El secretario de Estado, Marco Rubio, ha anunciado las sanciones tras la concesión del Premio Nobel de la Paz a la fiscal sudafricana Navi Pillay, quien había dirigido las investigaciones en casos de la CPI contra tropas estadounidenses en Irak y Afganistán
La Administración Trump ha impuesto nuevas sanciones a la Corte Penal Internacional como parte de su campaña para desmantelar el tribunal que, según EEUU, se ha politizado y ha intentado juzgar de forma injusta e ilegal a estadounidenses e israelíes por delitos de guerra.
El secretario de Estado, Marco Rubio, ha anunciado las sanciones este viernes, tras la concesión del Premio Nobel de la Paz a la fiscal sudafricana Navi Pillay, quien había dirigido las investigaciones en casos de la CPI contra tropas estadounidenses en Irak y Afganistán. Sin embargo, esta medida se remonta a mucho antes del anuncio del Premio Nobel.
“Prohibiremos las transacciones con este tribunal ilegal, cortándole los recursos y paralizando su capacidad para actuar en nuestra contra”, ha afirmado Rubio en un discurso en vídeo publicado en las redes sociales. “Ni Estados Unidos ni el pueblo estadounidense están sujetos a la jurisdicción de esta falsa CPI”.
Las sanciones bloquean cualquier activo que la CPI, como institución, pueda tener en jurisdicciones estadounidenses y establecen un plazo de seis meses para que las empresas y personas estadounidenses que mantengan relaciones comerciales con la Corte pongan fin a dichas relaciones.
Rubio afirmó que tanto los republicanos como los demócratas tienen profundas reservas respecto a la Corte, que se creó para juzgar crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad que, de otro modo, quizá no serían abordados por las partes implicadas.
Sin embargo, señaló que solo Trump estaba dispuesto a tomar medidas contra la Corte: “Ambos partidos están de acuerdo en esto, pero solo el presidente Trump tiene la determinación necesaria para tomar las medidas que se requieren para acabar con esta amenaza de una vez por todas. O la CPI pone fin a sus amenazas, o nosotros acabaremos con la CPI”.
Rubio ha añadido que Estados Unidos espera que sus aliados se sumen a las medidas contra la CPI. Entre ellos, según piensa EEUU, se encuentran muchos miembros de la OTAN y Japón.
“Esperamos que nuestros aliados, muchos de los cuales forman parte de la CPI y dependen de los militares estadounidenses para su defensa, pongan freno a este tribunal deshonesto”, afirmó. “Si no lo hacen, Estados Unidos continuará su campaña para desmantelar la CPI, pieza a pieza, hasta que los estadounidenses dejen de estar amenazados”.