Un año más, Venice for Palestine, ha publicado una carta abierta en donde pide medidas al festival en apoyo a Palestina. Está firmada por decenas de instituciones y miembros de la culturaJavier Bardem: “En los jóvenes hay un renacer de una masculinidad peligrosa”
El año pasado, el Festival de Venecia vio como el Lido se convertía en centro de las protestas en contra del genocidio en Gaza y en apoyo a Palestina. Desde Venice for Palestine se organizaron manifestaciones y se publicó una carta donde se pedía al certamen que condenara de manera pública el genocidio, algo que la Mostra no hizo. Ocurría en el pico más alto de las manifestaciones ciudadanas por la masacre cometida por el ejército de Israel, y en una edición en la que La voz de Hind era una de las películas más importantes.
Un año despues, Venice for Palestine ha publicado de nuevo una carta, aunque esta vez menos numerosa en sus firmas que el año anterior. Aun así, decenas de personalidades del cine e instituciones, entre los que destacan nombres como Isabel Coixet, Paul Laverty, Annie Ernaux, Celine Sciamma o Guy Pearce, han firmado la misiva que pide al certamen “medidas concretas”, así como la “suspensión de acuerdos con organizaciones e instituciones vinculadas al gobierno israelí, la introducción de salvaguardias para los profesionales que opten por desvincularse de dichos vínculos y que la bandera palestina ondee durante todo el Festival”, ya que habrá dos filmes palestinos entre sus secciones oficiales.
Son los puntos que destacan en la carta, que también apoyan Roger Waters, Matteo Garrone, Anna Foglietta, Fabrizio Gifuni, Greta Scarano, Jasmine Trinca, Luigi Lo Cascio, Nan Goldin, Paul Laverty, Teona Strugar Mitevska y Saleh Bakri, junto con “muchas otras figuras destacadas de la comunidad cinematográfica y cultural internacional”.
“Hace un año, miles de personas respondieron al llamado de Venice for Palestine para que Palestina ocupara un lugar central en el Festival de Cine y la resistencia del pueblo palestino se situara en el centro del debate público”, recuerdan en la carta remitida a los medios. Sin embargo, subrayan que “se ha instaurado una 'nueva normalidad', propiciada por un falso alto el fuego”. “Israel no solo no ha detenido sus atrocidades, sino que las ha continuado, extendiendo su poderío militar hacia Cisjordania, Siria, Líbano e Irán. Nada ha cambiado para el pueblo palestino, y las lágrimas que hemos derramado por una película no bastan para absolvernos; más bien, son prueba de que no estamos aprovechando nuestra capacidad de acción colectiva con la fuerza suficiente”, añaden.
Por ello, creen que es el momento de volver a las “acciones colectivas para lograr un impacto concreto en los mecanismos de complicidad y normalización” y hacen un “llamamiento a todas las personas y organizaciones de los sectores cinematográfico, mediático y cultural para que se unan y construyan un marco de apoyo que proteja a los trabajadores de los riesgos profesionales asociados a tomar una postura concreta contra el genocidio, rompiendo así la amenaza a su sustento que actualmente desalienta la disidencia”.
De forma simbólica piden al festival que, para honrar a las dos películas palestinas seleccionadas se “ice la bandera palestina junto a las que representan a todas las demás películas de la selección oficial durante el evento”. “Esto sigue la práctica habitual y se alinea con las comunicaciones oficiales del Festival”, explican.