Las opiniones y puntos de vista expresados solo comprometen a su(s) autor(es) y no reflejan necesariamente los de la Unión Europea. Ni la Unión Europea ni la autoridad otorgante pueden ser considerados responsables de ellos.
">
Las opiniones y puntos de vista expresados solo comprometen a su(s) autor(es) y no reflejan necesariamente los de la Unión Europea. Ni la Unión Europea ni la autoridad otorgante pueden ser considerados responsables de ellos.
La leche cruda está de moda en internet. Usuarios en redes la describen como un “superalimento”, en teoría, nutritivamente muy por encima de la leche tratada y beneficiosa para numerosas dolencias, como el asma infantil o la intolerancia a la lactosa, o como remedio para aumentar el nivel de testosterona. En Maldita.es ya te contamos que, a julio de 2026, la evidencia científica no respalda estas supuestas ventajas para la salud frente a la leche tratada, pero sí sus riesgos, especialmente si el lugar del que procede no tiene autorización oficial para su venta o si no aplica correctamente los requisitos que el reglamento exige para ello. Ya en 2015, tanto la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) como la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) publicaron dos informes sobre leche cruda comercializada legalmente en los que señalaban que beberla supone un riesgo para la salud de los consumidores por la posible presencia y transmisión de bacterias como Campylobacter, Salmonella (causante de la salmonelosis), E. coli, Listeria (causante de la listeriosis) y Brucella (causante de la brucelosis). Estos riesgos son especialmente peligrosos para niños, embarazadas, mayores y personas inmunodeprimidas. Y mucho mayores si hablamos de leche vendida al margen de la normativa. Por eso su distribución está sujeta a un reglamento específico que exige, entre otras cosas, un etiquetado claro sobre sus riesgos y recomendaciones de consumo.Vender leche cruda es legal en España, pero debe llevar un etiquetado claro y estricto sobre sus riesgos y su preparación antes de beberlaTanto en España como en el resto de países de la Unión Europea está permitido vender leche cruda y su distribución y producción están reguladas. Según la normativa española, solo pueden comercializarla establecimientos específicos que cumplan con unos requisitos muy estrictos para garantizar la reducción de los posibles riesgos sanitarios asociados a su consumo. A 28 de julio de 2026, en el Registro General Sanitario de Empresas Alimentarias y Alimentos (RGSEAA) figuran 22 establecimientos como envasadores autorizados de leche cruda en España (puedes consultarlo aquí). La normativa también establece una serie de requisitos obligatorios en el empaquetado. En primer lugar, la leche cruda se debe vender siempre en un envase que, una vez abierto, muestre una evidencia clara de que ha sido manipulado. En segundo lugar, debe incluir obligatoriamente una etiqueta en la que se lea de forma clara la fecha de caducidad, que no puede ser superior a tres días después del ordeño, y las siguientes indicaciones: “leche cruda sin tratamiento térmico: consumir únicamente tras hervir durante al menos un minuto” y “conservar en refrigeración entre 1 y 4 ºC”. Estas indicaciones se refieren al etiquetado físico de la leche, es decir, a lo que tiene que llevar la botella cuando llega al consumidor. Pero, ¿Qué pasa con su publicidad en redes sociales? ¿Tiene también que tener en cuenta estos requisitos? Hay vendedores para los que la respuesta parece ser “no”, y que a pesar de cumplir con las normas de etiquetado en sus productos, animan públicamente en redes sociales a ignorar las indicaciones del etiquetado. “No la hiervas y no hagas caso a la caducidad”: así promocionan su leche en InstagramEn Maldita.es hemos identificado a una empresa dedicada a repartir leche cruda a domicilio en toda la España peninsular que comunica sobre su producto bajo esa lógica. Se trata de la distribuidora El Hijo del Lechero. En su perfil de Instagram, que en julio de 2026 cuenta con más de 14.500 seguidores en Instagram, defiende que es mejor no hervirla, contradiciendo la información que proporciona en sus propios envases. En las imágenes promocionales de la empresa se puede ver que las botellas de leche cumplen con las normas de etiquetado, pero paralelamente, en sus historias destacadas en Instagram animan a sus consumidores a no seguir las indicaciones legalmente obligatorias. En el caso de la mención obligatoria sobre la necesidad de hervir la leche antes de consumirla, en sus redes sociales indican: “si la hierves mata lo único que hace única la leche, adiós probióticos, ácidos enzimas y adiós a esa textura única”. Aseguran, además, que al calentarla a tales temperaturas se convierte en “leche muerta”. Por ello recomiendan que nunca llegue a hervir. La empresa distribuidora está registrada en Madrid pero la leche que vende procede de la granja La Crica, en Megeces, Valladolid. Esta granja es uno de los 22 establecimientos autorizados para la distribución de leche cruda en el RGSEAA y recibe subvenciones de la PAC, que en 2025 ascendieron a 32.429,43€, según los datos del Ministerio de Agricultura.La idea de “la leche viva” es una de las más utilizadas por los detractores de la pasteurización, refiriéndose a la presencia de microorganismos probióticos en la leche cruda. Sin embargo, y según la literatura científica y las indicaciones de las autoridades sanitarias disponibles a julio de 2026, la cantidad de probióticos que contiene no solo no es suficiente como para traducirse en los beneficios con los que estos perfiles la asocian, sino que lo que sabemos sobre las supuestas ventajas derivadas del consumo de probióticos ni siquiera es concluyente (y menos en productos con una concentración tan baja como lo es la leche, esté cruda o no). “La leche cruda se suele promocionar por su alto contenido en probióticos. Sin embargo, las bacterias presentes en ella no suelen ser probióticas”, coincide la Academia de Nutrición y Dietética de Estados Unidos. “Las bacterias presentes en la leche cruda no son probióticas”, subraya de nuevo la FDA.
