. L'evolució observada s'emmarca en un camí on l'estratègia ministerial preveu una expansió progressiva que hauria de conduir a la generalització de l'ensenyament de l'amazic a primària cap al 2030. Cal ser prudents, però, a l'hora d'interpretar les xifres, ja que les sèries estadístiques disponibles no sempre són directament comparables. Algunes fonts comptabilitzen escoles o espais escolars, d'altres, establiments administratius; unes distingeixen entre docents especialitzats, d'altres inclouen tot el conjunt del professorat implicat; i no sempre queda clar si l'alumnat comptabilitzat correspon només als estudiants que efectivament reben l'ensenyament de la llengua o a tot l'alumnat que queda potencialment cobert. Aquesta heterogeneïtat obliga a llegir les dades com a indicadors parcials més que com una sèrie homogènia i perfectament consolidada. Així doncs, tot i que aquestes dades permeten parlar d'una reactivació institucional després de l'aprovació de les lleis orgàniques i de la llei marc d'educació, també conviden a matisar l'abast d'aquesta expansió. Que un centre consti com a cobert no significa necessàriament que l'ensenyament de l'amazic s'imparteixi de forma homogènia a tots els cursos, nivells o territoris. Per tant, la distància entre presència formal i generalització efectiva encara és una de les qüestions centrals del debat. Durant la fase d'implementació de l'amazic han aparegut crítiques i controvèrsies expressades per diferents actors amazics, com posa de manifest un informe sobre la discriminació racial al Marroc, presentat conjuntament per l'ONG Minority Rights Group International i les associacions amazigues La Voix de la Femme Amazighe i Tamaynut el 2003. Entre les polítiques criticades hi ha el sistema d'avaluació exigit al professorat d'amazic, a qui es demana aprovar els exàmens d'àrab, francès i altres matèries (ciències i matemàtiques). Així es jerarquitza novament el camp lingüístic i s'obstaculitza un accés més ràpid dels professors al sistema educatiu públic. També hi ha qui esmenta la problemàtica de la discontinuïtat, ja que si l'aprenentatge no es prolonga fins als nivells superiors, es dificulta la consolidació de competències i s'afavoreix l'oblit de les ja adquirides. Segons Mohamed Moukhlis, investigador principal de l'IRCAM, calen entre 17.000 i 20.000 professors per cobrir la llengua amaziga a tot Marroc i, en canvi, recorda que des de 2003 només se n'han reclutat un miler. La gestió dels reclutaments i el seguiment de la implementació depenen en gran part de les Acadèmies Regionals d'Educació i Formació (AREF), que ocupen una posició clau en el desplegament territorial de la política educativa. A tot això cal sumar-hi una infraestructura encara limitada per la formació especialitzada en amazic, que històricament s'ha concentrat a determinats centres —sobretot a les ciutats d'Agadir, Oujda i Fes—, cosa que ha contribuït a alentir l'expansió de l'ensenyament d'aquesta llengua en el conjunt del territori. En tot aquest procés, cal subratllar el paper de les universitats. La universitat pionera va ser la Universitat Ibn Zohr, a Agadir, que va ser la primera a oferir programes universitaris d'amazic. També cal citar les universitats d'Oujda, Rabat, Casablanca, Fes i Nador que ofereixen títols de grau i màster en llengua i cultura amazic i plans d'estudis especialitzats per a la formació de docents vinculats als estàndards nacionals. Paral·lelament, reformes governamentals recents també han ampliat els cursos relacionats amb l'amazic a unitats transversals i programes de formació del professorat. Però la presència de l'amazic a la universitat no és uniforme. En molts casos, apareix a través de programes o mòduls sobre llengua i cultura amaziga, o com a objecte d'investigació lligat a la identitat i dimensió política de la qüestió amaziga. El que sí que continua sent més limitat és l'oferta de formació