Como en su equivalente en los países hispanohablantes, esta jornada es el momento para aprovecharse de la credulidad ajena y hacer pasar por ciertas cosas disparatadasPor qué siempre hay luna llena en Semana Santa
Una tontería, estupidez, ingenuidad, insensatez: es lo que se celebra en muchos países el 1 de abril, el April Fool's Day o el Día de las bromas. Se trata de una fecha en la que se esperan chanzas más o menos simpáticas en el vecindario o la oficina. También en los medios de comunicación, a diferencia de su equivalente en el mundo hispanohablante del Día de los Santos Inocentes —el 28 de diciembre—, donde ha decaído la publicación de bulos informativos con una intencionalidad puramente cómica. El espíritu de ambas festividades es, en cualquier caso, el mismo: la oportunidad perfecta para aprovecharse de la credulidad ajena y hacer pasar por ciertas cosas disparatadas.
También existe una diferencia en los orígenes, mientras que el Día de los Santos Inocentes recuerda un episodio bíblico —el momento en el que el rey Herodes ordenó matar a todos los niños menores de dos años en Belén, en un intento de eliminar a un Jesús recién nacido—, el April Fool's Day no tiene una explicación exacta y se relaciona con antiguas fiestas populares en las que se invertían los roles sociales y se permitían comportamientos estrafalarios, como en los carnavales.
Una de las teorías más extendidas sitúa el origen del Día de las bromas del 1 de abril en la Francia del siglo XVI. Antes de la adopción del calendario gregoriano, muchas regiones europeas celebraban el cambio de año en torno al final de marzo, con festejos que podían durar hasta esa fecha. Sin embargo, cuando el rey Carlos IX de Francia decidió oficializar el 1 de enero como comienzo del año —una medida que más tarde reforzaría el papa Gregorio XIII— no todo el mundo adoptó el cambio de inmediato y hubo quienes siguieron celebrando el Año Nuevo durante la primavera.
A partir de ahí, según esta teoría, comenzó una costumbre burlesca: quienes ya se habían adaptado al nuevo calendario ridiculizaban a los rezagados, enviándoles invitaciones a fiestas inexistentes o haciéndoles regalos absurdos.
La llegada de la primavera
Disfrazado de payaso
Otra explicación relaciona el origen de esta tradición con antiguas festividades vinculadas a la llegada de la primavera. En la Antigua Roma, por ejemplo, se celebraban a finales de marzo las llamadas Hilaria, unas fiestas en honor a la diosa Cibeles. Durante esos días, quedaban en entredicho las normas sociales más rígidas y la gente salía a la calle disfrazada o imitando a figuras de autoridad. Era un momento en el que estaban permitidos el juego y la burla.
Este tipo de celebraciones no eran exclusivas de Roma, sino que formaban parte de una tradición más amplia en muchas culturas antiguas, donde el cambio de estación se acompañaba de rituales festivos que rompían con la rutina. A lo largo de los siglos, esta costumbre fue extendiéndose por distintos países europeos, adaptándose a las tradiciones y al carácter de cada lugar.
En Francia, por ejemplo, se popularizó la expresión poisson d’avril (pez de abril), que hace referencia a la facilidad con la que alguien puede 'picar' en una broma, como si fuera un alevín que muerde el anzuelo sin enterarse. De hecho, es habitual colocar discretamente un pez de papel en la espalda de alguien sin que se dé cuenta.
En Escocia es conocido como Gowkie Day, por el gowk o cuco, un ave que representa a los menos avispados, y se alarga hasta dos días. La primera jornada está dedicada al clásico de gastar bromas a los demás, mientras que la segunda, llamado Tailie Day, se intenta colocar una cola en la espalda de otras personas.
La especificidad de Inglaterra se dirime en que las bromas solo son válidas hasta el mediodía, ya que la etiqueta local indica que las chanzas deben confesarse cuando el reloj marca las doce. Quien haga una broma después del mediodía será reconocido como el 'tonto de abril' oficial.
También existen variaciones a la hora de mofarse de otros, mientras que en Alemania es habitual contar historias inventadas, pero creíbles; en los Países Bajos, las bromas pueden ser más extravagantes, con tradiciones que implican situaciones absurdas e ingeniosas. En Grecia esta jornada se llama Protaprilia y se considera una señal de buena suerte poder tomarle el pelo a alguien.
Bromas célebres
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Una de las bromas históricas del April Fool’s Day en los medios británicos fue la historia del “árbol de espaguetis” de la BBC en 1957. En el programa Panorama se mostraba con total seriedad a campesinos suizos recogiendo espaguetis de los árboles. Esta escena convenció a muchos espectadores, que incluso se dirigieron a la emisora para preguntar cómo podían cultivar su propio árbol de pasta en casa.
Otra burla singular fue la que realizó el periódico The Guardian en 1977 al inventar una república ficticia de San Serriffe, un archipiélago lleno de nombres con juegos de palabras tipográficos. El suplemento incluía mapas y fotos, y muchos lectores creyeron que se trataba de un lugar real, pidiendo información sobre cómo llegar a él.