Tras la pésima temporada que vivió el equipo de Eddie Howe, Anthony Gordon podría abandonar St James’ Park este mismo verano.

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Tras la pésima temporada que vivió el equipo de Eddie Howe, Anthony Gordon podría abandonar St James’ Park este mismo verano.

Au Mexique, dans l’État de Jalisco, une association utilise le rap pour offrir une alternative à la violence et à la délinquance aux jeunes des quartiers défavorisés. À Zapopan, près de Guadalajara, ces ateliers musicaux deviennent une forme de thérapie, un exutoire et une lueur d’espoir pour des dizaines de jeunes en difficulté. Reportage sur un projet qui transforme des vies.

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Au Mexique, dans l’État de Jalisco, une association utilise le rap pour offrir une alternative à la violence et à la délinquance aux jeunes des quartiers défavorisés. À Zapopan, près de Guadalajara, ces ateliers musicaux deviennent une forme de thérapie, un exutoire et une lueur d’espoir pour des dizaines de jeunes en difficulté. Reportage sur un projet qui transforme des vies.

АҚШ президенті Дональд Трамп пен Германия канцлері Фридрих Мерц арасында Ирандағы соғысқа байланысты дау туындаған шақта АҚШ қорғаныс министрлігі Германиядан 5 000 әскерін әкететінін хабарлады. Пентагонның өкілі Шон Парнеллдің айтуынша, Америка әскерін әкету туралы бұйрықты қорғаныс министрі Пит Хегсет берген. "Әскерді әкету алдағы 6-12 айда аяқталады деп ойлаймыз” деді Парнелл. Бұған дейін Германия канцлері Фридрих Мерц Американың Иранмен соғыстағы стратегиясын сынап, Вашингтонның нақты...

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АҚШ президенті Дональд Трамп пен Германия канцлері Фридрих Мерц арасында Ирандағы соғысқа байланысты дау туындаған шақта АҚШ қорғаныс министрлігі Германиядан 5 000 әскерін әкететінін хабарлады. Пентагонның өкілі Шон Парнеллдің айтуынша, Америка әскерін әкету туралы бұйрықты қорғаныс министрі Пит Хегсет берген. "Әскерді әкету алдағы 6-12 айда аяқталады деп ойлаймыз” деді Парнелл. Бұған дейін Германия канцлері Фридрих Мерц Американың Иранмен соғыстағы стратегиясын сынап, Вашингтонның нақты...

Власти Туркменистана продолжают привлекать к детей государственным мероприятиям, несмотря на риски для их здоровья, сообщает туркменская редакция Радио Свобода. Недавно на западе страны школьников и воспитанников детских садов, в основном девочек, ранним утром свезли на ипподром и заставили часами стоять на холоде ради телевизионной съемки. Родители утверждают, что после этого многие дети заболели. Как сообщают источники Азатлыка, 19 апреля в Балканабаде в 5 утра по местному времени из...

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Власти Туркменистана продолжают привлекать к детей государственным мероприятиям, несмотря на риски для их здоровья, сообщает туркменская редакция Радио Свобода. Недавно на западе страны школьников и воспитанников детских садов, в основном девочек, ранним утром свезли на ипподром и заставили часами стоять на холоде ради телевизионной съемки. Родители утверждают, что после этого многие дети заболели. Как сообщают источники Азатлыка, 19 апреля в Балканабаде в 5 утра по местному времени из...

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Iowa Capital Dispatch
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U.S. Sen. Ted Cruz spoke at the Horizon Event Center in Clive Friday, touting recent Republican legislative and electoral victories. “In the last year, with President Trump in office and with a Republican Senate and a Republican House, we have won more victories than at any time we have been alive,” Cruz said. The Texas […]

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U.S. Sen. Ted Cruz spoke at the Horizon Event Center in Clive Friday, touting recent Republican legislative and electoral victories. “In the last year, with President Trump in office and with a Republican Senate and a Republican House, we have won more victories than at any time we have been alive,” Cruz said. The Texas […]

Ucrania da un paso importante al anunciar la desmovilización de los soldados que combatieron desde el inicio de la invasión rusa en 2022. Esta medida responde a un ejército agotado y busca reformar el reclutamiento mientras se ajustan salarios y condiciones para atraer nuevos efectivos.

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Ucrania da un paso importante al anunciar la desmovilización de los soldados que combatieron desde el inicio de la invasión rusa en 2022. Esta medida responde a un ejército agotado y busca reformar el reclutamiento mientras se ajustan salarios y condiciones para atraer nuevos efectivos.

Algunas de las canciones más icónicas del cancionero asturiano recogen situaciones de violencia machista, pero también temas de panderetas más reivindicativos "para desahogar"Las letras machistas siguen copando la música y no solo es culpa del reguetón Las mujeres de 40 para arriba podemos recordar, seguro, una canción que desde los 70 fue interpretada por artistas españoles muy reconocidos. De Cecilia a Manzanita y a Víctor Manuel. Traducida en muchos idiomas, tocada por bandas de muchos países: “Era feliz en su matrimonio / Aunque su marido era el mismo demonio / Tenía el hombre un poco de mal genio / Y ella se quejaba de que nunca fue tierno” Así empezaba “Un ramito de violetas”. Con un marido que era un demonio y una mujer tremendamente ilusionada por recibir sus flores cada nueve de noviembre y “como siempre sin tarjeta”. Belén Fernández, a sus 40 años, recuerda cómo su madre y otras mujeres con maridos que eran casi siempre demonios y a veces tenían un detallito, veían esta historia como algo tremendamente romántico. Al final, aunque el hombre mostrase siempre su mal carácter, la hacía feliz con ese gran detalle. Era él quien enviaba aquellas violetas con versos preciosos para hacerla feliz, “porque él es quien la escribe versos. Él, su amante, su amor secreto”, cuenta la melodía. Él que, como marido, la hacía infeliz. “El lenguaje musical construye pensamiento” El musicólogo y maestro de educación musical, asturiano, Alejandro Luaces Quesada, acaba de cerrar la gira de su proyecto 'En modo mayor“'en Asturies, concretamente en Bimenes, explica cómo ”el lenguaje musical también construye pensamiento“, además de que es algo que ”el poder lo tuvo y lo tiene siempre claro“. Y de ahí tantas canciones que hemos escuchado toda la vida donde la mujer tiene un rol muy marcado, donde se romantiza incluso el maltrato. El musicólogo Alejandro Luaces Como personas, explica Luaces, “integramos el orden social y cultural a través de la música, tanto de la música académica como popular. Debemos ser plenamente conscientes para trabajar desde ahí con consciencia y conciencia como músicos, pero también como oyentes”. Y, en todo esto, mencionar músicos y no músicas, tiene mucho que ver: no hay que olvidar que la mujer ha sido representada por terceros, por hombres en muchísimas ocasiones y, como explica Luaces, “apenas se ha representado a sí misma en el cancionero popular urbano ni lírico hasta tiempos casi actuales”. El mio Xuan El mio Xuan miróme díxome: galana, ¡qué guapina tas! Yo dixi-y: Xuanucu nun tengo contigo ganes de falar y entós el mio Xuan comenzóme a afalagar con una vara d'ablanu Así comienza una muy reconocida canción tradicional asturiana. Luego esa mujer, tras recibir una paliza de Xuan, fue a hablar con su suegra que acabó defendiendo mucho a su hijo: “Nun hai home en mundu más buenu que Xuan”. María Mastache que durante años fue panderetera y bailadora de música asturiana, recuerda este como uno de los cantares más conocidos y también más machistas. Añade Alejandro Luaces que esto no es aislado y que “la violencia simbólica de las letras de las canciones asegura -entre otras violencias simbólicas- la dominación, legitima y justifica la violencia estructural y directa”. La música en manos de las mujeres Como recuerda el profesor de música, aunque tradicionalmente hay muchas menos canciones populares cantadas por mujeres, sí hay: “con un esfuerzo titánico -silenciado- por parte de mujeres libres. Hay una cultura silenciada y una historia de vida, de género y de clase, que está por proyectar musical y mediáticamente”. Y ahí María Mastache como panderetera recuerda que hay temas del gremio, hecho por sus predecesoras, que “sí son muy reivindicativas” ya que como ella recuerda: “eran para desahogar, aprovechaban esos momentos musicales juntas para expresar sus frustraciones ante el sistema”. A Mastache le gusta esta especialmente: El que quier a una muyer y no se lo diz pronto Merez que se la quiten y luego lu llamen tontu Pensabas tontu pensabas que yo por ti me moría, lo que taba yo pensando cómo te la jugaría “Ahora ya no se puede decir nada” Alejandro Luaces, como experto en música y como hombre, es consciente del rol de otros varones en el sector. “Los hombres siempre han podido reforzar su identidad -un modelo muy concreto de hombre- en el espacio público, desde una audiencia ya tendente a la recepción de su rol y las mujeres libres han tenido que buscar siempre su espacio de respeto a codazos”. De ahí, “que ahora hay algunos músicos populares y líricos que dicen -aludiendo a las críticas feministas a sus letras- que ”ahora no se puede hacer ni decir nada. Habían naturalizado sus actitudes autoritarias y machistas, esperando que la sociedad, al completo, siguiera asumiéndolas“.