lingüística en el sentit més estricte, és a dir, l'aprenentatge sistemàtic de la llengua. Així doncs, tot i els progressos, la integració de l'amazic a l'educació superior continua sent un procés obert, marcat pels límits en l'aplicació general de les polítiques lingüístiques a escala nacional, entre els quals l'escassetat de places universitàries especialitzades. La llengua amaziga a la vida quotidiana Les dades i gràfics exposats anteriorment ajuden a entendre situació actual de l'amazic i la seva inclusió institucional. Però també cal interrogar-se sobre l'ús que se'n fa a la vida quotidiana. Com influeix aquest ús en la institucionalització de la llengua i el seu progrés cap a un ensenyament més equitatiu respecte al de l'àrab? En aquest terreny, sorgeix una controvèrsia. Les dades oficials no sempre coincideixen amb les que aporten els actors de la societat civil. Mentre les estadístiques públiques tendeixen a mesurar l'ús quotidià de la llengua, les associacions amazigues posen l'accent en altres variables com ara la competència lingüística, la llengua materna o la qüestió cultural i lingüística. En ser categories diferents, s'han de llegir d'una altra manera. Segons els resultats del cens general de població i habitatge de 2024, publicats per l'institut nacional d'estadística ('Haut-Commissariat au Plan,HCP), la proporció de la població que utilitza l'amazic a la vida quotidiana se situa en un 24,8 % en l'àmbit nacional, amb una marcada bretxa entre zones urbanes (19,9 %) i rurals (33,3 %). Davant d'això, algunes associacions amazigues eleven l'abast potencial de la llengua a xifres molt més altes (en alguns casos, fins al 85 %), posant el focus en la competència lingüística i no en l'ús diari, ja que hi ha qui pot expressar-se en amazic, però no ho fa a la vida quotidiana, que també inclou la esfera professional. Enfront de les crítiques rebudes, l'HCP va precisar que el cens mesura l'ús quotidià de la llengua i no necessàriament la competència lingüística. Per això queden fora del percentatge oficial els qui poden parlar amazic, però no ho fan diàriament. L'HCP també va afirmar que les preguntes del cens es van dissenyar per reflectir la diversitat lingüística regional, incloses les variants de les llengües amazigues, com el taixelhit, el tamazic o amazic central i el tarifit o rifeny. Al gràfic següent s'hi pot veure el percentatge de les variants d'amazic d'ús quotidià segons el cens de 2024. Les dades de l'HCP reflecteixen que, segons les expressions lingüístiques de la llengua amaziga, el taixelhit és utilitzat pel 14,2 % de la població, seguit de l’amazic central, amb un 7,4 %, i el tarifit, amb un 3,2 %. Si s'analitza la qüestió amb perspectiva cronològica, sembla que hi ha una tendència descendent en el pes social de l'amazic, tot i que cal ser prudents amb les comparacions. A mitjans dels anys noranta, alguns autors situaven la proporció d'amazigòfons vora el 50 % (Boukous, 1995; Ennaji, 1997; Sadiqi, 1997; El Aissati, 2005), mentre que altres fonts oficials rebaixaven aquesta xifra vora el 30 % (Sadiqi, 2006). Tres dècades més tard, la dada oficial publicada per l'HCP el 2024 situa en un 24,8 % la població que utilitza l'amazic a la vida quotidiana. Però no són sèries plenament comparables: han canviat les definicions, els instruments de mesura i també el que es decideix comptabilitzar. Així i tot, la sèrie oficial que enllaça 2004, 2014 i 2024 deixa entreveure una disminució que cal llegir amb prudència, ja que respon a fenòmens diversos com es detallarà més endavant. Si mirem la presència de l'amazic al Marroc des d'un prisma regional, seria a les regions de Drâa-Tafilalet, Souss-Massa i Guelmim-Oued Noun on es troba el percentatge més elevat de població amb l'amazic com a llengua materna, tal com reflecteix aquest mapa. Tot el que hem explicat posa de manifest la vulnerabilitat de l'amazic. Segons apunta l'HCP, aquest