Su primer largometraje, que fue terminado en 1926 tras un trabajo de tres años, en el que escribió el guion, editó los personajes, los fondos y se encargó también de la animación
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Hace 100 años, justo un siglo, en Alemania se estaba realizando la que es la película animada más antigua de las que se conservan, y además su influencia es evidente en los dibujos animados que se dieron después, sobre todo en la capacidad de adaptar cuentos de hadas al cine, que fue el éxito de Walt Disney en la industria.
Hablamos de “Las aventuras del Príncipe Achmed” (Die Abenteuer des Prinzen Achmed), dirigida y creada por Lotte Reiniger, que utilizó la técnica de animación con siluetas, predecesora del stop motion. En 66 minutos es capaz de adaptar con estos bonitos detalles dos cuentos de Las mil y una noches, en concreto Aladdin y El caballo mágico.
“Las aventuras del Príncipe Achmed” es la película animada más antigua que se conserva entera, aunque no fue la primera, ese honor lo tiene la francesa Fantasmagorie, creada por Émile Cohl en 1908. Aunque el primer largometraje como tal se considera El Apóstol del argentino Quirino Cristiani, que duraba 70 minutos y se estrenó en 1917, que no se conserva debido a un incendio.
En “Las aventuras del Príncipe Achmed”, Lotte Reiniger cuenta la historia de como en un día de celebración por el cumpleaños del Califa, un extraño brujo llega a la ciudad y presenta un caballo que puede volar, un regalo que desea desesperadamente, pero para ello tiene que entregar a su hija Dinarsade en matrimonio, lo que enfurece a su hermano, Achmed, que acaba atraído al caballo y empieza un viaje que lo llevará por distintas pruebas, queriendo volver para liberar a su hermana.
El pionero trabajo de Lotte Reiniger que inspiró a las películas Disney
Lotte Reiniger, nacida como Charlotte Eleonore Elisabeth Reiniger, en 1899 en el barrio Charlottenburg de Berlín, se interesó desde muy joven por el arte chino de los títeres de silueta, y fue en la adolescencia cuando comenzó a unirlo con su amor por el cine tras quedar impresionada por los trabajos de Georges Méliès. Así, en 1919 creó su primera película, El adorno del corazón amante. Siguió con otros trabajos, y en 1922 comenzó a adaptar cuentos de hadas como La Cenicienta o El gato con botas, que más tarde en la década de los 50 desarrollaría con la BBC, con trabajo de siluetas de relatos de los hermanos Grimm, Hans Christian Andersen o Las mil y una noches.
Precisamente esta fue la que le dio mayor fama para crear su primer largometraje, que fue terminado en 1926 tras un trabajo de tres años, en el que escribió el guion, editó los personajes, los fondos y se encargó también de la animación. Considerando que se requieren 24 tomas individuales para un segundo de movimiento, se puede llegar a entender la magnitud de este proyecto, que dio lugar a 250.000 fotogramas individuales, usados 100.000 finalmente en la película, que contó con Wolfgang Zeller como compositor.
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“Las aventuras del Príncipe Achmed” tuvo lugar el 2 de mayo de 1926, en una función matinal para directores, productores y otros compañeros de la industria del cine y del teatro en la Volksbühne de la Bülowplatz de Berlín. Su estreno para el público tendría lugar dos meses después, en julio, en la Comédie des Champs-Elysées de París, donde contó con la mediación de Jean Renoir, y se proyectaría en cines en la capital alemana en septiembre de 1926 en el Gloria-Palast.
La complicada conservación de la película
A pesar de su brillante comienzo y estreno, la película sufrió una historia convulsa, porque el negativo se perdió durante la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, con el centenario del nacimiento de Lotte Reiniger en 1999 se realizó una investigación que dio como resultado el descubrir un positivo de nitrocelulosa bien conservado en el Archivo Nacional de Cine y Televisión en Londres que se considera una copia del negativo original.
Gracias a esto se pudo crear de una nueva copia en 35 mm por parte del Museo Alemán de Cine de Fráncfort y las cadenas de televisión alemanas ZDF y Arte. Esta versión restaurada se emitió el mismo 1999 en ambos canales, aunque su primera emisión televisiva como tal fue en 1990 en ZDF de una copia del Museo de cine alemán en 1989.