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Algunas de las canciones más icónicas del cancionero asturiano recogen situaciones de violencia machista, pero también temas de panderetas más reivindicativos "para desahogar"Las letras machistas siguen copando la música y no solo es culpa del reguetón Las mujeres de 40 para arriba podemos recordar, seguro, una canción que desde los 70 fue interpretada por artistas españoles muy reconocidos. De Cecilia a Manzanita y a Víctor Manuel. Traducida en muchos idiomas, tocada por bandas de muchos países: “Era feliz en su matrimonio / Aunque su marido era el mismo demonio / Tenía el hombre un poco de mal genio / Y ella se quejaba de que nunca fue tierno” Así empezaba “Un ramito de violetas”. Con un marido que era un demonio y una mujer tremendamente ilusionada por recibir sus flores cada nueve de noviembre y “como siempre sin tarjeta”. Belén Fernández, a sus 40 años, recuerda cómo su madre y otras mujeres con maridos que eran casi siempre demonios y a veces tenían un detallito, veían esta historia como algo tremendamente romántico. Al final, aunque el hombre mostrase siempre su mal carácter, la hacía feliz con ese gran detalle. Era él quien enviaba aquellas violetas con versos preciosos para hacerla feliz, “porque él es quien la escribe versos. Él, su amante, su amor secreto”, cuenta la melodía. Él que, como marido, la hacía infeliz. “El lenguaje musical construye pensamiento” El musicólogo y maestro de educación musical, asturiano, Alejandro Luaces Quesada, acaba de cerrar la gira de su proyecto 'En modo mayor“'en Asturies, concretamente en Bimenes, explica cómo ”el lenguaje musical también construye pensamiento“, además de que es algo que ”el poder lo tuvo y lo tiene siempre claro“. Y de ahí tantas canciones que hemos escuchado toda la vida donde la mujer tiene un rol muy marcado, donde se romantiza incluso el maltrato. El musicólogo Alejandro Luaces Como personas, explica Luaces, “integramos el orden social y cultural a través de la música, tanto de la música académica como popular. Debemos ser plenamente conscientes para trabajar desde ahí con consciencia y conciencia como músicos, pero también como oyentes”. Y, en todo esto, mencionar músicos y no músicas, tiene mucho que ver: no hay que olvidar que la mujer ha sido representada por terceros, por hombres en muchísimas ocasiones y, como explica Luaces, “apenas se ha representado a sí misma en el cancionero popular urbano ni lírico hasta tiempos casi actuales”. El mio Xuan El mio Xuan miróme díxome: galana, ¡qué guapina tas! Yo dixi-y: Xuanucu nun tengo contigo ganes de falar y entós el mio Xuan comenzóme a afalagar con una vara d'ablanu Así comienza una muy reconocida canción tradicional asturiana. Luego esa mujer, tras recibir una paliza de Xuan, fue a hablar con su suegra que acabó defendiendo mucho a su hijo: “Nun hai home en mundu más buenu que Xuan”. María Mastache que durante años fue panderetera y bailadora de música asturiana, recuerda este como uno de los cantares más conocidos y también más machistas. Añade Alejandro Luaces que esto no es aislado y que “la violencia simbólica de las letras de las canciones asegura -entre otras violencias simbólicas- la dominación, legitima y justifica la violencia estructural y directa”. La música en manos de las mujeres Como recuerda el profesor de música, aunque tradicionalmente hay muchas menos canciones populares cantadas por mujeres, sí hay: “con un esfuerzo titánico -silenciado- por parte de mujeres libres. Hay una cultura silenciada y una historia de vida, de género y de clase, que está por proyectar musical y mediáticamente”. Y ahí María Mastache como panderetera recuerda que hay temas del gremio, hecho por sus predecesoras, que “sí son muy reivindicativas” ya que como ella recuerda: “eran para desahogar, aprovechaban esos momentos musicales juntas para expresar sus frustraciones ante el sistema”. A Mastache le gusta esta especialmente: El que quier a una muyer y no se lo diz pronto Merez que se la quiten y luego lu llamen tontu Pensabas tontu pensabas que yo por ti me moría, lo que taba yo pensando cómo te la jugaría “Ahora ya no se puede decir nada” Alejandro Luaces, como experto en música y como hombre, es consciente del rol de otros varones en el sector. “Los hombres siempre han podido reforzar su identidad -un modelo muy concreto de hombre- en el espacio público, desde una audiencia ya tendente a la recepción de su rol y las mujeres libres han tenido que buscar siempre su espacio de respeto a codazos”. De ahí, “que ahora hay algunos músicos populares y líricos que dicen -aludiendo a las críticas feministas a sus letras- que ”ahora no se puede hacer ni decir nada. Habían naturalizado sus actitudes autoritarias y machistas, esperando que la sociedad, al completo, siguiera asumiéndolas“.