📲 ¡Pincha aquí y sigue el canal de WhatsApp de Maldita.es para que no te la cuelen!
">
📲 ¡Pincha aquí y sigue el canal de WhatsApp de Maldita.es para que no te la cuelen!
“Además, tenemos acceso a muchos de esos componentes con alto valor nutritivo a través del consumo de otros alimentos presentes frecuentemente en nuestra dieta, como frutas y verduras. Asimismo, una amplia variedad de alimentos fermentados son una fuente mucho más segura y abundante de microorganismos con propiedades probióticas que la leche cruda”, explicaban en The Conversation profesores de tecnología de los alimentos de la Universidad de León.Más allá de los riesgos y la falta de evidencia de estos beneficios, es importante recordar que no existen alimentos que, por sí solos, tengan beneficios concretos, mejoren la salud o sean útiles para curar una enfermedad: la alimentación desempeña un papel imprescindible en la salud, pero debe tenerse en cuenta siempre en su conjunto, no a partir de productos o nutrientes aislados. Es decir, no tiene ningún sentido científico hablar de los conocidos como “superalimentos”.¿Una empresa puede animar en redes sociales a no seguir las recomendaciones de la etiqueta?Francisco José Ojuelos, abogado especializado en Derecho de la nutrición, explica a Maldita.es que el Reglamento europeo sobre el etiquetado alimentario define ’información alimentaria’ como “la información relativa a un alimento y puesta a disposición del consumidor final por medio de una etiqueta, otro material de acompañamiento, o cualquier otro medio, incluyendo herramientas tecnológicas modernas o la comunicación verbal”. Ojuelos añade que, por lo tanto, “la información que la empresa alimentaria pone a disposición del consumidor por cualquier medio forme parte de la información alimentaria”: “Así, hacer referencia a que el consumidor pueda proceder en sentido contrario a lo que indica la información obligatoria podría ser considerado una infracción de la normativa alimentaria”. Esta regulación sigue las líneas generales de la Política Agraria Común (PAC) en la que se recoge como uno de sus objetivos específicos garantizar la seguridad alimentaria de los consumidores.Desde Maldita.es nos hemos puesto en contacto con Meta para saber si la política de Instagram contempla algún tipo de normativa o sanciones específicas para usuarios que compartan contenido o publicidad con recomendaciones contrarias a la normativa de etiquetado. A 31 de julio de 2026 no hemos recibido respuesta. En redes sociales hay cientos de usuarios enseñando cómo la leche cruda es parte de su dieta El consumo de leche cruda está de moda en redes sociales, basta con hacer una búsqueda rápida en TikTok o Instagram con las palabras “raw milk”, “leche cruda” o “leche bronca”. Muchos usuarios la recomiendan dentro de una narrativa más amplia que defiende “la comida real” o dietas que proponen comer como lo hacían nuestros abuelos o incluso en el paleolítico. En los casos más radicales, la toman como parte de la “raw diet”, o “dieta de crudos” que se basa en el consumo de alimentos sin cocinar ni procesar de ninguna forma, incluyendo carne, huevos o leche sin cocinar. No solo son usuarios anónimos, también hay personajes públicos que han compartido su gusto por este producto. Algunos ejemplos son el futbolista noruego Eirling Halaand, que habla de la leche cruda como “su poción mágica”, la actriz estadounidense Gwyneth Paltrow o Robert F. Kennedy Jr. (RFK), el secretario de Salud del Gobierno de Donald Trump al que se ha podido ver brindando con un chupito de leche cruda y miel junto con el influencer Paul Saladino, uno de los mayores promotores de la dieta carnívora que acumula más de tres millones de seguidores en Instagram, para celebrar la publicación del informe Make America Healthy Again.