Seúl – «La Jornada Mundial de la Juventud de Seúl 2027 será la primera JMJ que se celebre en un país de mayoría no cristiana y la segunda en Asia. Ofrecerá a los jóvenes un encuentro profundo con Dios, permitiéndoles experimentar la universalidad de la Iglesia», ha afirmado el padre Fabiano Rebeggiani, sacerdote italiano de la arquidiócesis de Seúl y subdirector del Comité organizador de la JMJ 2027.
Durante un encuentro celebrado el 4 de febrero en el campus de la Universidad Católica de Corea, que ha reunido a unos 30 embajadores, cónsules y representantes diplomáticos de 25 países de América Latina y Europa, el sacerdote ha señalado: «Somos conscientes de que los trámites de viaje y visado presentan dificultades, especialmente para los jóvenes procedentes de regiones lejanas. Por ello, deseamos colaborar estrechamente con los socios diplomáticos para facilitar su participación».
«Nuestra intención es apoyar a los jóvenes que ya están realizando grandes esfuerzos para poder asistir», ha subrayado, expresando el deseo de lograr la participación más amplia posible de jóvenes de los cinco continentes. «La Jornada Mundial de la Juventud de Seúl 2027 ofrecerá a los jóvenes un espacio para buscar la verdad, rezar por la paz y compartir reconciliación y esperanza en medio de realidades marcadas por la división», ha añadido.
Embajadores, cónsules y funcionarios de diversos países han manifestado un notable interés por el evento y se han comprometido a favorecer la participación de jóvenes procedentes de sus respectivas naciones.
El Comité organizador ha destacado la importancia de una coordinación oportuna con las conferencias episcopales nacionales para estimar el número previsto de participantes, dato que resultará esencial para concretar los acuerdos relativos a vuelos y planes de alojamiento. Con este objetivo, se promueve una cooperación continua y una comunicación fluida con las misiones diplomáticas.
Mientras tanto, en Corea del Sur ha comenzado el 21 de enero el largo peregrinaje nacional de la Cruz y del icono de la Virgen María, símbolos de la Jornada Mundial de la Juventud, que recorrerán las diócesis de todo el país, encontrándose con las diversas realidades de la Iglesia coreana.
En la primera etapa, celebrada en la diócesis de Wonju, los fieles locales, especialmente jóvenes, junto al obispo Basil Cho Kyu-man, sacerdotes y religiosos, han participado en una procesión con la Cruz de la JMJ y el icono mariano. Durante la homilía de la Eucaristía de acogida, el obispo Cho Kyu-man ha afirmado: «Al acoger la Cruz de la JMJ y el icono de la Virgen María, iniciamos seriamente el camino diocesano hacia la JMJ de Seúl». Y ha añadido: «Jesús y sus discípulos, que eran jóvenes, cambiaron el mundo, y también los antepasados de la Iglesia coreana fundaron la Iglesia en esta tierra con la fuerza de su fe juvenil. También vosotros, jóvenes de hoy, podéis transformar este mundo, esta sociedad y la Iglesia».
Por su parte, Viviana Jin Min-kyung, responsable de la pastoral juvenil de la parroquia de Wondong, en la diócesis de Wonju, ha señalado: «Espero que muchos jóvenes de la diócesis puedan experimentar el amor de Jesús a través de esta cruz, que contiene las oraciones de personas de todo el mundo».
El peregrinaje de los símbolos de la JMJ continuará en la diócesis de Wonju durante cinco semanas, hasta el 25 de febrero. Durante este periodo, la Cruz y el icono serán llevados a parroquias, santuarios, escuelas, centros asistenciales y espacios pastorales.