La abogada de la acusación de dos de las organizaciones de defensa animal que han logrado sentar en el banquillo al laboratorio Vivotecnia por presunto delito de maltrato animal explica las cuestiones esenciales que subyacen a un procedimiento cuyo juicio oral comienza los próximos 7 y 8 de mayo, tras años de instrucción, obstáculos procesales y una compleja batalla pericial. Cruelty Free International destapa imágenes de extrema crueldad animal en el laboratorio Vivotecnia de Madrid Hay asuntos que una no abandona al salir del juzgado. Casos que se quedan adheridos a la piel, que modifican la manera de mirar el mundo y que convierten determinados detalles —un sonido, una palabra, un número— en algo imposible de olvidar. Como abogada, he aprendido que hay procedimientos que se estudian, otros que se sufren y algunos que directamente te acompañan para siempre. El juicio por presuntos delitos de maltrato animal en las instalaciones del laboratorio Vivotecnia pertenece, sin duda, a esta última categoría. Desde que asumí este asunto, nunca he vuelto a mirar a un perro de raza beagle de la misma forma. Tampoco he podido volver a pensar en el número 32 sin sentir una punzada difícil de explicar. Porque detrás de los procedimientos judiciales, de los informes periciales y de los artículos del Código Penal, existen imágenes y realidades que una vez conocidas ya no pueden deshacerse. Y quizás eso sea precisamente lo más incómodo de este caso: que obliga a mirar de frente algo que normalmente preferimos mantener lejos de nuestra conciencia. A veces el Derecho llega tarde. A veces llega poco. Y a veces ni siquiera consigue reparar aquello que examina. Pero incluso en esos casos conserva una función esencial: obligarnos a mirar. Existe una idea profundamente arraigada en nuestra sociedad: que el maltrato animal está prohibido. Pero esa afirmación, formulada así, es sencillamente falsa. En España hay animales frente a los cuales el maltrato sí está legalmente permitido bajo determinadas circunstancias. No es una exageración retórica ni un eslogan activista: es la estructura misma de nuestro ordenamiento jurídico. En relación a esto último, he necesariamente de referirme a la introducción del término “injustificadamente” en el antiguo art. 337 del Código Penal (de aplicación en este caso), que señala la voluntad del legislador de que las conductas autorizadas por el derecho administrativo resulten admitidas o “justificadas” para el derecho penal, de modo que queden, expresamente, excluidas de la conducta típica. Así, una conducta autorizada por el derecho administrativo, en los supuestos que a continuación diré, no cumpliría los requisitos analizados, y exigidos por el tipo básico de maltrato animal. El marco de aplicación de esta justificación se remite a tres supuestos distintos y por todos conocidos: los supuestos de animales de experimentación, los animales criados para su uso industrial o alimentario, y los animales utilizados en espectáculos taurinos u otros. Ello implica dejar al margen de la intervención penal aquellos supuestos que, si bien serían susceptibles de ser calificados como maltrato a animales, actualmente son socialmente aceptados, siempre que se desarrollen en determinadas condiciones establecidas legalmente. Aquí llega lo relevante del caso Vivotecnia: aunque la experimentación con animales esté actualmente permitida (aunque sujeta a determinadas limitaciones en las respectivas normativas autonómicas y estatales), lo que constituye el presunto delito de maltrato animal cometido en Vivotecnia es precisamente el exceso llevado a cabo por los ahora acusados. En otras palabras, la excepción para que los actos en la experimentación fuesen constitutivos de delito, lo hallamos en el supuesto del incumplimiento de estas condiciones de experimentación, que provoquen, específicamente, el maltrato o sufrimiento al animal; es decir, que el maltrato que se tipificaría no sería el derivado de la muerte o sufrimiento intrínsecos de su finalidad para la experimentación, sino el derivado de la no observancia de los límites legales. Por poner ejemplos concretos del caso que nos ocupa: el sufrimiento derivado de la no sedación previa a la muerte del animal, así como de la no sedación para llevar a cabo técnicas dolorosísimas y absolutamente excepcionales, como la punción para extracción de sangre en el seno retro orbital del ojo, las sacudidas a los animales, etc. Qué nivel de dolor estamos dispuestos a aceptar cuando quien lo sufre no puede hablar. Así pues, el sistema permite causar dolor, sufrimiento, estrés, lesiones e incluso la muerte, siempre que exista una finalidad científica, biomédica o educativa y que ese sufrimiento quede, en teoría, dentro de unos límites normativamente aceptados. En relación a esto último, debemos preguntarnos: si el sistema ya permite maltratar a determinados animales en nombre de la ciencia, ¿qué tiene que ocurrir para que ese maltrato llegue a sentarse en el banquillo de un juzgado penal? Esa es la verdadera dimensión de este procedimiento. En apenas unos días, los próximos 7 y 8 de mayo, se celebrará el juicio oral, tras años de instrucción, obstáculos procesales y una compleja batalla pericial. Durante el camino, numerosos trabajadores investigados han quedado fuera del procedimiento, lo que resulta especialmente difícil de asumir, sobre todo en relación a personas situadas en posiciones de máxima responsabilidad, que únicamente acudirán al juicio en calidad de testigos y no de acusados. Como juristas, esa situación genera una frustración inevitable. Sin embargo, honestamente, la frustración de los abogados probablemente sea irrelevante comparada con la de quien decidió grabarlo todo, porque este procedimiento no existiría sin una trabajadora que, al comenzar a trabajar en aquellas instalaciones y contemplar determinadas prácticas, tomó una decisión extraordinariamente difícil: documentarlas durante dos años. Dos años observando escenas que jamás debieron normalizarse ni por supuesto permitirse. Dos años entrando cada día en un entorno donde se generó un clima de terror para los animales y donde el sufrimiento animal extremo formaba parte de la rutina laboral. Dos años soportando en silencio algo que finalmente decidió sacar a la luz. En ocasiones olvidamos que los grandes cambios jurídicos no suelen comenzar en los tribunales, sino en la conciencia individual de alguien que decide no mirar hacia otro lado. Si el sistema ya permite maltratar a determinados animales en nombre de la ciencia, ¿qué tiene que ocurrir para que ese maltrato llegue a sentarse en el banquillo de un juzgado penal? El filósofo Peter Singer planteó hace décadas una pregunta incómoda que sigue plenamente vigente: ¿por qué el sufrimiento de un animal debería importar menos únicamente porque no pertenece a nuestra especie? Singer no negaba la importancia de la investigación científica, pero cuestionaba el modo en que normalizamos el dolor animal cuando ese dolor nos resulta útil. Y quizás esa sea la cuestión de fondo que este juicio vuelve a colocar sobre la mesa: hasta qué punto una sociedad puede acostumbrarse a determinadas prácticas simplemente porque ocurren lejos de la vista pública y bajo el paraguas de la ciencia. El núcleo jurídico del asunto no reside pues en cuestionar abstractamente toda experimentación animal, sino en determinar si determinadas actuaciones excedieron los límites legalmente tolerados incluso dentro del ámbito experimental. Y ahí aparece una de las contradicciones más incómodas de nuestro sistema jurídico: necesitamos demostrar un “exceso” de sufrimiento respecto de actividades que ya admiten, de entrada, una enorme cuota de sufrimiento legal. Tal vez por eso, este juicio trasciende a las personas concretas que se sentarán en la sala. Porque en realidad habla (para quien lo quiera escuchar) de algo mucho más amplio: de qué nivel de dolor estamos dispuestos a aceptar cuando quien lo sufre no puede hablar. Habla de la facilidad con la que determinadas prácticas terminan burocratizándose hasta perder toda apariencia de excepcionalidad. Y habla también de los límites morales de una sociedad que, mientras acaricia a unos animales en el sofá de su casa, tolera que otros vivan completamente fuera de su campo de empatía. En ocasiones olvidamos que los grandes cambios jurídicos no suelen comenzar en los tribunales, sino en la conciencia individual de alguien que decide no mirar hacia otro lado. A veces el Derecho llega tarde. A veces llega poco. Y a veces ni siquiera consigue reparar aquello que examina. Pero incluso en esos casos conserva una función esencial: obligarnos a mirar. Ojalá este juicio sirva, al menos, para que nunca volvamos a cerrar los ojos ante esta realidad y para recordar que detrás de muchos productos, medicamentos o cosméticos existen animales cuyo sufrimiento permanece completamente invisible para la mayoría de nosotros. Y también para tomar conciencia de que nuestras decisiones cotidianas importan: desde elegir productos no testados en animales hasta exigir mayores estándares éticos y de transparencia en la investigación. Como decía al principio, hay imágenes que una vez vistas ya no abandonan del todo la memoria. Y sospecho que, pase el tiempo que pase, habrá quienes nunca volveremos a ver un perro beagle —ni siquiera el número 32 escrito en cualquier parte— sin recordar por qué este juicio era tan necesario.

