El pleno, con un voto en contra, da por buena la solución de la Seguridad Social, que reconoció una compensación económica a una mujer por las semanas de permiso que no disfrutó pero no el derecho a tener ahora ese permiso retribuido
Archivo - El Constitucional reconoce permisos ampliados de 26 semanas a todas las familias monoparentales
Tribunal Constitucional ha dado su aval a la fórmula elegida por la Seguridad Social para resarcir económicamente a las familias monoparentales que tuvieron que acudir a la vía judicial para aumentar sus permisos por el nacimiento de un hijo. El pleno, con el voto en contra de María Luisa Segoviano, ha rechazado la queja de una mujer contra la decisión de la Administración de darle algo más de 7.000 euros por las 10 semanas que se le reconocieron años después del nacimiento de su hijo, excluyendo en la práctica que además se le deba reconocer esas semanas de permiso años después.
La normativa cambió el pasado mes de julio, cuando el Gobierno anunció un aumento hasta 17 semanas del permiso retribuido al 100% por maternidad y paternidad. Una reforma que también afectó a las familias de un solo progenitor: ese permiso retribuido se extiende a 32 semanas. Hasta la fecha, la Administración solo reconocía la mitad para familias monoparentales y después ya quedaba en sus manos acudir a los tribunales para que, años después, una sentencia les reconociera una ampliación. El Tribunal Supremo, por ejemplo, estableció en 2023 que en estos casos los permisos no se podían duplicar.
El Tribunal Constitucional dictó su primera sentencia en noviembre de 2024 en un escenario complejo: declaró inconstitucionales los preceptos legales que servían para negar estos permisos ampliados a familias monoparentales. Y hasta que el legislador no introduzca cambios para paliar esta desigualdad –algo que sucedió pocos meses después– la solución era reconocer 26 semanas a estas familias. “Adicionarse al permiso para la madre biológica de 16 semanas, el previsto para progenitor distinto de 10 semanas, al excluirse las 6 primeras, que necesariamente deben disfrutarse de forma ininterrumpida e inmediatamente posterior al parto”, dijo el tribunal de garantías, muy cerca de la unanimidad.
Ese primer caso de una mujer residente en Cataluña marcó el paso a más de un centenar de mujeres que, mes tras mes, han visto cómo el Tribunal Constitucional les ha reconocido ese permiso ampliado. Pero ha sido ese primer caso el que ha abierto la segunda batalla jurídica sobre este asunto: si la Seguridad Social se podía limitar a resarcir económicamente a estas mujeres o si tenía que concederles las semanas de permiso reconocidas por el Constitucional aunque sus hijos ya tuvieran seis y siete años de edad.
En este caso, la Seguridad Social se limitó a pedir a la mujer “un número de cuenta” para, en una futura resolución, reconocer su derecho “al disfrute del permiso de nacimiento y cuidado del menor en las fechas solicitadas” pero también “el percibo de la cuantía que procede por las 10 semanas adicionales”. En total una cantidad superior a 7.600 euros, a razón de 108 euros por día. La reclamante decidió acudir de nuevo al Constitucional, esta vez a través de un incidente de ejecución, reclamando que la Administración reconozca “el derecho a disfrutar de las semanas de permiso correspondientes”. Es decir, las 10 semanas adicionales de permiso que no tuvo en su momento.
El pleno del Constitucional, según ha podido saber elDiario.es, ha rechazado este incidente de ejecución con el que la defensa de la mujer solicitaba que su victoria judicial no se diera por ejecutada hasta que se le reconocieran esas 10 semanas de forma efectiva. La mayoría del organismo entiende que con ese resarcimiento económico la Administración está reconociendo ese derecho y su sentencia se ha ejecutado correctamente.
La decisión ha tenido un voto en contra significativo: el de María Luisa Segoviano, expresidenta de la Sala de lo Social del Supremo que fue la ponente de la primera resolución que dio la razón a estas mujeres que crían solas a sus hijos. Los datos oficiales muestran que en España hay casi de dos millones de familias monoparentales, mayoritariamente compuestas por mujeres que crían solas a sus hijos.