descens s'associa a factors com la urbanització, la migració interna i la transformació de les pràctiques lingüístiques. Les converses mantingudes amb diversos actors locals sobre el terreny suggereixen que, en el context d'urbanització i debilitament de la transmissió intergeneracional, la mobilitat socioeconòmica és un factor significatiu de desplaçament lingüístic. Molts joves prioritzen l'àrab o el francès —i cada cop més també l'anglès— com a llengües de capital escolar, professional i social. En no pocs casos, són les mateixes famílies les que empenyen en aquesta direcció, alenant trajectòries educatives que permetin ampliar horitzons i millorar les oportunitats de futur. Totes aquestes tendències deixen clar que el sistema educatiu té un paper central. Perquè és a l'escola on es duu a terme una part decisiva de la transmissió, la preservació i la normalització de l'amazic. Però el problema no s'acaba aquí. Aquesta qüestió s'insereix en una transformació més àmplia de l'espai públic i en una reconfiguració simbòlica de la presència amaziga al Marroc. L'investigador Brahim El Guabli ha analitzat aquest procés en termes de reamaziguització de l'esfera pública, visible amb la presència creixent de l'alfabet tifinag en senyalitzacions, edificis institucionals i altres suports que avui ja formen part del paisatge quotidià. Aquesta visibilitat, però, obre una pregunta tan senzilla com incòmoda: si el tifinag cada cop és més present a l'espai públic, qui el sap llegir realment? I aquí torna a aparèixer l'escola al centre del debat. Perquè la normalització d'una llengua no depèn únicament del reconeixement jurídic ni de la presència simbòlica a l'espai públic, sinó de la transmissió efectiva, l'aprenentatge real i l'apropiació quotidiana per part de la societat.
Per Airy Domínguez Teruel i Beatriz Mesa Tamazga designa l'espai nord-africà on les llengües amazigues —que són diverses i profundament arrelades a l'oralitat— han articulat històricament formes de cohesió cultural, social i identitària entre les seves comunitats. Les fronteres pròpies de l'estat nació, traçades a l'època contemporània, no han fet desaparèixer una identitat amaziga que les precedeix i desborda, marcada per una llarga història d'arrelament territorial, resistència i preservació de la memòria. Els amazics (poble originari d'aquesta zona del nord de l'Àfrica) han hagut de conviure durant dècades amb una manca de representativitat en espais dominats per la cultura àrab, experimentant una fissura persistent entre la llengua materna, viscuda i heretada, i la llengua institucionalitzada. Des de l'època postcolonial, la qüestió amaziga ha anat apareixent de mica en mica fins a acabar posant-se al centre de l'agenda ja a principis del segle XXI. Al Marroc, les reivindicacions amazigues han contribuït a avançar en la institucionalització de la llengua, que també ha anat ocupant un lloc simbòlic en el relat públic sobre la pluralitat cultural i lingüística del país. Un procés que diversos autors han descrit com a "Renaixença Amaziga". El reconeixement com a llengua oficial va arribar amb la reforma constitucional de 2011, conseqüència de les mobilitzacions socials que van tenir lloc a tot el nord d'Àfrica. Aquest pas resulta especialment rellevant per la inclusió de l'amazic al sistema educatiu. Després d'oficialitzar-se, l'amazic comença a sortir-se amb més celeritat i claredat dels marcs que sovint el reduïen únicament al folklore i el patrimoni, per reclamar un lloc —encara en construcció— dins de l'ordre lingüístic institucional. El procés d'institucionalització d'aquesta llengua és especialment rellevant: ha passat d'estar confinada a l'àmbit familiar, comunitari o associatiu a ser inclosa en el sistema educatiu. Aquesta trajectòria va començar el 2003 i s'ha accelerat a partir de les mesures que deriven de la nova Constitució de 2011. Aquest és el recorregut que analitza