Por el padre Sliman HifawiOuranópolis – Hace unos días concluyó la peregrinación ecuménica al Monte Athos del metropolita greco-ortodoxo de Kuwait y Bagdad, Ghattas Hazim, del Patriarcado de Antioquía, acompañado por el obispo católico del Vicariato Apostólico de Arabia del Norte, Aldo Berardi, O.SS.T., cuya jurisdicción comprende Qatar, Arabia Saudí, Kuwait y Baréin. Se trata de un viaje «histórico» que refleja «la buena relación existente entre la Iglesia católica y la Iglesia ortodoxa en Kuwait», como ha subrayado el propio obispo Berardi, en un país donde ambos ejercen como pastores de sus respectivas comunidades.El obispo católico, acompañado por una delegación integrada por el sacerdote Sliman Hifawi, de la concatedral de la Sagrada Familia de Kuwait; el padre Boutrus Gharib, de la Iglesia greco-católica de Kuwait; el seminarista Pedro Mendoza, del Patriarcado Latino de Jerusalén; y el laico Pierre Maalouf; y, por parte de la Iglesia ortodoxa, el sacerdote Ephrem Al Toumi, ha podido conocer de cerca la espiritualidad monástica de la Santa Montaña. Tras ser recibidos primero en el monasterio de Simonopetra y posteriormente en el de Vatopedi, han recorrido doce de los veinte monasterios que se encuentran en la península.Una tradición que se remonta a la época bizantinaEl Monte Athos, centro de referencia de la espiritualidad monástica ortodoxa, constituye un enclave natural privilegiado. Durante siglos, monjes y ermitaños han buscado en el recogimiento de sus paisajes una vida arraigada en el Evangelio y unida a Jesucristo mediante la ascesis, la oración y el ayuno. La Santa Montaña se encuentra en una península del norte de Grecia y goza de un régimen de autogobierno administrado por sus veinte monasterios, lo que la convierte en la única república monástica del mundo.Aunque depende espiritualmente del Patriarcado Ecuménico de Constantinopla, el abad de cada monasterio ejerce la autoridad disciplinaria, administrativa y espiritual sobre sus monjes, lo que confiere a cada comunidad un amplio margen de autonomía.Cuna de grandes santosEsta comunidad monástica ha sido también un importante foco de santidad. Algunos de sus santos son venerados asimismo por las Iglesias católicas orientales, como san Gregorio Palamás , destacado teólogo del Monte Athos, que ha subrayado el estrecho vínculo entre el misterio eucarístico y la concordia de la Iglesia: «Guardemos la caridad unos con otros; así seremos reconocidos como sus verdaderos discípulos. Mantengamos la unidad de la fe y la comunión del Espíritu en el vínculo de la paz. Porque, habiendo sido llamados a formar un solo Cuerpo y alimentados con el mismo Pan celestial, debemos tener también un solo corazón y una sola alma». Los monasterios conservan asimismo valiosas reliquias, desde fragmentos del Lignum Crucis hasta los restos de santos más recientes de la tradición ortodoxa.San Aretas, patrono común en ArabiaUno de los momentos más intensos de la peregrinación ecuménica ha sido la veneración de las reliquias de san Aretas y de sus compañeros mártires, considerados patronos de la Iglesia en la península arábiga tanto por los católicos como por los ortodoxos .Esta visita sin precedentes, en la que un prelado ortodoxo ha invitado formalmente a un homólogo católico a recorrer el Monte Athos, ha servido para «estrechar aún más los vínculos que nos unen» en un lugar sagrado «no solo para la Iglesia ortodoxa, sino para toda la cristiandad», ha destacado el obispo Berardi.La bendición del Patriarca EcuménicoEl Patriarca Ecuménico de Constantinopla, Bartolomé I, ha recibido favorablemente la petición presentada por el metropolita Hazim para realizar esta peregrinación. Al conceder su bendición, ha valorizado positivamente una iniciativa destinada a seguir abriendo caminos hacia la unidad de los cristianos, un esfuerzo especialmente significativo cuando se hace visible a través de los obispos, sucesores de los apóstoles.