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La abogada de la acusación de dos de las organizaciones de defensa animal que han logrado sentar en el banquillo al laboratorio Vivotecnia por presunto delito de maltrato animal explica las cuestiones esenciales que subyacen a un procedimiento cuyo juicio oral comienza los próximos 7 y 8 de mayo, tras años de instrucción, obstáculos procesales y una compleja batalla pericial. Cruelty Free International destapa imágenes de extrema crueldad animal en el laboratorio Vivotecnia de Madrid Hay asuntos que una no abandona al salir del juzgado. Casos que se quedan adheridos a la piel, que modifican la manera de mirar el mundo y que convierten determinados detalles —un sonido, una palabra, un número— en algo imposible de olvidar. Como abogada, he aprendido que hay procedimientos que se estudian, otros que se sufren y algunos que directamente te acompañan para siempre. El juicio por presuntos delitos de maltrato animal en las instalaciones del laboratorio Vivotecnia pertenece, sin duda, a esta última categoría. Desde que asumí este asunto, nunca he vuelto a mirar a un perro de raza beagle de la misma forma. Tampoco he podido volver a pensar en el número 32 sin sentir una punzada difícil de explicar. Porque detrás de los procedimientos judiciales, de los informes periciales y de los artículos del Código Penal, existen imágenes y realidades que una vez conocidas ya no pueden deshacerse. Y quizás eso sea precisamente lo más incómodo de este caso: que obliga a mirar de frente algo que normalmente preferimos mantener lejos de nuestra conciencia. A veces el Derecho llega tarde. A veces llega poco. Y a veces ni siquiera consigue reparar aquello que examina. Pero incluso en esos casos conserva una función esencial: obligarnos a mirar. Existe una idea profundamente arraigada en nuestra sociedad: que el maltrato animal está prohibido. Pero esa afirmación, formulada así, es sencillamente falsa. En España hay animales frente a los cuales el maltrato sí está legalmente permitido bajo determinadas circunstancias. No es una exageración retórica ni un eslogan activista: es la estructura misma de nuestro ordenamiento jurídico. En relación a esto último, he necesariamente de referirme a la introducción del término “injustificadamente” en el antiguo art. 337 del Código Penal (de aplicación en este caso), que señala la voluntad del legislador de que las conductas autorizadas por el derecho administrativo resulten admitidas o “justificadas” para el derecho penal, de modo que queden, expresamente, excluidas de la conducta típica. Así, una conducta autorizada por el derecho administrativo, en los supuestos que a continuación diré, no cumpliría los requisitos analizados, y exigidos por el tipo básico de maltrato animal. El marco de aplicación de esta justificación se remite a tres supuestos distintos y por todos conocidos: los supuestos de animales de experimentación, los animales criados para su uso industrial o alimentario, y los animales utilizados en espectáculos taurinos u otros. Ello implica dejar al margen de la intervención penal aquellos supuestos que, si bien serían susceptibles de ser calificados como maltrato a animales, actualmente son socialmente aceptados, siempre que se desarrollen en determinadas condiciones establecidas legalmente. Aquí llega lo relevante del caso Vivotecnia: aunque la experimentación con animales esté actualmente permitida (aunque sujeta a determinadas limitaciones en las respectivas normativas autonómicas y estatales), lo que constituye el presunto delito de maltrato animal cometido en Vivotecnia es precisamente el exceso llevado a cabo por los ahora acusados. En otras palabras, la excepción para que los actos en la experimentación fuesen constitutivos de delito, lo hallamos en el supuesto del incumplimiento de estas condiciones de experimentación, que provoquen, específicamente, el maltrato o sufrimiento al animal; es decir, que el maltrato que se tipificaría no sería el derivado de la muerte o sufrimiento intrínsecos de su finalidad para la experimentación, sino el derivado de la no observancia de los límites legales. Por poner ejemplos concretos del caso que nos ocupa: el sufrimiento derivado de la no sedación previa a la muerte del animal, así como de la no sedación para llevar a cabo técnicas dolorosísimas y absolutamente excepcionales, como la punción para extracción de sangre en el seno retro orbital del ojo, las sacudidas a los animales, etc. Qué nivel de dolor estamos dispuestos a aceptar cuando quien lo sufre no puede hablar. Así pues, el sistema permite causar dolor, sufrimiento, estrés, lesiones e incluso la muerte, siempre que exista una finalidad científica, biomédica o educativa y que ese sufrimiento quede, en teoría, dentro de unos límites normativamente aceptados. En relación a esto último, debemos preguntarnos: si el sistema ya permite maltratar a determinados animales en nombre de la ciencia, ¿qué tiene que ocurrir para que ese maltrato llegue a sentarse en el banquillo de un juzgado penal? Esa es la verdadera dimensión de este procedimiento. En apenas unos días, los próximos 7 y 8 de mayo, se celebrará el juicio oral, tras años de instrucción, obstáculos procesales y una compleja batalla pericial. Durante el camino, numerosos trabajadores investigados han quedado fuera del procedimiento, lo que resulta especialmente difícil de asumir, sobre todo en relación a personas situadas en posiciones de máxima responsabilidad, que únicamente acudirán al juicio en calidad de testigos y no de acusados. Como juristas, esa situación genera una frustración inevitable. Sin embargo, honestamente, la frustración de los abogados probablemente sea irrelevante comparada con la de quien decidió grabarlo todo, porque este procedimiento no existiría sin una trabajadora que, al comenzar a trabajar en aquellas instalaciones y contemplar determinadas prácticas, tomó una decisión extraordinariamente difícil: documentarlas durante dos años. Dos años observando escenas que jamás debieron normalizarse ni por supuesto permitirse. Dos años entrando cada día en un entorno donde se generó un clima de terror para los animales y donde el sufrimiento animal extremo formaba parte de la rutina laboral. Dos años soportando en silencio algo que finalmente decidió sacar a la luz. En ocasiones olvidamos que los grandes cambios jurídicos no suelen comenzar en los tribunales, sino en la conciencia individual de alguien que decide no mirar hacia otro lado. Si el sistema ya permite maltratar a determinados animales en nombre de la ciencia, ¿qué tiene que ocurrir para que ese maltrato llegue a sentarse en el banquillo de un juzgado penal? El filósofo Peter Singer planteó hace décadas una pregunta incómoda que sigue plenamente vigente: ¿por qué el sufrimiento de un animal debería importar menos únicamente porque no pertenece a nuestra especie? Singer no negaba la importancia de la investigación científica, pero cuestionaba el modo en que normalizamos el dolor animal cuando ese dolor nos resulta útil. Y quizás esa sea la cuestión de fondo que este juicio vuelve a colocar sobre la mesa: hasta qué punto una sociedad puede acostumbrarse a determinadas prácticas simplemente porque ocurren lejos de la vista pública y bajo el paraguas de la ciencia. El núcleo jurídico del asunto no reside pues en cuestionar abstractamente toda experimentación animal, sino en determinar si determinadas actuaciones excedieron los límites legalmente tolerados incluso dentro del ámbito experimental. Y ahí aparece una de las contradicciones más incómodas de nuestro sistema jurídico: necesitamos demostrar un “exceso” de sufrimiento respecto de actividades que ya admiten, de entrada, una enorme cuota de sufrimiento legal. Tal vez por eso, este juicio trasciende a las personas concretas que se sentarán en la sala. Porque en realidad habla (para quien lo quiera escuchar) de algo mucho más amplio: de qué nivel de dolor estamos dispuestos a aceptar cuando quien lo sufre no puede hablar. Habla de la facilidad con la que determinadas prácticas terminan burocratizándose hasta perder toda apariencia de excepcionalidad. Y habla también de los límites morales de una sociedad que, mientras acaricia a unos animales en el sofá de su casa, tolera que otros vivan completamente fuera de su campo de empatía. En ocasiones olvidamos que los grandes cambios jurídicos no suelen comenzar en los tribunales, sino en la conciencia individual de alguien que decide no mirar hacia otro lado. A veces el Derecho llega tarde. A veces llega poco. Y a veces ni siquiera consigue reparar aquello que examina. Pero incluso en esos casos conserva una función esencial: obligarnos a mirar. Ojalá este juicio sirva, al menos, para que nunca volvamos a cerrar los ojos ante esta realidad y para recordar que detrás de muchos productos, medicamentos o cosméticos existen animales cuyo sufrimiento permanece completamente invisible para la mayoría de nosotros. 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(ANALYSIS) Using limited existing data, a new large survey examines how nonreligious Americans view religion, exploring whether they feel hostility toward it and what factors shape attitudes.