aquest article, posant especial atenció al període posterior a la constitucionalització de l'amazic, amb l'objectiu de visibilitzar tant els avenços aconseguits com les dificultats que encara marquen la seva incorporació a l'àmbit educatiu. Es tracta d'un procés no lineal, complex i farcit de matisos, on el ritme de la implementació ha resultat, en molts casos, més lent del previst, ja que depèn dels recursos disponibles, de decisions administratives i, en última instància, de la voluntat política. L'evolució de l'ensenyament de l'amazic després de la constitucionalització La integració de la llengua amaziga a les escoles públiques va començar a inicis del curs acadèmic 2003-2004. Aquest procés neix a partir de la Carta Nacional de l'Educació i la Formació (1999), un document on, per primera vegada a la història del país, l'amazic era considerat oficialment com a llengua i no com un simple dialecte. Però el principal punt d'inflexió institucional no arriba fins al discurs reial del 17 d'octubre de 2001, que va donar lloc a la creació de l'Institut Reial de la Cultura Amaziga (IRCAM). Entre els fonaments d'aquesta nova institució hi figurava, precisament, la posada en marxa d'una política lingüística conforme amb el que establia l'esmentada Carta Nacional. Aquesta taula permet contextualitzar l'evolució de la presència de l'amazic a l'escola primària marroquina des de la seva introducció el 2003 fins a l'any anterior a la constitucionalització. El reconeixement constitucional de 2011 per si mateix no ha produït una acceleració decisiva a l'hora d'implementar la llengua. Malgrat un progrés real els anys immediatament posteriors, es tracta d'una tendència continguda i continuista del període anterior. Com reflecteix el gràfic següent, entre 2011 i 2015 hi va haver un augment d'escoles, així com de docents i alumnats receptors d'aquesta llengua, però el creixement va ser a un ritme moderat: de 4.486 escoles el 2011-2012 es va passar a 4.581 el 2014-2015, de 4.935 docents a 5.133 i de 544.820 estudiants a 597.000. Per situar aquestes xifres, cal assenyalar que en aquells anys, hi havia al Marroc al voltant de 4 milions d'alumnes de primària, així que els estudiants que feien classe d'amazic representaven un 13-15 % del total. La taula següent descriu l'evolució general de l'ensenyament des de 2004 fins a 2024. La rellevància quantitativa de l'ensenyament de l'amazic que podem observar després de la constitucionalització no amaga, però, altres fragilitats en la seva arquitectura institucional. Tot i que el nombre d'escoles, docents i alumnes va augmentar, aquest creixement va coexistir amb una reducció d'inspectors especialitzats i de formadors als centres regionals públics de formació docent (Centres Régionaux des Métiers de l'Education et de la Formation, CRMEF). És a dir, aquesta evolució topa amb la lògica de la Llei orgànica 26-16, que veurem més endavant, el contingut de la qual subratlla que l'oficialització de l'amazic no pot limitar-se a la proclamació normativa, sinó que exigeix mesures concretes de formació, planificació i seguiment. L'existència, en el mateix text legal, de disposicions relatives al desenvolupament de recursos humans, a l'elaboració de plans d'acció i a la creació d'instàncies de seguiment i avaluació ja suggereix que la sostenibilitat d'aquesta política lingüística depèn tant de la seva generalització escolar com de la solidesa dels mecanismes d'acompanyament. Des d'aquest punt de vista, es pot considerar que el debilitament del personal de seguiment (agents de suivi) és un símptoma de la distància persistent entre el reconeixement jurídic i la implementació efectiva. De l'oficialització simbòlica a una implementació efectiva L'evolució observada entre 2011 i 2015 no es pot llegir com una conseqüència directa i immediata de la reforma constitucional del juliol de 2011. Tot i que la nova Constitució va reconèixer el