El dispositivo de seguridad en Madrid contará con más de 1.450 componentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado entre las jornadas del domingo y el lunes, en caso de victoria, según la Delegación del GobiernoEspaña-Argentina: más que Messi vs Lamine, un choque de generaciones y maneras de entender el fútbol
La final del Mundial de fútbol masculino que se disputa este domingo entre España y Argentina empieza a suscitar temores por posibles enfrentamientos en las calles entre seguidores de los dos equipos.
Ante la posibilidad de vivir momentos de tensión, el embajador del país que preside Javier Milei en Madrid ha emitido un comunicado en redes sociales para celebrar el partido entre dos naciones “hermanas” y animar a su equipo al tiempo que llamaba a la calma: “Queremos que gane, por supuesto, nuestro país. Pero vamos, Argentina, a ser un ejemplo independientemente del resultado”.
El diplomático ha pedido a los aficionados que esta final sea también “un ejemplo” tanto para los argentinos como “para el mundo” de “lo que significa el deporte y lo que significan los valores importantes como es el trabajo, la constancia y el respeto al otro”. “Seamos un ejemplo para todos de cómo llegamos hasta aquí y cómo nos vamos de aquí”, ha añadido.
Según la nota de prensa emitida por la Delegación del Gobierno en Madrid, el dispositivo de seguridad ante “la posible victoria de la selección española” contará con más de 1.450 componentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado entre las jornadas del domingo y el lunes, en caso de victoria.
Policía Nacional mantendrá un despliegue de más de 500 efectivos durante este domingo en el entorno de la plaza de Cibeles, en previsión de concentraciones de celebración en las que se esperan alrededor de “un millón de personas”, según aseguró Francisco Martín, delegado del Gobierno, en RTVE. Además, habrá 250 agentes de la Guardia Civil, “especialmente en el aeropuerto”, al que llegará la selección ya de madrugada.
En caso de producirse la victoria de España, se esperan más celebraciones que tendrían lugar el lunes y que contemplarían la colocación de un escenario en la plaza de Cibeles, recepciones oficiales en el palacio de la Zarzuela y posiblemente La Moncloa, y un recorrido con autobuses descapotables con los jugadores y el cuerpo técnico por le centro de la ciudad. Ello conllevará cortes de tráfico, desvíos de líneas de autobuses y cierres de algunas estaciones de metro/Renfe, según señalan desde la delegación.
En el partido que se jugará en Nueva York a las 21:00 horas hora peninsular, estarán presentes el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, la familia real y el presidente de EEUU, Donald Trump. No obstante, el argentino Javier Milei aclaró el pasado jueves que no viajará para presenciar la final, sino que la verá en la residencia presidencial a las afueras de Buenos Aires por una “cábala” (superstición).