La sala de cine infantil fue creada por Alfredo Annibali inspirada en Mickey Mouse, un personaje al que era aficionado, y por eso el primer nombre que tuvo fue el de ‘Casa di Topolino’El museo de Roma que Napoleón intentó vaciar y es una de las pinacotecas italianas más visitadas de Italia
En plena Villa Borghese, uno de los pulmones verdes y visita imprescindible en la ciudad de Roma, se encuentra una pequeña joya histórica y cultural que pasa desapercibida para muchos visitantes, a pesar de que ostenta un récord Guinness, el de ser el cine más pequeño del mundo.
Se trata del Cinema dei Piccoli, una sala de cine enfocada principalmente al cine infantil y a la difusión entre los más pequeños del séptimo arte con talleres educativos, además de que es un lugar habitual para cinéfilos en plena capital italiana durante sus sesiones vespertinas.
Un cine que nació inspirado en Mickey Mouse
Cerca del Viale Goethe y la Casa del Cinema en la Villa Borghese, en Roma, se sitúa el Cinema dei Piccoli, cuya historia se remonta a marzo de 1934 cuando nació como un lugar de entretenimiento para niños, en el que se proyectaban dibujos animados, pero también comedias.
La sala de cine infantil fue creada por Alfredo Annibali inspirada en Mickey Mouse, un personaje al que era aficionado, por eso el primer nombre que tuvo fue el de ‘Casa di Topolino’ (nombre en italiano del mítico personaje Disney). Sin embargo, Walt Disney avisó al propietario de que no podía utilizar el nombre y se eliminó la inscripción, aunque el letrero permaneció hasta principios de la década de 1970 y el nombre ha quedado en la memoria de muchos en Roma, que todavía se refieren a él como ‘Cinema Topolino’.
Placa en la fachada de Cinema dei Piccoli que certifica el récord Guinness como edificio construido como sala de cine más pequeño del mundo.
Precisamente en la década de los 70, el cierre al tráfico de Villa Borghese supuso una pequeña crisis para el cine, lo que obligó al entonces gerente, Giuliano, hijo del fundador, recurrir a colaboradores externos y comenzaron a pasar filmes de autor por las noches para aumentar su público. Sin embargo, en los 80 la dirección cambió y la asumieron Roberto Fiorenza y Caterina Roverso, que todavía lo dirigen actualmente.
Fiorenza y Roverso llevaron a cabo una restauración del edificio y comenzaron a proyectar importantes películas de la Cineteca Nazionale, además de instaurar itinerarios educativos para los colegios, combinando el visionado de cine junto a talleres o actividades en el parque. La pandemia del Covid-19 propició su cierre forzoso más largo de la historia, solo superado por la Segunda Guerra Mundial, aunque no afectó a un cine que todavía sigue abierto y que en 2021 incorporó un proyector digital de nueva generación, pues hasta entonces solo se pasaban filmes en formato 35 milímetros.
El cine más pequeño del mundo y entre los 100 mejores del mundo
Actualmente, Cinema dei Piccoli cuenta con tan solo una sala de 63 butacas y una pantalla de 5 metros de ancho y 2,5 metros de alto, pero que mantiene viva la historia de un lugar icónico en la escena cultural romana, especialmente para los más pequeños.
Cinema dei Piccoli en Roma es, además, uno de los cien mejores cines del mundo según el ranking de Time Out recogido por periodistas especializados de todo el mundo, que destacan sus valores educativos y su larga trayectoria.