caràcter oficial de l'amazic, han calgut anys per dotar-se d'instruments jurídics capaços de definir com s'havia d'integrar realment en la vida pública. L'any 2019 el Parlament va aprovar el desenvolupament legislatiu necessari. I al final del mandat de la primera legislatura encapçalada pels islamistes del Partit de la Justícia i el Desenvolupament (PJD), es van presentar dos projectes estrella: la Llei orgànica 26-16, que fixa les etapes d'implementació del caràcter oficial de la llengua amaziga i les modalitats de la seva integració, i la Llei orgànica 04-16, que fa referència al Consell Nacional de les Llengües i la Cultura Marroquina, on havia d'integrar-se l'IRCAM. A aquest nou marc s'hi suma, en el mateix cicle legislatiu, la Llei marc 51-17 sobre el sistema d'educació, formació i investigació científica, que redefineix l'horitzó general de la reforma educativa i ofereix un nou punt de suport per situar l'ensenyament de l'amazic. La promulgació de la Llei orgànica 26-16, el setembre de 2019, marca un punt d'inflexió. No perquè inauguri l'ensenyament d'aquesta llengua, ja present al sistema educatiu des de 2003, sinó perquè per primera vegada estableix de manera precisa com se n'ha d'aplicar l'oficialitat. La llei defineix l'amazic com un conjunt d'expressions lingüístiques, consagra l'escriptura tifinag, reconeix el seu ensenyament com un dret de tota la població marroquina i ordena la seva integració progressiva als diferents nivells del sistema educatiu i formatiu, tant públic com privat: preescolar, primària, secundària i formació professional. A més, determina calendaris d'aplicació —de cinc, deu i quinze anys, segons els àmbits— i obliga els ministeris i institucions afectats a elaborar plans específics. Per la seva banda, la Llei orgànica 04-16 regula el Consell Nacional de les Llengües i la Cultura Marroquina, previst a l'article 5 de la Constitució. Aquest òrgan té entre les seves funcions formular recomanacions i orientacions en matèria de política lingüística i cultural, i acompanyar l'activació del caràcter oficial de l'amazic i la seva incorporació progressiva en polítiques públiques (incloses les educatives). A partir d'aquí, cal desplaçar l'anàlisi cap al període 2019-2026, perquè és durant aquests anys que es pot mesurar amb més claredat l'abast real d'aquest nou esquelet normatiu. És llavors quan podem començar a observar si l'oficialitat deixa de ser un principi general per convertir-se en una política educativa efectiva. La realitat és que, tot i aquest nou impuls legislatiu, la implementació no avança de manera automàtica ni uniforme. La progressió no és lineal, ja que està condicionada per la disponibilitat de recursos, les decisions administratives i el grau de voluntat política. Dit d'una altra manera, el reconeixement jurídic obre una nova etapa, però no resol per si mateix els obstacles materials i institucionals que frenen la generalització de l'ensenyament de l'amazic. Malgrat això, les xifres oficials més recents apunten a una nova acceleració. Segons les declaracions ministerials, el 2023-2024 l'ensenyament de l'amazic va estar present en 1.803 centres de primària, 930 d'urbans i 873 de rurals. En aquest mateix període es parlava d'uns 746.000 alumnes beneficiaris, 16.529 classes i 1.860 docents especialitzats. El gener de 2024, el llavors ministre d'Educació Nacional, Preescolar i Esports, Chakib Benmoussa, va declarar davant la Cambra de Representats que l'amazic s'ensenyava al 31 % dels centres d'educació primària. Poc després, a inicis de 2025, el seu successor, Mohamed Saad Berrada, va afirmar que 650.936 alumnes rebien classes d'amazic en 3.400 escoles primàries, xifra que, segons la comunicació governamental, equivaldria a una cobertura del 40 % de l'ensenyament públic. En aquesta mateixa intervenció també es va indicar que el nombre de docents implicats havia arribat a 3.400, fet que confirmava