Tras clausurarse un antiguo recinto, avanza a paso firme el proyecto para que los habitantes de San Fernando disfruten de un nuevo espacio de ocioAntiguamente era una cantera pero hoy es un conjunto de piscinas flotantes sobre aguas turquesasDescubre por qué llaman a estas aguas aragonesas el Mar Muerto del Somontano
San Fernando, tras décadas de espera, recuperará su piscina de verano. Esta infraestructura desapareció del paisaje de este pueblo gaditano hace ya 23 años, cuando se clausuró el antiguo recinto del parque Almirante Laulhé. Ahora, el proyecto en la Ronda del Estero avanza a paso firme para devolver a los isleños este espacio de ocio. Los vecinos han reclamado durante mucho tiempo una instalación moderna que sustituya el vacío dejado por la anterior. Las obras actuales representan todo un paso simbólico en la gestión municipal, marcando el fin de una prolongada ausencia.
La ciudad comienza a ver cómo el sueño de recuperar el baño público estival se transforma finalmente en una realidad tangible. Este proyecto busca ofrecer nuevas alternativas para disfrutar del verano gaditano. La expectación crece mientras las máquinas trabajan intensamente en la construcción de este complejo tan deseado por todos. La construcción de la piscina se enmarca dentro del ambicioso Plan Salto impulsado por el ayuntamiento local. La nueva infraestructura de la Ronda del Estero es una de las piezas clave dentro de esta hoja de ruta. Se busca no solo ofrecer un lugar para el deporte, sino también un motor de dinamización para el barrio.
Las labores de construcción comenzaron el pasado mes de abril tras la firma del acta de replanteo. Desde entonces, los trabajos han avanzado conforme a la planificación técnica prevista. Actualmente, el sistema de saneamiento para las aguas pluviales presenta un grado de ejecución cercano al 70%. Esta red es fundamental para garantizar la evacuación eficiente del agua de lluvia en todo el complejo deportivo. Los técnicos han centrado sus esfuerzos iniciales en preparar el terreno para asegurar la durabilidad de la instalación. Superadas las primeras fases, los isleños ya pueden observar la forma que tendrá el futuro vaso principal de baño.
Las obras contemplan una piscina principal de 25 por 25 metros con diez calles deportivas
Una de las fases más complejas del proyecto ha sido la realización de las cimentaciones profundas necesarias. Debido a las características geotécnicas del terreno, ha sido imprescindible emplear un sistema de pilotaje mediante hinca. Estos trabajos de ingeniería ya se han completado en su totalidad, asegurando la estabilidad estructural de todo el conjunto. Los edificios auxiliares y los distintos vasos de las piscinas se apoyarán sobre estas sólidas bases de hormigón. Tras finalizar el pilotaje, las máquinas han procedido a iniciar la excavación del que será el vaso principal. Posteriormente, se ejecutarán las losas de hormigón que actuarán como elementos de arriostramiento para transferir las cargas. Esta meticulosa fase técnica garantiza que la infraestructura soporte el uso intensivo y el paso del tiempo con seguridad.
El diseño del complejo se ha concebido bajo premisas de accesibilidad universal para que todas las personas puedan disfrutarlo. La zona de baño contará con un vaso principal de 25 por 25 metros con diez calles deportivas. Las profundidades en esta área alcanzarán los dos metros, permitiendo tanto la natación como el uso puramente lúdico. Complementando este espacio, se habilitará un área de 25 por 8 metros destinada a actividades acuáticas variadas. Esta zona tendrá una profundidad adaptada de 1,20 metros para facilitar ejercicios de calentamiento y juegos. Las familias con niños pequeños dispondrán de una piscina infantil específica y una zona de chapoteo con juegos. El complejo se divide en siete áreas diferenciadas para permitir una utilización cómoda y funcional de cada servicio.
La integración de accesos progresivos tipo playa facilitará significativamente el uso por parte de personas con movilidad reducida. Estos accesos eliminan las barreras tradicionales, permitiendo una entrada suave y segura al agua para todos los bañistas. Un puente móvil conectará las distintas áreas del vaso, ofreciendo versatilidad en la configuración según el uso previsto. Además de las zonas de baño, el recinto incluirá amplios espacios de estancia, circulación y áreas de descanso. El proyecto contempla vestuarios modernos, zonas de recepción, dependencias para el personal y áreas técnicas de mantenimiento. Todo el entorno ha sido diseñado para garantizar una experiencia confortable y segura para los futuros usuarios.
Cierre y desaparición
A mediados de los años 90 dejó de funcionar la piscina municipal descubierta que existía junto al parque Almirante Laulhé. Años más tarde hubo intentos de reapertura, que no acabaron de cuajar dadas las condiciones en las que se encontraban ya las instalaciones, obsoletas y que requerían una completa renovación. Aquella ya mítica piscina se terminó cerrando y acabó desapareciendo.
La recuperación de la piscina municipal de verano después de 23 años supone, por lo tanto, abrir una página nueva tras el cierre de la antigua instalación, que dejó un vacío que ahora se llena con una propuesta vanguardista y accesible. Las familias isleñas podrán volver a disfrutar de un espacio propio para combatir las altas temperaturas del verano, sobre todo en los días de Levante o para aquellos que prefieren el agua de la piscina a la del mar. Además, la nueva instalación actuará como un reclamo turístico que impulsará la economía y el empleo local. Pronto el vaso principal estará listo para recibir a sus primeros bañistas. La espera ha sido larga, pero el resultado promete estar a la altura de las expectativas de la ciudadanía.