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(ANALYSIS) Using limited existing data, a new large survey examines how nonreligious Americans view religion, exploring whether they feel hostility toward it and what factors shape attitudes.

Cuando toque elegir quien nos gobierna, conviene fijarse en quién se limita a nombrarla en consignas gaseosas, tales como Prioridad nacional, y quién protege a sus ciudadanos con políticas sociales y con hechos tangibles.Temas principal: OpiniónLeer artículo completo

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Cuando toque elegir quien nos gobierna, conviene fijarse en quién se limita a nombrarla en consignas gaseosas, tales como Prioridad nacional, y quién protege a sus ciudadanos con políticas sociales y con hechos tangibles.Temas principal: OpiniónLeer artículo completo

Unos medios de comunicación herederos de la RAI le aplicaron sin piedad la pena de telediario. Esta semana, el Ministerio de Igualdad le ha concedido la Medalla a la Promoción de los Valores de Igualdad.Temas principal: LGTBIAQ+Leer artículo completo

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Entrevista al responsable de conservació de l’entitat ecologista GOB, que ha presentat un paquet d’al·legacions per millorar la Llei de la Serra que tramita el Consell Insular.Temas principal: El Salto RadioLeer artículo completo

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Блокада иранских портов, которую Военно-морские силы США осуществляют уже третью неделю, привела к остановке практически всей морской торговли Ирана, включая ключевой для этой страны экспорт нефти. Но она также усилила напряженность между сторонами, которые спорадически пытаются наладить мирные переговоры. Бывший директор по коммуникациям Центрального командования США (CENTCOM), полковник в отставке Джо Буччино в интервью Радио Свобода оценивает сложившуюся обстановку и возможные...

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Блокада иранских портов, которую Военно-морские силы США осуществляют уже третью неделю, привела к остановке практически всей морской торговли Ирана, включая ключевой для этой страны экспорт нефти. Но она также усилила напряженность между сторонами, которые спорадически пытаются наладить мирные переговоры. Бывший директор по коммуникациям Центрального командования США (CENTCOM), полковник в отставке Джо Буччино в интервью Радио Свобода оценивает сложившуюся обстановку и возможные...

Des villages entiers sont rasés de la carte par l’armée israélienne. Les habitants du Liban-Sud craignent de perdre leurs racines et leur mémoire.

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Des villages entiers sont rasés de la carte par l’armée israélienne. Les habitants du Liban-Sud craignent de perdre leurs racines et leur mémoire.

ภาคประชาสังคม และแรงงาน ร่วมยื่นหนังสือถึง รมว.แรงงาน ขอให้พิจารณาระงับกระบวนการต่ออายุใบอนุญาตทำงานคนงานข้ามชาติแบบอิเล็กทรอนิกส์ (E-WorkPermit) ชั่วคราว จนกว่าจะมีการแก้ไขปัญหาจนเสร็จ หลังช่วงที่ผ่านมาระบบปัญหาหลายอย่างทั้งระบบล่ม ข้อมูลหาย และอื่นๆ สร้างภาระให้นายจ้าง คนงานหลุดออกจากระบบจำนวนมาก

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ภาคประชาสังคม และแรงงาน ร่วมยื่นหนังสือถึง รมว.แรงงาน ขอให้พิจารณาระงับกระบวนการต่ออายุใบอนุญาตทำงานคนงานข้ามชาติแบบอิเล็กทรอนิกส์ (E-WorkPermit) ชั่วคราว จนกว่าจะมีการแก้ไขปัญหาจนเสร็จ หลังช่วงที่ผ่านมาระบบปัญหาหลายอย่างทั้งระบบล่ม ข้อมูลหาย และอื่นๆ สร้างภาระให้นายจ้าง คนงานหลุดออกจากระบบจำนวนมาก

La reciente caída del decreto de vivienda ha generado incertidumbre en miles de inquilinos que solicitaron la prórroga de sus contratos. A pesar de la derogación, expertos aseguran que las prórrogas solicitadas mientras estuvo vigente siguen siendo legales, lo que abre un conflicto entre caseros e inquilinos.

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La reciente caída del decreto de vivienda ha generado incertidumbre en miles de inquilinos que solicitaron la prórroga de sus contratos. A pesar de la derogación, expertos aseguran que las prórrogas solicitadas mientras estuvo vigente siguen siendo legales, lo que abre un conflicto entre caseros e inquilinos.

Norris logra la pole en Miami y confirma el salto de McLaren mientras la escudería de Fernando Alonso sigue en crisis.

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Norris logra la pole en Miami y confirma el salto de McLaren mientras la escudería de Fernando Alonso sigue en crisis.

Las últimas declaraciones del presidente estadounidense han reavivado la tensión diplomática con España e Italia al apuntar, sin pruebas, a una supuesta tolerancia hacia el programa nuclear iraní. El cruce de acusaciones abre un nuevo frente en la relación transatlántica y pone bajo presión la cohesión de la OTAN en un contexto ya marcado por la inestabilidad internacional.

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Las últimas declaraciones del presidente estadounidense han reavivado la tensión diplomática con España e Italia al apuntar, sin pruebas, a una supuesta tolerancia hacia el programa nuclear iraní. El cruce de acusaciones abre un nuevo frente en la relación transatlántica y pone bajo presión la cohesión de la OTAN en un contexto ya marcado por la inestabilidad internacional.