una seqüència d'augment recent. L'evolució observada s'emmarca en un camí on l'estratègia ministerial preveu una expansió progressiva que hauria de conduir a la generalització de l'ensenyament de l'amazic a primària cap al 2030. Cal ser prudents, però, a l'hora d'interpretar les xifres, ja que les sèries estadístiques disponibles no sempre són directament comparables. Algunes fonts comptabilitzen escoles o espais escolars, d'altres, establiments administratius; unes distingeixen entre docents especialitzats, d'altres inclouen tot el conjunt del professorat implicat; i no sempre queda clar si l'alumnat comptabilitzat correspon només als estudiants que efectivament reben l'ensenyament de la llengua o a tot l'alumnat que queda potencialment cobert. Aquesta heterogeneïtat obliga a llegir les dades com a indicadors parcials més que com una sèrie homogènia i perfectament consolidada. Així doncs, tot i que aquestes dades permeten parlar d'una reactivació institucional després de l'aprovació de les lleis orgàniques i de la llei marc d'educació, també conviden a matisar l'abast d'aquesta expansió. Que un centre consti com a cobert no significa necessàriament que l'ensenyament de l'amazic s'imparteixi de forma homogènia a tots els cursos, nivells o territoris. Per tant, la distància entre presència formal i generalització efectiva encara és una de les qüestions centrals del debat. Durant la fase d'implementació de l'amazic han aparegut crítiques i controvèrsies expressades per diferents actors amazics, com posa de manifest un informe sobre la discriminació racial al Marroc, presentat conjuntament per l'ONG Minority Rights Group International i les associacions amazigues La Voix de la Femme Amazighe i Tamaynut el 2003. Entre les polítiques criticades hi ha el sistema d'avaluació exigit al professorat d'amazic, a qui es demana aprovar els exàmens d'àrab, francès i altres matèries (ciències i matemàtiques). Així es jerarquitza novament el camp lingüístic i s'obstaculitza un accés més ràpid dels professors al sistema educatiu públic. També hi ha qui esmenta la problemàtica de la discontinuïtat, ja que si l'aprenentatge no es prolonga fins als nivells superiors, es dificulta la consolidació de competències i s'afavoreix l'oblit de les ja adquirides. Segons Mohamed Moukhlis, investigador principal de l'IRCAM, calen entre 17.000 i 20.000 professors per cobrir la llengua amaziga a tot Marroc i, en canvi, recorda que des de 2003 només se n'han reclutat un miler. La gestió dels reclutaments i el seguiment de la implementació depenen en gran part de les Acadèmies Regionals d'Educació i Formació (AREF), que ocupen una posició clau en el desplegament territorial de la política educativa. A tot això cal sumar-hi una infraestructura encara limitada per la formació especialitzada en amazic, que històricament s'ha concentrat a determinats centres —sobretot a les ciutats d'Agadir, Oujda i Fes—, cosa que ha contribuït a alentir l'expansió de l'ensenyament d'aquesta llengua en el conjunt del territori. En tot aquest procés, cal subratllar el paper de les universitats. La universitat pionera va ser la Universitat Ibn Zohr, a Agadir, que va ser la primera a oferir programes universitaris d'amazic. També cal citar les universitats d'Oujda, Rabat, Casablanca, Fes i Nador que ofereixen títols de grau i màster en llengua i cultura amazic i plans d'estudis especialitzats per a la formació de docents vinculats als estàndards nacionals. Paral·lelament, reformes governamentals recents també han ampliat els cursos relacionats amb l'amazic a unitats transversals i programes de formació del professorat. Però la presència de l'amazic a la universitat no és uniforme. En molts casos, apareix a través de programes o mòduls sobre llengua i cultura amaziga, o com a objecte d'investigació lligat a la identitat i dimensió política de la qüestió amaziga. El que sí que continua sent més