En 2014 cayeron ante la Uruguay de Suárez y Cavani en la repesca para disputar el Mundial de BrasilGuía del Mundial 2026: cuándo empieza, horarios, rivales de la selección española y dónde ver los partidos por TV
El Mundial de 2026 que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá contará con un debutante que llevaba más de una década persiguiendo este objetivo. Jordania disputará por primera vez un Mundial y pondrá fin a una larga espera marcada por la frustración, la perseverancia y un crecimiento constante dentro del fútbol asiático. Para los aficionados jordanos, la clasificación supone mucho más que un éxito deportivo: es la revancha de una historia que comenzó a escribirse hace doce años, cuando el país estuvo cerca de clasificarse para el Mundial de Brasil 2014.
Aquel episodio sigue muy presente en la memoria colectiva del fútbol jordano. Tras una brillante fase clasificatoria, la selección logró acceder a la repesca intercontinental y se quedó a solo una eliminatoria de alcanzar el primer Mundial de su historia. Sin embargo, el destino le reservó uno de los rivales más difíciles posibles: la Uruguay de Luis Suárez y Edinson Cavani, que cuatro años antes había logrado el tercer puesto en Sudáfrica.
La eliminatoria quedó prácticamente sentenciada en el partido de ida disputado en Ammán. Uruguay se impuso por un contundente 0-5 y convirtió el encuentro de vuelta, que terminó 0-0 en Montevideo, en un mero trámite. Para Jordania fue un golpe durísimo. Durante años, aquella derrota simbolizó el techo de una selección que parecía condenada a quedarse siempre a las puertas de los grandes torneos.
De la decepción al mayor éxito de su historia
Doce años después, el panorama es completamente distinto. Jordania ha dejado de ser una selección secundaria dentro del fútbol asiático para convertirse en una de las grandes revelaciones del continente. El punto de inflexión llegó con su extraordinaria actuación en la Copa Asia de 2023 (celebrada en 2024), donde alcanzó por primera vez la final del torneo eliminando en semifinales a Corea del Sur. Aunque cayó ante Catar por 1-3, aquella actuación confirmó que el crecimiento del equipo era real.
Uno de los grandes méritos del combinado jordano es que a diferencia de otros países de la región, Jordania no ha construido su proyecto futbolístico sobre grandes inversiones procedentes de los petrodólares ni mediante amplios procesos de nacionalización de futbolistas extranjeros. La base de la selección está formada mayoritariamente por jugadores nacidos y desarrollados en el propio país o vinculados directamente al fútbol jordano, y ese es uno de lo mayores motivos de orgullo de sus aficionados, que se sienten muy representados por su selección.
La gran figura de esta generación es Musa Al-Taamari. El extremo se ha convertido en el rostro más reconocible del fútbol jordano y en el principal referente para los jóvenes del país. Su trayectoria ha abierto caminos que parecían imposibles hace unos años ya que ha sido el primer futbolista de Jordania en competir en la Ligue 1 francesa, demostrando que un jugador formado en el país podía llegar a la élite.
También ha sido clave la estabilidad en el banquillo. El seleccionador marroquí Jamal Sellami ha conseguido consolidar un grupo competitivo que mezcla experiencia internacional y talento joven. Bajo su dirección, Jordania ha mantenido la confianza que ganaron al hacer final en la Copa Asia y ha completado una clasificación histórica que parecía inalcanzable apenas unos años atrás, y más despues del palo de 2014 donde parecía que ya habían alcanzado su techo.
La selección es conocida popularmente como los “Al-Nashama”, un término árabe que suele traducirse como “Los Caballeros” o “Los Valientes”. Este apodo refleja valores muy arraigados en la identidad jordana, como el honor, la lealtad y la determinación, y precisamente esas cualidades son las que han acompañado al equipo en todo este camino que comenzó con una de las derrotas más dolorosas de su historia y que continúa ahora con el sueño cumplido de disputar, por fin, una Copa del Mundo. Ademas, han caído en el mismo grupo que Argentina, la actual campeona del mundo, algo que se ha celebrado sobremanera en el país. Pero antes, se medirán a Austria y Argelia en el Grupo J soñando, por qué no, con dar la campanada y clasificarse para la siguiente fase.