El líder del PP asegura que sus teóricos aliados tienen "que responder si su prioridad es que Sánchez pase a la oposición o imposibilitar" sus gobiernos: "No tenemos mayoría absoluta, necesitamos un acuerdo estable"
La dirección del PP desautoriza a Guardiola y toma el control de la negociación con Vox
PP ha asumido el mando de las conversaciones ante la posibilidad cierta de un fracaso que llevaría a una repetición electoral.
Feijóo ha explicado en una entrevista en Onda Cero que el PP ha aprobado un “documento marco” que pone “negro sobre blanco” “el marco de juego en el que se va a mover” el partido “para respetar el resultado de las urnas”. Un “muy buen resultado” en Extremadura y Aragón que, ha reconocido, fue insuficiente: “No tenemos mayoría absoluta, necesitamos un acuerdo estable con Vox”.
El líder del PP ha desplazado a los de Abascal la responsabilidad de la quiebra de las conversaciones entre el PP y Vox, especialmente en Extremadura. “Vox tiene que responder si su prioridad es que Sánchez pase a la oposición o imposibilitar gobiernos del PP”, ha asegurado.
Vox había dejado de responder a las llamadas del PP en Extremadura desde hacía semanas, pese a los llamamientos públicos de la presidenta María Guardiola. En Aragón se había impuesto el silencio.
En ese marco, Feijóo ha revelado que mantuvo este domingo una “conversación larga con Santiago Abascal” que fue “fructífera, esclarecedora”. El contacto fue telefónico, duró “una hora” y sirvió para “poner un poco de orden en este ruido permanente que afecta al PP y Vox”.
“Me niego a que el ruido afecte a la alternativa” a Pedro Sánchez, ha dicho. “Sería una temeridad”, ha añadido. “En lo que depende del PP, no vamos a quebrar el resultado de las urnas”, ha defendido.
Feijóo también ha asegurado que no se ha roto el compromiso que asumió en julio de 2025, en el congreso de su reelección al frente del PP, donde dijo tener intención de no gobernar con Vox. “Mantengo lo dicho”, ha sostenido. “Quiero gobernar en solitario porque es bueno para el país”, ha reiterado, para asegurar que “los gobiernos de coalición no han resultado” en España.
Eso sí, ha añadido: “Dije y mantengo: no voy a hacer línea roja con Vox”. El líder del PP ha incidido en que los de Abascal “han retirado formalmente el requisito de entrar en los gobiernos autonómicos” como condición previa, y ha apuntado de nuevo a la responsabilidad de la extrema derecha: “Entiendo que no pueden votar 'no', pero eso es responsabilidad de Vox”.
Gamarra: “La dirección participará en las negociaciones”
Esta misma mañana, la vicesecretaria de Regeneración Institucional del PP, Cuca Gamarra, había confirmado que la dirección nacional que lidera Feijóo ha tomado las riendas de la negociación con Vox en Extremadura y Aragón, que serán conjuntas y con el objetivo declarado de evitar una repetición electoral.
“La dirección participará en las negociaciones con Vox en Extremadura y Aragón para facilitar los acuerdos, que [estos] se ajusten a las posiciones nacionales del partido y [para] velar por su coherencia”, ha dicho Gamarra en una rueda de prensa, para advertir: “No vamos a participar en dinámicas de presión pública ni vamos a convertirlo en intercambio de titulares y de tuits”.
“No vamos a mantenernos impasibles ante repeticiones electorales”, ha sostenido Gamarra, quien ha asegurado que la dirección de Feijóo ha estado “al tanto” de las conversaciones “desde el primer instante” y que la “representación nacional” en las mesas de negociación busca “tres objetivos”: “Contribuir al acuerdo”, que este “se ajusten al marco fijado a nivel nacional” y “garantizar que los acuerdos sean coherentes entre sí”.
En el documento de negociación aprobado por la dirección, el PP asegura que, elección tras elección, los españoles están manifestando “de forma inequívoca su rechazo al actual Gobierno de Pedro Sánchez y su voluntad de abrir una nueva etapa política en España”. “Si la gente está haciendo su parte para ello, nuestra obligación es hacer la nuestra”, señala.
Según el PP, el “equilibrio” debe regir la concreción de los acuerdos, recuperando de este modo el principio de representación democrática que Pedro Sánchez y sus socios “han dilapidado en los últimos años”. Por eso, dice que apuesta por “un sistema de diálogo y consenso que rompa la dinámica de chantaje político y privilegios injustificables”.
El PP señala que el respeto a la ley “incluye el acatamiento del reparto competencial actualmente existente en España”. “Los acuerdos se ceñirán a las medidas que legalmente pueden adoptarse por parte de cada Administración”, apostilla.
En el documento se menciona también la necesidad de construir más viviendas, combatir la ocupación ilegal y revertir el “deterioro de la inseguridad ciudadana”, al tiempo que expresa su rechazo “a las políticas climáticas que destruyen empleo, encarecen la energía y expulsan a la industria”, comprometiéndose a defender desde el ámbito autonómico un mix energético completo, que incluya la energía nuclear“.