limitat és l'oferta de formació lingüística en el sentit més estricte, és a dir, l'aprenentatge sistemàtic de la llengua. Així doncs, tot i els progressos, la integració de l'amazic a l'educació superior continua sent un procés obert, marcat pels límits en l'aplicació general de les polítiques lingüístiques a escala nacional, entre els quals l'escassetat de places universitàries especialitzades. La llengua amaziga a la vida quotidiana Les dades i gràfics exposats anteriorment ajuden a entendre situació actual de l'amazic i la seva inclusió institucional. Però també cal interrogar-se sobre l'ús que se'n fa a la vida quotidiana. Com influeix aquest ús en la institucionalització de la llengua i el seu progrés cap a un ensenyament més equitatiu respecte al de l'àrab? En aquest terreny, sorgeix una controvèrsia. Les dades oficials no sempre coincideixen amb les que aporten els actors de la societat civil. Mentre les estadístiques públiques tendeixen a mesurar l'ús quotidià de la llengua, les associacions amazigues posen l'accent en altres variables com ara la competència lingüística, la llengua materna o la qüestió cultural i lingüística. En ser categories diferents, s'han de llegir d'una altra manera. Segons els resultats del cens general de població i habitatge de 2024, publicats per l'institut nacional d'estadística ('Haut-Commissariat au Plan,HCP), la proporció de la població que utilitza l'amazic a la vida quotidiana se situa en un 24,8 % en l'àmbit nacional, amb una marcada bretxa entre zones urbanes (19,9 %) i rurals (33,3 %). Davant d'això, algunes associacions amazigues eleven l'abast potencial de la llengua a xifres molt més altes (en alguns casos, fins al 85 %), posant el focus en la competència lingüística i no en l'ús diari, ja que hi ha qui pot expressar-se en amazic, però no ho fa a la vida quotidiana, que també inclou la esfera professional. Enfront de les crítiques rebudes, l'HCP va precisar que el cens mesura l'ús quotidià de la llengua i no necessàriament la competència lingüística. Per això queden fora del percentatge oficial els qui poden parlar amazic, però no ho fan diàriament. L'HCP també va afirmar que les preguntes del cens es van dissenyar per reflectir la diversitat lingüística regional, incloses les variants de les llengües amazigues, com el taixelhit, el tamazic o amazic central i el tarifit o rifeny. Al gràfic següent s'hi pot veure el percentatge de les variants d'amazic d'ús quotidià segons el cens de 2024. Les dades de l'HCP reflecteixen que, segons les expressions lingüístiques de la llengua amaziga, el taixelhit és utilitzat pel 14,2 % de la població, seguit de l’amazic central, amb un 7,4 %, i el tarifit, amb un 3,2 %. Si s'analitza la qüestió amb perspectiva cronològica, sembla que hi ha una tendència descendent en el pes social de l'amazic, tot i que cal ser prudents amb les comparacions. A mitjans dels anys noranta, alguns autors situaven la proporció d'amazigòfons vora el 50 % (Boukous, 1995; Ennaji, 1997; Sadiqi, 1997; El Aissati, 2005), mentre que altres fonts oficials rebaixaven aquesta xifra vora el 30 % (Sadiqi, 2006). Tres dècades més tard, la dada oficial publicada per l'HCP el 2024 situa en un 24,8 % la població que utilitza l'amazic a la vida quotidiana. Però no són sèries plenament comparables: han canviat les definicions, els instruments de mesura i també el que es decideix comptabilitzar. Així i tot, la sèrie oficial que enllaça 2004, 2014 i 2024 deixa entreveure una disminució que cal llegir amb prudència, ja que respon a fenòmens diversos com es detallarà més endavant. Si mirem la presència de l'amazic al Marroc des d'un prisma regional, seria a les regions de Drâa-Tafilalet, Souss-Massa i Guelmim-Oued Noun on es troba el percentatge més elevat de població amb l'amazic com a llengua materna, tal com reflecteix aquest mapa. Tot el que hem explicat posa de manifest la vulnerabilitat de l'amazic. Segons