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Racó Català
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L’aliança entre el principal grup independentista de l’Azawad i una organització jihadista del Sahel ha expulsat l’exèrcit malià i els paramilitars russos que li donaven suport d’àmplies zones d’aquest territori del nord de Mali. L’operació és d’enorme abast, perquè mostra que sobiranistes i jihadistes l’havien preparada plegats a consciència, deixa molt tocada la junta militar de Mali i posa en qüestió el valor real de l’acostament de Bamako a Moscou.   Què ha passat? El 25 d’abril, el FLA (independentistes de l’Azawad, sobretot tuàregs i alguns àrabs) i el JNIM (jihadistes) han forçat la sortida de Kidal de l’exèrcit malià i de l’Africa Corps, un grup paramilitar controlat pel govern rus que dona suport a la junta militar d’Assimi Goïta, l’home fort de Mali des del cop d’estat d’agost de 2020. El FLA ha anunciat “la presa” de Kidal en un comunicat aquest 26 d’abril i circulen imatges de la sortida dels contingents russomalians. L’Africa Corps ha admès la retirada.  El 27 d’abril s’han fet públiques imatges del control del FLA i el JNIM de la vila de Tessalit, al nord de la regió de Kidal. Més al sud, algunes informacions parlen també d’una retirada russomaliana d’Aguelhok.   Per què és important Kidal? Kidal és un dels centres neuràlgics del nacionalisme tuàreg i la ciutat més important de la zona desèrtica del nord de l’Azawad. En les quatre rebel·lions tuàregs contra l’Estat malià (1962-1964, 1990-1995, 2007-2009 i 2012), la localitat sempre hi ha jugat un rol central. Les forces tuàregs asseguren que malians i russos han assassinat “centenars” de civils a l’Azawad des de 2021. El FLA els acusa d’haver comès més “atrocitats”, entre les quals la destrucció de pobles i d’infraestructures. Human Rights Watch va documentar la mort de set civils, cinc dels quals infants, l’agost de 2024 en un atac de drons malians a Tinzaouaten, a la regió de Kidal. Fora d’aquesta regió, RFI va reportar, citant testimonis locals, que una desena de persones havien estat assassinades per forces malianes i russes prop de Gao el 2023. Kidal és una de les capitals provincials de l’Azawad, aquest vast territori que —segons la definició que en fan els moviments tuàregs i àrabs— s’estén aproximadament pels dos terços centrals i septentrionals de Mali i que el moviment tuàreg denuncia que està sotmès a la “tirania” del centralisme malià des de la independència de Mali, el 1960. A l’Azawad no només hi viuen tuàregs, sinó també àrabs, sonrais o fulanis, tots els quals presents en la composició demogràfica de les dues principals ciutats de l’Azawad (Timbuctú i Gao). El suport de sonrais i fulanis al projecte independentista no s’ha fet evident en cap moment. La regió de Kidal és també un node important de les rutes del tràfic de droga que travessen la zona del Sahel. Els peatges que es cobren en aquestes rutes són una font de finançament de primer ordre per a qui les controli.     Mapa de la regió en conflicte de l'Azawad  Autor/a: Nationalia   Què són el FLA i el JNIM? El FLA (sigles en francès del Front d’Alliberament de l’Azawad) és la confluència de diversos grups i faccions politicomilitars tuàregs i també d’alguns grups àrabs, fundada el novembre de 2024. El líder és Alghabass Ag Intalla, un dirigent tuareg de llarga trajectòria que s’ha anat movent entre el nacionalisme tuàreg i l’islamisme. El portaveu del FLA és Mohamed Elmaouloud Ramadane. En aquesta entrevista de 20225 a France24, el portaveu del FLA va definir la independència com l’objectiu de l’organització, tot i que va deixar oberta la porta a “concessions” en el marc d’una negociació. Entre els grups que fa dos anys van donar origen al FLA hi ha el Moviment per a l’Alliberament Nacional de l’Azawad (MNLA), d’orientació laica, el qual, el 2012, va proclamar la independència de l’Azawad i va arribar a ocupar breument Timbuctú i Gao. Un altre fundador del FLA és l’Alt Consell per a la Unitat de l’Azawad (HCUA), islamista, encapçalat per Alghabass Ag Intalla. El Grup de Suport a l’Islam i als Musulmans (JNIM, per les sigles en àrab) és una organització jihadista afiliada a Al Qaeda que opera sobretot a Mali i Burkina Faso. Inclou membres dels principals pobles de Mali (fulanis, sonrais, àrabs, tuàregs, bambares, dogons…). El líder és Iyad ag Ghali, un tuàreg de la mateixa confederació que Alghabass Ag Intalla, els ifogues, tot i que els dos dirigents pertanyen a branques diferents. Al llarg dels anys, Iyad ag Ghali i Alghabass ag Intalla s’han enfrontat entre ells pel poder a la seva base de Kidal i, alhora, han col·laborat d’acord amb les seves conveniències estratègiques, una dinàmica que reflecteix els vasos comunicants existents entre el FLA i el JNIM i les organitzacions que els van precedir. El FLA ha admès que l’ofensiva per recuperar Kidal de mans malianes ha estat coordinada amb el JNIM. Aquesta aliança de conveniència entre independentistes i islamistes per fer front a un enemic comú —l’exèrcit de Mali— recorda la que va tenir lloc el 2012 entre l’MNLA i Ansar Dine. Llavors, l’MNLA, en una ofensiva llampec, va ocupar tot el nord de Mali i va proclamar la independència de l’Azawad l’abril de 2012. Pocs mesos després, però, Ansar Dine —un dels grups que en el futur fundaran el JNIM— va emparar-se de totes les ciutats de l’Azawad bandejant l’MNLA i va imposar-hi un règim islamista rigorista, que va ensorrar-se el 2013 quan l’exèrcit de Mali, amb suport francès sota l’operació Serval, va recuperar els principals centres urbans, tret de Kidal. La ciutat tuàreg, abandonada pels jihadistes, va passar de nou a control dels independentistes de l’MNLA. Amb aquests antecedents, i ateses les agendes divergents d’independentistes i jihadistes, és incert fins a quin punt pot aguantar l’aliança entre el FLA i el JNIM o com podrien coexistir sobre un mateix espai.   