Tras las murallas se conservan menhires grabados, una huella megalítica poco habitual dentro una fortaleza construida en 1293Un paseo entre dunas y naturaleza por los cuatro kilómetros de playa que unen estos dos municipios costeros de Huelva
Cumbres Mayores se encuentra en el norte de la provincia de Huelva, dentro del Parque Natural Sierra de Aracena y Picos de Aroche. Es un municipio de menos de 1.800 habitantes, rodeado de dehesas, caminos rurales y paisajes propios de la sierra onubense. Su ubicación, cerca del límite con Extremadura, ayuda a entender la importancia que tuvo este enclave en una zona históricamente vinculada al paso entre territorios.
El casco urbano conserva varios elementos que reflejan esa relación entre paisaje e historia. Entre construcciones religiosas, restos antiguos y espacios ligados a la memoria local, Cumbres Mayores reúne un patrimonio que permite acercarse a distintas etapas de su pasado. La localidad mantiene una identidad marcada por el entorno natural y por una herencia histórica visible en varios puntos del municipio.
En la parte más alta del pueblo se levanta el castillo-fortaleza de Sancho IV el Bravo, una de las construcciones más reconocibles de Cumbres Mayores. Desde esta posición, el recinto domina el caserío y ofrece algunas de las principales vistas panorámicas de la zona. Su interés patrimonial no se limita a la arquitectura medieval, ya que en el interior de sus muros se conserva un crómlech megalítico con miles de años de antigüedad.
Un castillo medieval con un crómlech en su interior
El castillo-fortaleza de Sancho IV el Bravo es la construcción más reconocible de Cumbres Mayores. Su origen se sitúa en 1293, en una etapa en la que esta zona pertenecía al ámbito sevillano y tenía un claro valor defensivo. La fortaleza se levantó en la parte alta del municipio, una posición que permitía vigilar el territorio cercano y controlar los caminos de la sierra.
El acceso al recinto es una de las partes más características del conjunto, marcado por sus torres y por el arco que da entrada al interior. La construcción mantiene una imagen sobria, propia de una arquitectura pensada para resistir y proteger. Su buen estado de conservación se explica por las distintas intervenciones realizadas a lo largo del tiempo, y su valor patrimonial está reconocido con la declaración de Bien de Interés Cultural.
El elemento que más distingue a este lugar se encuentra dentro de la propia fortaleza. En el patio de armas se conserva un crómlech megalítico, un conjunto de menhires con miles de años de antigüedad que introduce una lectura mucho más antigua del espacio. Esa presencia prehistórica dentro de un recinto medieval convierte al castillo en un caso poco habitual, ya que reúne en un mismo lugar dos etapas muy alejadas entre sí.
Interior del Castillo de Cumbres Mayores.
En total se han identificado cerca de cuarenta menhires, con al menos treinta y cuatro documentados de forma clara. Muchos de ellos conservan grabados con formas geométricas, figuras humanas y escenas relacionadas con prácticas simbólicas o con actividades pastoriles. También aparece una cruz latina añadida en época cristiana, lo que muestra cómo este espacio fue reutilizado y reinterpretado con el paso de los siglos.
Otros lugares que completan la visita a Cumbres Mayores
El casco urbano de Cumbres Mayores conserva otros edificios que ayudan a completar la visita. Uno de los más destacados es la iglesia parroquial de San Miguel Arcángel, situada en la Plaza de Portugal, en una de las zonas más altas de la villa. El templo se organiza en una sola nave y cuenta con una cabecera profunda, elevada respecto al resto del espacio interior.
Entre los edificios religiosos también se encuentra la ermita de Nuestra Señora del Amparo. Su historia está vinculada a la antigua devoción a San Sebastián y a una tradición local relacionada con una epidemia. Según esa memoria popular, el pueblo prometió levantar un templo si cesaba la enfermedad, y la construcción de la ermita quedó asociada a ese agradecimiento durante el siglo XIV.
La ermita de Nuestra Señora de la Esperanza es otro de los puntos ligados a la vida religiosa de la localidad. En ella recibe culto la patrona de Cumbres Mayores, y la parte más antigua del edificio se fecha a comienzos del siglo XIV. Su presencia refleja el peso que estos espacios han tenido en la historia del municipio y en la configuración de sus lugares de referencia.
Fuera del centro aparece el puente romano, relacionado con antiguas comunicaciones entre Nertóbriga y Turóbriga y con el paso sobre el río Sillo. A este conjunto se añade la portada del convento de Santa Clara, los restos conservados de un antiguo edificio conventual. Su estilo gótico tardío, fechado en el siglo XV, mantiene visible otra parte del pasado arquitectónico.
En conjunto, Cumbres Mayores reúne en un mismo recorrido paisaje, patrimonio medieval y restos mucho más antiguos. El castillo funciona como principal referencia del municipio, pero su valor crece por la presencia del crómlech conservado en el patio de armas. A su alrededor, iglesias, ermitas, antiguas portadas y caminos históricos completan una visita ligada a distintas etapas del pasado local. Todo ello convierte a este pueblo onubense en una parada marcada por la relación entre territorio, historia y memoria.