apunta l'HCP, aquest descens s'associa a factors com la urbanització, la migració interna i la transformació de les pràctiques lingüístiques. Les converses mantingudes amb diversos actors locals sobre el terreny suggereixen que, en el context d'urbanització i debilitament de la transmissió intergeneracional, la mobilitat socioeconòmica és un factor significatiu de desplaçament lingüístic. Molts joves prioritzen l'àrab o el francès —i cada cop més també l'anglès— com a llengües de capital escolar, professional i social. En no pocs casos, són les mateixes famílies les que empenyen en aquesta direcció, alenant trajectòries educatives que permetin ampliar horitzons i millorar les oportunitats de futur. Totes aquestes tendències deixen clar que el sistema educatiu té un paper central. Perquè és a l'escola on es duu a terme una part decisiva de la transmissió, la preservació i la normalització de l'amazic. Però el problema no s'acaba aquí. Aquesta qüestió s'insereix en una transformació més àmplia de l'espai públic i en una reconfiguració simbòlica de la presència amaziga al Marroc. L'investigador Brahim El Guabli ha analitzat aquest procés en termes de reamaziguització de l'esfera pública, visible amb la presència creixent de l'alfabet tifinag en senyalitzacions, edificis institucionals i altres suports que avui ja formen part del paisatge quotidià. Aquesta visibilitat, però, obre una pregunta tan senzilla com incòmoda: si el tifinag cada cop és més present a l'espai públic, qui el sap llegir realment? I aquí torna a aparèixer l'escola al centre del debat. Perquè la normalització d'una llengua no depèn únicament del reconeixement jurídic ni de la presència simbòlica a l'espai públic, sinó de la transmissió efectiva, l'aprenentatge real i l'apropiació quotidiana per part de la societat.
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La apertura del régimen hizo que disminuyera la represión —que ya había cumplido su función—y que la dictadura se transformara en “dictablanda” en los años finales. En ese contexto el turismo de los años 60 no solo trajo divisas, sino que fue el gran motor de la liberalización social. Surgió una sociedad más mestiza. Muchos que empezaron como turistas se quedaron a vivir aquí.

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Europa vive una ola de calor inusual para la primavera con temperaturas que superan registros habituales en varias regiones y ponen bajo presión sistemas sanitarios y energéticos. La ONU advierte de que no es un episodio aislado, sino una señal clara del impacto climático global.

Europa vive una ola de calor inusual para la primavera con temperaturas que superan registros habituales en varias regiones y ponen bajo presión sistemas sanitarios y energéticos. La ONU advierte de que no es un episodio aislado, sino una señal clara del impacto climático global.
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Румыниянын президенти Никушор Дан Орусиянын Констанца шаарындагы башкы консулу Андрей Косилин персона нон грата деп жарыяланганын жана ошол эле калаадагы Башкы консулдук жабыларын билдирди. 29-майга караган түнү орусиялык дрон Галац шаарындагы турак үйдүн чатырына кулаган. Румыниянын Коргоо министрлигинин алдын ала маалыматына ылайык, ал Орусия колдонуп жүргөн «Герань-2» үлгүсүндөгү учкучсуз аппарат болгон. Окуядан улам эки адам, эне менен анын уулу жаракат алган. Дагы бир дрон өлкөнүн...
Румыниянын президенти Никушор Дан Орусиянын Констанца шаарындагы башкы консулу Андрей Косилин персона нон грата деп жарыяланганын жана ошол эле калаадагы Башкы консулдук жабыларын билдирди. 29-майга караган түнү орусиялык дрон Галац шаарындагы турак үйдүн чатырына кулаган. Румыниянын Коргоо министрлигинин алдын ала маалыматына ылайык, ал Орусия колдонуп жүргөн «Герань-2» үлгүсүндөгү учкучсуз аппарат болгон. Окуядан улам эки адам, эне менен анын уулу жаракат алган. Дагы бир дрон өлкөнүн...