Què va canviar amb el cop d’estat a Mali de 2020? Des de 2020, Mali ha anat abandonant el paraigua de França i s’ha posat sota l’aixopluc de Rússia, que li ha subministrat armament pesant, suport militar sobre el terreny amb el ja esmentat Africa Corps i cobertura diplomàtica i política. Goïta ha presentat l’acostament a Moscou com una acció “anticolonial”, en la mateixa línia discursiva de les juntes dels veïns Níger i Burkina Faso, amb els quals ha constituït l’Aliança d’Estats del Sahel. El suport rus va ser un dels factors que van permetre a Mali llançar una ofensiva militar contra Kidal el novembre de 2023 i recuperar la ciutat de mans de l’MNLA. Dos anys i mig després, la caiguda de Kidal —que ha anat acompanyada de l’assassinat del ministre de Defensa, Sadio Camara, en un atac del JNIM a Kati, a 15 quilòmetres de Bamako— és un cop dur per a aquesta estratègia maliana d’acostament a Rússia, en evidenciar que no pot evitar el que ja havia passat en ocasions anteriors: que la insurgència tuàreg és capaç de posar sota el seu control àmplies parts de l’Azawad i que els grups armats islamistes continuen actuant en qualsevol zona de la geografia maliana. De fet, la confluència en combat dels independentistes tuàregs i el JNIM té un antecedent rellevant en la batalla de Tinzaouaten, el juliol de 2024, quan van derrotar les forces malianes i els mercenaris russos que els donaven suport en aquella localitat de l’Azawad, prop de la frontera entre Mali i Algèria.  Algèria, precisament, observa els esdeveniments amb atenció. La regió de Kidal s’estén al llarg de més de la meitat de la frontera entre Algèria i Mali, i Algèria considera clau l’estabilitat d’aquest país, sobretot perquè les tensions secessionistes i l’amenaça jihadista no la contagiïn. El 2015, la mediació algeriana va estar darrere d’un acord de pau entre el govern malià i els grups armats tuàregs i àrabs, però ara, la junta de Goïta considera que Alger s’immisceix en els afers interns de Mali. Les relacions entre Mali i Algèria s’han anat deteriorant des de 2023. El gener de 2024, la junta maliana es va retirar dels acords de 2015, cosa que ajuda a explicar per què els grups armats independentistes azawadians han reprès les ofensives contra l’exèrcit. Després, els dos països s’han enderrocat drons l’un a l’altre prop de la frontera. I finalment, aquest mateix abril, Mali ha reconegut la sobirania del Marroc sobre el Sàhara Occidental —Rabat ofereix al país sahelià inversions i un corredor logístic cap a l’oceà Atlàntic—, un moviment que, com és lògic, no ha caigut bé a Algèria, principal valedora del dret a l’autodeterminació de l’excolònia espanyola.   Crisis múltiples en un context complex El que passa a l’Azawad reflecteix la confluència de quatre dinàmiques que es retroalimenten i s’influeixen. Tres ja han estat esmentades. La primera és la fractura històrica entre centre i perifèria: des de la independència, l’Estat malià no ha aconseguit integrar el nord ni políticament ni econòmica, i les reiterades rebel·lions tuàregs són la manifestació cíclica d'aquest fracàs. La segona és l’expansió jihadista: el JNIM no és només un fenomen importat, sinó també el resultat de la marginalització de poblacions autòctones per part de l’Estat malià. El seu èxit de reclutament, per exemple, entre els fulanis del centre de Mali n’és mostra clara. La tercera és la partida geopolítica que diverses potències grans i mitjanes juguen al Sahel, en un context d’inestabilitat i debilitat dels estats locals. Hem esmentat els rols de Rússia, França i el Marroc, als quals es poden afegir la Xina —infraestructures i accés als recursos naturals— i Turquia —infraestructures també i proveïment de drons militars a la junta maliana, que s’hauria anat acostant progressivament a Ankara. La quarta és la implicació de pràcticament tots els actors armats de la zona —el FLA, el JNIM, algunes petites milícies progovernamentals i fins i tot elements de l’exèrcit malià— en la lluita pel control de les rutes transsaharianes per les quals circulen tant mercaderies legals com tràfics il·lícits: drogues —principalment cocaïna procedent de l’Amèrica del Sud cap a Europa—, armes, combustible i migrants. Tots els actors obtenen recursos d’aquests tràfics, sigui directament o mitjançant el cobrament de taxes de pas. El control territorial de l’Azawad, així, ha esdevingut no només una qüestió de sobirania nacional —per als independentistes i per a l’Estat malià— o de projecte religiós —per al JNIM— sinó una oportunitat d’obtenir ingressos econòmics que faci aquests grups autosuficients i els atorgui millors posicions en eventuals taules de negociació.

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L’aliança entre el principal grup independentista de l’Azawad i una organització jihadista del Sahel ha expulsat l’exèrcit malià i els paramilitars russos que li donaven suport d’àmplies zones d’aquest territori del nord de Mali. L’operació és d’enorme abast, perquè mostra que sobiranistes i jihadistes l’havien preparada plegats a consciència, deixa molt tocada la junta militar de Mali i posa en qüestió el valor real de l’acostament de Bamako a Moscou.   Què ha passat? El 25 d’abril, el FLA (independentistes de l’Azawad, sobretot tuàregs i alguns àrabs) i el JNIM (jihadistes) han forçat la sortida de Kidal de l’exèrcit malià i de l’Africa Corps, un grup paramilitar controlat pel govern rus que dona suport a la junta militar d’Assimi Goïta, l’home fort de Mali des del cop d’estat d’agost de 2020. El FLA ha anunciat “la presa” de Kidal en un comunicat aquest 26 d’abril i circulen imatges de la sortida dels contingents russomalians. L’Africa Corps ha admès la retirada.  El 27 d’abril s’han fet públiques imatges del control del FLA i el JNIM de la vila de Tessalit, al nord de la regió de Kidal. Més al sud, algunes informacions parlen també d’una retirada russomaliana d’Aguelhok.   Per què és important Kidal? Kidal és un dels centres neuràlgics del nacionalisme tuàreg i la ciutat més important de la zona desèrtica del nord de l’Azawad. En les quatre rebel·lions tuàregs contra l’Estat malià (1962-1964, 1990-1995, 2007-2009 i 2012), la localitat sempre hi ha jugat un rol central. Les forces tuàregs asseguren que malians i russos han assassinat “centenars” de civils a l’Azawad des de 2021. El FLA els acusa d’haver comès més “atrocitats”, entre les quals la destrucció de pobles i d’infraestructures. Human Rights Watch va documentar la mort de set civils, cinc dels quals infants, l’agost de 2024 en un atac de drons malians a Tinzaouaten, a la regió de Kidal. Fora d’aquesta regió, RFI va reportar, citant testimonis locals, que una desena de persones havien estat assassinades per forces malianes i russes prop de Gao el 2023. Kidal és una de les capitals provincials de l’Azawad, aquest vast territori que —segons la definició que en fan els moviments tuàregs i àrabs— s’estén aproximadament pels dos terços centrals i septentrionals de Mali i que el moviment tuàreg denuncia que està sotmès a la “tirania” del centralisme malià des de la independència de Mali, el 1960. A l’Azawad no només hi viuen tuàregs, sinó també àrabs, sonrais o fulanis, tots els quals presents en la composició demogràfica de les dues principals ciutats de l’Azawad (Timbuctú i Gao). El suport de sonrais i fulanis al projecte independentista no s’ha fet evident en cap moment. La regió de Kidal és també un node important de les rutes del tràfic de droga que travessen la zona del Sahel. Els peatges que es cobren en aquestes rutes són una font de finançament de primer ordre per a qui les controli.     Mapa de la regió en conflicte de l'Azawad  Autor/a: Nationalia   Què són el FLA i el JNIM? El FLA (sigles en francès del Front d’Alliberament de l’Azawad) és la confluència de diversos grups i faccions politicomilitars tuàregs i també d’alguns grups àrabs, fundada el novembre de 2024. El líder és Alghabass Ag Intalla, un dirigent tuareg de llarga trajectòria que s’ha anat movent entre el nacionalisme tuàreg i l’islamisme. El portaveu del FLA és Mohamed Elmaouloud Ramadane. En aquesta entrevista de 20225 a France24, el portaveu del FLA va definir la independència com l’objectiu de l’organització, tot i que va deixar oberta la porta a “concessions” en el marc d’una negociació. Entre els grups que fa dos anys van donar origen al FLA hi ha el Moviment per a l’Alliberament Nacional de l’Azawad (MNLA), d’orientació laica, el qual, el 2012, va proclamar la independència de l’Azawad i va arribar a ocupar breument Timbuctú i Gao. Un altre fundador del FLA és l’Alt Consell per a la Unitat de l’Azawad (HCUA), islamista, encapçalat per Alghabass Ag Intalla. El Grup de Suport a l’Islam i als Musulmans (JNIM, per les sigles en àrab) és una organització jihadista afiliada a Al Qaeda que opera sobretot a Mali i Burkina Faso. Inclou membres dels principals pobles de Mali (fulanis, sonrais, àrabs, tuàregs, bambares, dogons…). El líder és Iyad ag Ghali, un tuàreg de la mateixa confederació que Alghabass Ag Intalla, els ifogues, tot i que els dos dirigents pertanyen a branques diferents. Al llarg dels anys, Iyad ag Ghali i Alghabass ag Intalla s’han enfrontat entre ells pel poder a la seva base de Kidal i, alhora, han col·laborat d’acord amb les seves conveniències estratègiques, una dinàmica que reflecteix els vasos comunicants existents entre el FLA i el JNIM i les organitzacions que els van precedir. El FLA ha admès que l’ofensiva per recuperar Kidal de mans malianes ha estat coordinada amb el JNIM. Aquesta aliança de conveniència entre independentistes i islamistes per fer front a un enemic comú —l’exèrcit de Mali— recorda la que va tenir lloc el 2012 entre l’MNLA i Ansar Dine. Llavors, l’MNLA, en una ofensiva llampec, va ocupar tot el nord de Mali i va proclamar la independència de l’Azawad l’abril de 2012. Pocs mesos després, però, Ansar Dine —un dels grups que en el futur fundaran el JNIM— va emparar-se de totes les ciutats de l’Azawad bandejant l’MNLA i va imposar-hi un règim islamista rigorista, que va ensorrar-se el 2013 quan l’exèrcit de Mali, amb suport francès sota l’operació Serval, va recuperar els principals centres urbans, tret de Kidal. La ciutat tuàreg, abandonada pels jihadistes, va passar de nou a control dels independentistes de l’MNLA. Amb aquests antecedents, i ateses les agendes divergents d’independentistes i jihadistes, és incert fins a quin punt pot aguantar l’aliança entre el FLA i el JNIM o com podrien coexistir sobre un mateix espai.   Què va canviar amb el cop d’estat a Mali de 2020? Des de 2020, Mali ha anat abandonant el paraigua de França i s’ha posat sota l’aixopluc de Rússia, que li ha subministrat armament pesant, suport militar sobre el terreny amb el ja esmentat Africa Corps i cobertura diplomàtica i política. Goïta ha presentat l’acostament a Moscou com una acció “anticolonial”, en la mateixa línia discursiva de les juntes dels veïns Níger i Burkina Faso, amb els quals ha constituït l’Aliança d’Estats del Sahel. El suport rus va ser un dels factors que van permetre a Mali llançar una ofensiva militar contra Kidal el novembre de 2023 i recuperar la ciutat de mans de l’MNLA. Dos anys i mig després, la caiguda de Kidal —que ha anat acompanyada de l’assassinat del ministre de Defensa, Sadio Camara, en un atac del JNIM a Kati, a 15 quilòmetres de Bamako— és un cop dur per a aquesta estratègia maliana d’acostament a Rússia, en evidenciar que no pot evitar el que ja havia passat en ocasions anteriors: que la insurgència tuàreg és capaç de posar sota el seu control àmplies parts de l’Azawad i que els grups armats islamistes continuen actuant en qualsevol zona de la geografia maliana. De fet, la confluència en combat dels independentistes tuàregs i el JNIM té un antecedent rellevant en la batalla de Tinzaouaten, el juliol de 2024, quan van derrotar les forces malianes i els mercenaris russos que els donaven suport en aquella localitat de l’Azawad, prop de la frontera entre Mali i Algèria.  Algèria, precisament, observa els esdeveniments amb atenció. La regió de Kidal s’estén al llarg de més de la meitat de la frontera entre Algèria i Mali, i Algèria considera clau l’estabilitat d’aquest país, sobretot perquè les tensions secessionistes i l’amenaça jihadista no la contagiïn. El 2015, la mediació algeriana va estar darrere d’un acord de pau entre el govern malià i els grups armats tuàregs i àrabs, però ara, la junta de Goïta considera que Alger s’immisceix en els afers interns de Mali. Les relacions entre Mali i Algèria s’han anat deteriorant des de 2023. El gener de 2024, la junta maliana es va retirar dels acords de 2015, cosa que ajuda a explicar per què els grups armats independentistes azawadians han reprès les ofensives contra l’exèrcit. Després, els dos països s’han enderrocat drons l’un a l’altre prop de la frontera. I finalment, aquest mateix abril, Mali ha reconegut la sobirania del Marroc sobre el Sàhara Occidental —Rabat ofereix al país sahelià inversions i un corredor logístic cap a l’oceà Atlàntic—, un moviment que, com és lògic, no ha caigut bé a Algèria, principal valedora del dret a l’autodeterminació de l’excolònia espanyola.   Crisis múltiples en un context complex El que passa a l’Azawad reflecteix la confluència de quatre dinàmiques que es retroalimenten i s’influeixen. Tres ja han estat esmentades. La primera és la fractura històrica entre centre i perifèria: des de la independència, l’Estat malià no ha aconseguit integrar el nord ni políticament ni econòmica, i les reiterades rebel·lions tuàregs són la manifestació cíclica d'aquest fracàs. La segona és l’expansió jihadista: el JNIM no és només un fenomen importat, sinó també el resultat de la marginalització de poblacions autòctones per part de l’Estat malià. El seu èxit de reclutament, per exemple, entre els fulanis del centre de Mali n’és mostra clara. La tercera és la partida geopolítica que diverses potències grans i mitjanes juguen al Sahel, en un context d’inestabilitat i debilitat dels estats locals. Hem esmentat els rols de Rússia, França i el Marroc, als quals es poden afegir la Xina —infraestructures i accés als recursos naturals— i Turquia —infraestructures també i proveïment de drons militars a la junta maliana, que s’hauria anat acostant progressivament a Ankara. La quarta és la implicació de pràcticament tots els actors armats de la zona —el FLA, el JNIM, algunes petites milícies progovernamentals i fins i tot elements de l’exèrcit malià— en la lluita pel control de les rutes transsaharianes per les quals circulen tant mercaderies legals com tràfics il·lícits: drogues —principalment cocaïna procedent de l’Amèrica del Sud cap a Europa—, armes, combustible i migrants. Tots els actors obtenen recursos d’aquests tràfics, sigui directament o mitjançant el cobrament de taxes de pas. El control territorial de l’Azawad, així, ha esdevingut no només una qüestió de sobirania nacional —per als independentistes i per a l’Estat malià— o de projecte religiós —per al JNIM— sinó una oportunitat d’obtenir ingressos econòmics que faci aquests grups autosuficients i els atorgui millors posicions en eventuals taules de negociació.